
Una composición atribuida al espíritu de Mozart acabó en la hoguera en Barcelona
En 1859, la Revue Spirite de Allan Kardec publicó un fragmento de sonata que, según los espiritistas de la época, había sido dictado por el espíritu de Wolfgang Amadeus Mozart al médium Brion d'Orgeval.
Dos años después, aquella extraña partitura terminó vinculada a Barcelona.
En 1861 llegó desde Francia un cargamento de libros y publicaciones espiritistas que fue confiscado por orden eclesiástica. El 9 de octubre, cientos de aquellas obras fueron quemadas públicamente en la explanada de la ciudad, en la zona que hoy ocupa el Parc de la Ciutadella, en el conocido como Auto de Fe de Barcelona.
Entre los títulos condenados figuraba el "Fragmento de una Sonata, dictado por el Espíritu Mozart".
No existe ninguna prueba de que Mozart tuviera relación alguna con aquella música. Lo curioso y documentado es que una partitura publicada como obra póstuma del compositor, supuestamente transmitida desde el más allá, terminó siendo quemada públicamente en Barcelona.