
Tláloc, el dios del agua y de la lluvia.
Esta pieza es una estela o relieve que representa a Tláloc, el dios mesoamericano del agua y de la lluvia.
Según la gnosis, Tláloc representa lo siguiente:
Es definido como un Deva o Rey Angélico de las Aguas, una fuerza cósmica consciente que gobierna los elementos acuáticos en el planeta. Vive en el mundo de las causas naturales (la quinta dimensión o plano causal). No se le considera el dios "de" la lluvia de forma literal, sino la fuerza misma de la esencia sagrada que da vida y fertiliza.
El Simbolismo de sus Rasgos Físicos
Las anteojeras (los círculos sobre los ojos): Representan el sentido de la autoobservación psicológica. Son la capacidad del ser humano de mirar hacia dentro de sí mismo para descubrir sus propios defectos. También se asocian con la serpiente uróboros (la serpiente que se muerde la cola), símbolo de los ciclos infinitos de la sabiduría del Ser.
Los colmillos de jaguar o serpiente: Simbolizan la firmeza, voluntad y fiereza espiritual necesarias para enfrentarse a las debilidades y eliminar los agregados psicológicos (defectos como el orgullo, la pereza o la lujuria).
La bigotera: El labio superior levantado representa el poder del verbo y la transmutación.
Para el gnosticismo, el "agua" que gobierna Tláloc tiene un doble significado. Fuera de nosotros es el líquido vital; dentro del ser humano, representa las aguas creadoras o la energía sutil de la psiquis.
El Tlalocan: El mitológico paraíso de Tláloc es interpretado en la gnosis como un estado de conciencia superior y felicidad plena, alcanzado únicamente por aquellos que logran purificar sus "aguas internas" mediante el trabajo de la muerte mística (la destrucción del ego).