
u/Santidimen

Montjuïc
El naturalista del siglo XVI Pere Gil escribió en su "Història Natural de Catalunya" que toda #Barcelona estaba construida con piedra de Montjuïc y que esta montaña se regeneraba ella misma cada noche, "motivo por el cual nunca se acaba".
Perfectamente pudo parecérselo, porque realmente aquella piedra se utilizó para construir buena parte de Barcelona. Y continuó utilizándose incluso siglos después de Pere Gil.
De hecho, el Palau de la Generalitat, el Parlament de Catalunya, la Llotja, l'Ajuntament, la Aduana del Port, la Universitat de Barcelona, el Castell de Montjuïc, Sant Pau del Camp, la basílica dels Sants Just i Pastor, Santa Maria del Pi, Santa Maria del Mar, la Sagrada Família y un larguísimo etcétera llevan piedra procedente de Montjuïc.
Tal vez Pere Gil tenía razón y esta mágica montaña se regenera cada noche. 🖤
Teresina, el espíritu que un médico de Barcelona intentó destruir
barcelonalaciudadcoronada.blogspot.comCuando los muertos posaban en Barcelona
¡Hola! 👋
En el siglo XIX una fotografía todavía podía ser algo excepcional. Había personas que morían sin haber posado jamás ante una cámara y algunas familias decidían conseguir ese último recuerdo cuando ya era demasiado tarde: fotografiándolas después de muertas.
La fotografía post mortem fue una práctica bastante extendida y Barcelona tampoco fue ajena a ella. Pero no siempre se retrataba al fallecido tumbado en una cama o dentro de un ataúd. En ocasiones se intentaba que pareciera vivo.
El cadáver podía aparecer sentado, de pie o acompañado por su propia familia.
Se buscaba una postura natural y hasta podían retocarse los ojos en la fotografía para que parecieran abiertos.
En Barcelona este servicio llegó a anunciarse abiertamente. En 1856, los fotógrafos Manuel Moliné y Rafael Albareda ofrecían acudir a domicilio para retratar a personas difuntas. Y lo hacían con unas palabras que hoy resultan difíciles de olvidar: prometían dejar el retrato con "animación vital" y colocar al fallecido "en la postura que se desee".
La razón era sencilla:
Para algunas familias aquella podía ser la única fotografía que conservarían de la persona que acababan de perder. Pero eso significaba preparar un cuerpo sin vida y colocarlo ante una cámara intentando que la muerte apenas se notara.
El Museu Nacional d'Art de Catalunya utiliza entre las imágenes que ilustran esta modalidad un retrato familiar realizado por Cantó y Cía., estudio de Barcelona.
En él aparece una numerosa familia posando ante la cámara. A simple vista podría pasar por una fotografía familiar cualquiera de aquella época; pero hay un detalle.
El niño situado en el centro aparece con la cabeza inclinada hacia un lado y el hombre sentado detrás parece sostenerlo.
El museo no identifica cuál de las personas había fallecido, aunque todo apunta a que podría ser él.
Saberlo cambia la fotografía. Ya no vemos solamente una familia posando ante una cámara. Vemos una imagen en la que alguien podía estar muerto y en la que todo estaba preparado para que pareciera lo contrario.
Eso era precisamente lo que ofrecían algunos fotógrafos de Barcelona hace más de siglo y medio.
No fotografiar simplemente a un muerto.
Hacer que, por última vez, pareciera vivo.
Una composición atribuida al espíritu de Mozart acabó en la hoguera en Barcelona
En 1859, la Revue Spirite de Allan Kardec publicó un fragmento de sonata que, según los espiritistas de la época, había sido dictado por el espíritu de Wolfgang Amadeus Mozart al médium Brion d'Orgeval.
Dos años después, aquella extraña partitura terminó vinculada a Barcelona.
En 1861 llegó desde Francia un cargamento de libros y publicaciones espiritistas que fue confiscado por orden eclesiástica. El 9 de octubre, cientos de aquellas obras fueron quemadas públicamente en la explanada de la ciudad, en la zona que hoy ocupa el Parc de la Ciutadella, en el conocido como Auto de Fe de Barcelona.
