





Claudia Mijangos, “La Hiena de Querétaro”
¿Hasta dónde creen que pueden escalar las enfermedades mentales, lectores míos? Bueno, la sociedad de Querétaro recibió una respuesta a dicha pregunta durante la madrugada del 24 de abril de 1989.
Verónica Vázquez recibió ese mismo día una llamada muy desconcertante alrededor de las tres o cuatro de la mañana. Era su mejor amiga, Claudia, quien pedía ayuda y decía cosas como que Mazatlán había desaparecido y Querétaro era un espíritu. Alegaba escuchar las voces de ángeles y demonios y aseguraba que debía salvar a sus hijos. Verónica le pidió que se calmara y le dio su palabra de que iría a ayudarla cuando amaneciera.
Unas horas después, alrededor de las ocho de la mañana, la mujer llegó a la casa de los Mijangos y se encontró con un escenario infernal: Claudia había asesinado a sus tres hijos y se encontraba completamente fuera de sí.
Pero ¿cómo llegó su deterioro mental hasta este punto? Hagamos un breve recuento de su vida, lectores míos.
Claudia Mijangos fue una mujer aparentemente normal. No se sabe demasiado sobre su juventud, más allá de que nació en una familia religiosa y bien acomodada. Era considerada una muchacha agradable y, durante su juventud, incluso fue nombrada reina de belleza de Mazatlán.
Es aquí donde encontré diversas versiones. Algunos artículos e investigadores afirman que, desde pequeña, Mijangos sufría ataques psicóticos y escuchaba voces; otros sostienen que estos síntomas aparecieron alrededor de los treinta años, mientras que la mayoría simplemente omite cualquier referencia a ellos.
Investigando un poco sobre el trastorno que se le atribuyó a la Hiena, pude encontrar que el trastorno esquizoafectivo no suele considerarse una enfermedad congénita, aunque existe un componente hereditario que puede aumentar el riesgo de desarrollarlo. Sus síntomas, además, suelen manifestarse durante la adultez temprana.
Pese a esta condición, ni su exmarido ni sus hijos la consideraban una mujer violenta o amenazante. Claudia siempre había destacado como catequista y como una buena madre. Fue hasta el 23 de abril cuando, tras las insistencias de su expareja por retomar la relación, finalmente mostró una faceta mucho más rígida. Le advirtió al hombre que se arrepentiría de su insistencia y de haber levantado falsos testimonios sobre el padre Ramón, sacerdote con quien supuestamente Claudia mantenía un amorío.
Es espeluznante pensar que quizá, detrás de aquella amenaza, ya bullía la idea homicida.
El crímen ha sido uno de los más atroces que han ocurrido en México, mis lectores. La hiena apuñaló múltiples veces a la hija mayor, mutiló al más pequeño y le atravesó el corazón a la mediana, luego acomodó los cuerpos en una habitación y dejó un baño de sangre en toda la casa, los peritos estiman que había alrededor de diez litros regados en varios cuartos y las paredes.
Fuera de sí, Mijangos tardó tres días en rendir su declaración y en comprender que sus hijos habían muerto a manos suyas. Desde su parte consciente, creía que ellos seguían en la escuela y que debía ir a recogerlos. Debido a su estado mental, se le practicaron múltiples evaluaciones psiquiátricas y finalmente fue declarada inimputable.
Permaneció recluida en el pabellón psiquiátrico del Centro Femenil de Reinserción Social Tepepan durante veintiocho años. Existen informes contradictorios sobre su tratamiento: algunos señalan que permaneció medicada, aunque sin recibir un tratamiento adecuado para su enfermedad; otros sostienen que recibió atención psiquiátrica apropiada durante su reclusión.
Finalmente, el 24 de abril de 2019, se cumplió el plazo de su condena y, supuestamente, una sobrina la llevó a un centro psiquiátrico privado. Sin embargo, no existe información suficiente para verificar qué tan cierta es esta parte de la historia.
La residencia Mijangos continúa abandonada. Nadie parece haberla reclamado ni se ha llevado a cabo su demolición. Los vecinos afirman que el lugar está embrujado y que, en ocasiones, pueden escucharse llantos o gritos provenientes de su interior.
El paradero actual de Claudia Mijangos es desconocido.