Entre los títulos condenados figuraba el "Fragmento de una Sonata, dictado por el Espíritu Mozart".
No existe ninguna prueba de que Mozart tuviera relación alguna con aquella música. Lo curioso y documentado es que una partitura publicada como obra póstuma del compositor, supuestamente transmitida desde el más allá, terminó siendo quemada públicamente en Barcelona.
Los endemoniados de Vallcarca (Barcelona).
Hola! 👋
A mediados del siglo XIX, Vallcarca, un barrio de Barcelona, era todavía una zona apartada y montañosa. Allí se encontraba la pequeña ermita de Santa Creu de Vallcarca, un lugar al que, a partir de 1864, comenzaron a llegar personas consideradas "posesas", "endemoniadas" o "energúmenas".
Personas que acudían buscando algo muy distinto a un médico: un exorcista.
El sacerdote carmelita Francesc Palau estaba convencido de que algunos de aquellos hombres y mujeres podían encontrarse bajo una influencia demoníaca y practicaba sobre ellos exorcismos. Entre todos aquellos casos hubo uno especialmente inquietante.
Se llamaba Josep Ribó, tenía 19 años y procedía de Horta. Llevaba enfermo desde los doce, pero en 1864 su estado había llegado a un extremo difícil de comprender.
Según el relato conservado, llevaba tres meses con la boca cerrada. No hablaba. Pero tampoco, aseguraban, comía ni bebía.
Y seguía vivo.
¿Cómo era posible? ¿Qué mantenía con vida a aquel muchacho después de tanto tiempo?
El 26 de diciembre de 1864, Josep Ribó fue llevado hasta Santa Creu de Vallcarca.
Y comenzaron los exorcismos.
Durante aquellas prácticas, varias personas tuvieron que sujetarlo mientras Francesc Palau intentaba expulsar aquello que consideraba una presencia demoníaca. ¿Por qué era necesario sujetarlo? ¿Qué ocurría con el joven mientras el sacerdote realizaba el exorcismo?
Aquello no terminó ese día. Los exorcismos continuaron durante jornadas sucesivas.
Hasta el 30 de diciembre.
Cuatro días después de haber llegado a la ermita, y tras aquellos meses en los que supuestamente había permanecido con la boca cerrada, Josep Ribó la abrió. Confesó, comulgó y proclamó que la Virgen del Carmen lo había curado.
Pero Ribó no fue el único. Hasta aquella pequeña ermita de las montañas de Barcelona siguieron llegando personas consideradas poseídas. Fueron tantas que Francesc Palau llegó a elaborar listas con los nombres de aquellos "endemoniados" que pasaban por sus manos.
Los exorcismos terminaron provocando la intervención de la propia Iglesia. En 1866, el obispo de Barcelona, Pantaleó Montserrat, prohibió a Palau continuar practicándolos. El sacerdote obedeció, aunque siguió defendiendo que algunos de aquellos hombres y mujeres sufrían algo para lo que los médicos no tenían respuesta, y llevó el asunto hasta Roma.
Santa Creu de Vallcarca ya no existe. La ermita fue derribada en 1940. Pero cuesta pensar en aquel lugar sin imaginar a aquellas familias subiendo por las laderas de Barcelona con personas que creían poseídas; a un sacerdote practicando exorcismos entre sus muros; y a un muchacho de 19 años que, según quienes dejaron constancia de su historia, llevaba tres meses sin abrir la boca, sin comer ni beber... y seguía vivo.
En la imagen (mía), podemos ver Vallcarca, el barrio barcelonés donde, a mediados del siglo XIX, Francesc Palau practicó exorcismos a personas consideradas endemoniadas.
¿Qué ocurrió realmente durante aquellos exorcismos en Santa Creu de Vallcarca?
Te leo.
Maria de Sarrià: cuatro demonios en la Barcelona de Jacint Verdaguer
¡Hola! 🙋♂️
Hay historias de Barcelona que parecen inventadas.
Esta no es una de ellas.
Hace más de ciento treinta años, Jacint Verdaguer dejó por escrito una serie de exorcismos celebrados en una casa del carrer dels Mirallers, a pocos metros de Santa Maria del Mar. Entre todos los casos que aparecen en sus cuadernos hay uno que resulta especialmente inquietante: el de una joven de solo diecinueve años conocida como Maria de Sarrià.
Verdaguer la describe como una muchacha tranquila, de aspecto completamente normal. Pero, según escribió, bastaba con comenzar las oraciones para que todo cambiara. Maria agitaba violentamente la cabeza, blasfemaba y reaccionaba con una intensidad que impresionó al sacerdote cada vez que escuchaba los nombres de Dios o de la Virgen. Convencido de que aquello no era un comportamiento natural, decidió preguntarle cuántos demonios llevaba dentro.
La respuesta le impresionó tanto que la anotó en sus cuadernos: cuatro. Según escribió, Maria aseguró llevar dentro a Satanás, Lucifer, Judas y un cuarto demonio cuyo nombre nunca quiso revelar.
Aquello no fue lo único que dejó escrito. En otra de las sesiones explicó que Maria intentó confesarse, pero una fuerza parecía impedírselo. Comenzó entonces un nuevo exorcismo y, según sus apuntes, llegó un momento en que quien respondía a sus preguntas ya no parecía ser la joven. La voz había cambiado. Ya no sonaba como la de Maria, sino como la de otra presencia que hablaba a través de ella. Aquella voz incluso le advirtió de que iba a hacerle sufrir y, poco después, comenzó a padecer un intenso dolor de cabeza. Para Verdaguer no fue una casualidad, sino una prueba más de que realmente estaba luchando contra algo que escapaba a toda explicación.
Si hasta aquí la historia ya resulta difícil de creer, lo que empezó a contarse después lo es todavía más. Quienes aseguraban haber presenciado aquellas sesiones afirmaban que Maria gritaba y se convulsionaba incluso mientras varios hombres intentaban sujetarla. Según esos mismos testimonios, no había forma de impedir que tragara agujas, clavos, trozos de cristal y otros objetos punzantes. Cuando la crisis terminaba, añadían, los expulsaba por la boca, retorcidos y deformados, sin que nadie encontrara una explicación convincente.
¿Ocurrió realmente?
Los cuadernos de Verdaguer confirman la existencia de Maria de Sarrià, sus extrañas reacciones y el episodio de los cuatro demonios. La historia de las agujas, los clavos y los cristales procede de testimonios publicados posteriormente.
Jacint Verdaguer creyó sinceramente que todo aquello estaba ocurriendo delante de sus ojos, y decidió dejarlo escrito.
Y todo esto no ocurrió en un castillo perdido ni en un lugar remoto del mundo, ocurrió en Barcelona, en pleno barrio Gótico.
En las mismas calles por las que seguimos paseando hoy, mientras muy pocos imaginan que, entre aquellas paredes del carrer dels Mirallers, nació una de las historias más inquietantes y desconocidas de la ciudad.
En la foto (propia), la calle Mirallers, donde se dieron los exorcismos.
¿Qué sucedía realmente con Maria de Sarrià?
¡Te leo!
El "cartell de desafiament" en Barcelona: entre la deshonra y la muerte.
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Durante siglos, un simple trozo de papel pudo valer más que una espada.
Parece una exageración, pero no lo es. En la Barcelona medieval existía una costumbre capaz de helar la sangre. Un hombre podía hacer público su enfrentamiento con otro mediante un "cartell de desafiament", un documento que anunciaba una grave afrenta y que podía ser el primer paso hacia un duelo en el que el honor... o la vida... estaban en juego.
Aquel papel no estaba pensado para permanecer oculto. Se clavaba allí donde también se exponían los bandos públicos, para que el mayor número posible de personas lo leyera. Cada nueva mirada aumentaba la humillación. Desde ese instante, toda Barcelona conocía la afrenta. El silencio podía interpretarse como cobardía. Responder significaba aceptar un camino del que quizá ya no habría regreso.
Y no hablamos de una costumbre olvidada.
Uno de aquellos "cartells de desafiament" todavía se conserva. Fue redactado en Barcelona, en mayo de 1476, y enfrentó a dos caballeros catalanes: Miquel de Vivers y Jaume March. Todo comenzó por una deuda. Lo que parecía un simple desacuerdo acabó convirtiéndose en una cuestión de honor. Los desafíos se sucedieron, las acusaciones fueron subiendo de tono y Jaume March terminó lanzando a su rival una amenaza que todavía hoy impresiona:
"Si vos dormiu, jo us despertaré".
Resulta imposible leer esas palabras sin imaginar la tensión de aquellos días. Cada nuevo escrito hacía más difícil dar un paso atrás. El orgullo, la rabia y el honor empujaban a ambos hacia un desenlace que solo podían resolver las armas.
Y entonces... el silencio.
La documentación conservada deja de hablar. El rastro de Miquel de Vivers y Jaume March se desvanece y el viejo "cartell de desafiament" se convierte en el último testigo de aquella historia. Si acabaron reconciliándose o si las armas terminaron hablando por ellos es algo que, al menos por ahora, el tiempo se ha encargado de ocultar.
Pero ese viejo "cartell de desafiament", el mismo que acompaña este artículo, sigue recordándonos que hubo un tiempo en el que unas pocas líneas escritas con tinta bastaban para romper la paz entre dos hombres... y para desencadenar un duelo del que uno de ellos podía salir muerto o malherido.
https://barcelonalaciudadcoronada.blogspot.com/2026/08/el-cartell-de-desafiament-en-barcelona.html
Las vestales de Barcelona
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Con apenas seis o siete años abandonaban a su familia para no volver jamás. Desde ese momento su vida quedaba consagrada a una única misión: mantener encendido el fuego sagrado de la diosa Vesta. Mientras aquella llama siguiera ardiendo, los romanos creían que Roma permanecería bajo la protección de los dioses.
Aquellas niñas tenían un nombre: vestales.
Eran respetadas como pocas personas en todo el Imperio, pero también vivían bajo unas normas terribles. Si una vestal rompía su voto de castidad, nadie podía ejecutarla porque era una mujer consagrada. Así que los romanos encontraron otra solución. La llevaban hasta una pequeña estancia bajo tierra, la dejaban con un poco de pan, agua, aceite y una lámpara... y sellaban la entrada.
Sí. La enterraban viva.
Cuesta creer que una civilización capaz de levantar algunas de las obras más impresionantes de la Historia fuera también capaz de algo así. Quizá por eso las vestales siguen despertando tanta curiosidad más de dos mil años después.
Hace unos días entré en la página de Vestalis, la coctelería del Gran Hotel Barcino.
Mientras leía la presentación del local encontré una referencia que relacionaba a las vestales con la antigua Barcino.
Aquella frase me hizo detenerme. Después de tantos años leyendo sobre la Barcelona romana, no recordaba haber visto nunca esa relación.
Pensé que el despiste era mío.
Así que empecé a buscar.
Esperaba encontrar una inscripción. Un altar. Una dedicatoria. Cualquier prueba que demostrara que aquellas sacerdotisas también habían formado parte de la historia de Barcino.
Pero no apareció.
Hasta donde he podido investigar, no he encontrado ninguna evidencia histórica publicada que documente la existencia de vestales en Barcino.
¿Significa eso que nunca existieron?
No.
La historia siempre puede cambiar con un nuevo hallazgo.
Pero, con la documentación publicada que he podido consultar, tampoco he encontrado ninguna prueba que permita afirmarlo.
Barcelona está llena de historias extraordinarias. Precisamente por eso creo que merece la pena distinguir entre aquello que conocemos gracias a la historia y aquello que, al menos por ahora, todavía no ha dejado rastro en las fuentes.
Quizá algún día aparezca una inscripción que obligue a reescribir este artículo.
Ojalá.
Porque significaría que Barcelona aún guardaba otro secreto bajo sus calles.
Hasta entonces, las vestales seguirán siendo uno de los grandes misterios de Roma... y no, al menos por ahora, de la Barcino que conocemos.
Filtro solar para Sky-Watcher Virtuoso 150P GTi GoTo?
Hola!
Vivo cerca de Barcelona y próximo 12 de agosto es el eclipse solar . Por mi ubicación, podré ver una parte del eclipse. Tengo un Virtuoso 150p, y he visto que no hay filtro solar para él, y que de encontrarlo, debería tapar el tubo extensible para evitar posibles daños oculares.Teniendonen cuenta esto, sabéis de algún filtro solar que sea compatible con este telescopio?
Mil gracias, amigos.
El caçador caçat.
Joan Malet: el caçador de bruixes que va acabar a la foguera
Joan Malet va ser un famós caçador de bruixes nascut a Tarragona que, a finals del segle XVI i començaments del XVII, va recórrer diversos indrets de Catalunya assegurant que tenia un "do" especial per detectar-les.
Les acusades acabaven confessant sota tortura exactament allò que Malet esperava sentir. Durant un temps, les seves actuacions van comptar amb el suport de la Inquisició.
Però la situació va canviar. La Inquisició va començar a desconfiar dels excessos en les persecucions i va posar el focus en altres delictes, com el judaïsme clandestí. Malet va ser detingut, interrogat sota tortura i va acabar confessant.
El desenllaç és tan irònic com tràgic: el caçador de bruixes va ser condemnat i cremat a la foguera a Barcelona.
Una història que demostra fins a quin punt la mateixa maquinària de la persecució podia acabar devorant els seus propis protagonistes.
¿Quién era Martín de Langa? El misterio del primer foco de la peste de Barcelona.
Miquel Parets comenzó su relato sobre la peste de 1651 con una frase que resume como pocas la mentalidad de aquella época:
"Teníem en aquell temps en Catalunya les tres plagues majors que Déu pot enviar a un poble, que eren fams, pesta i guerra."
Para los barceloneses del siglo XVII, aquellos tres males eran los peores castigos que podían caer sobre una ciudad. Y, por desgracia, Barcelona llegó a conocerlos todos.
Al avanzar en la lectura del manuscrito encontré un nombre que, en ese momento, no significaba nada para mí.
Martín de Langa.
Parets escribía:
"...en una casa del carrer Nou, que·s deya Martín de Langa, que era cego, s'i morí una donzella, parenta de sa muller..."
Aquella casa, situada en el actual carrer Nou de Sant Francesc, fue el primer foco oficialmente reconocido de la peste de 1651.
Anoté el nombre y seguí leyendo.
Después, mientras consultaba su nombre, apareció en un impreso de 1641 sobre la Guerra dels Segadors.
Al pie del documento podía leerse:
"Martín de Langa, ciego, hijo de la ciudad de Calatayud."
Fue ahí cuando comenzó esta investigación.
¿De verdad podía tratarse de dos personas distintas?
Dos hombres llamados Martín de Langa.
Los dos ciegos.
Los dos relacionados con Barcelona.
Y separados únicamente por diez años.
¿Cuántos Martín de Langa ciegos podían existir en aquella época?
Hasta donde he podido investigar, no he encontrado ningún documento que demuestre que eran la misma persona. Pero tampoco he encontrado ninguno que permita descartarlo.
Si realmente ambos Martín de Langa eran el mismo hombre, su nombre quedó ligado a dos acontecimientos fundamentales de la historia de Barcelona: la Guerra dels Segadors y el comienzo de la gran peste de 1651. Probablemente, Martín Langa nunca imaginó tanto infortunio, tanta desgracia.
Después de eso, el rastro de Martín de Langa desaparece de la documentación que he podido consultar.
Puede que algún día aparezca el documento que una definitivamente ambas historias.
Hasta entonces, seguirá siendo una de esas coincidencias históricas demasiado llamativas como para ignorarlas.
Heritage 150P Virtuoso GTi for urban balcony observing
Hi everyone!
I'm from Barcelona (Spain) and I observe almost exclusively from my apartment balcony under heavy light pollution.
My current telescope is an 80/600 refractor, which has been great for the Moon, but I feel I'm reaching its limits. I only manage to travel to darker skies two or three times a year, so about 95% of my observing is from home.
I'm seriously considering buying the Sky-Watcher Heritage 150P Virtuoso GTi.
For those of you who own or have used one:
Is the upgrade from an 80 mm refractor to the 150P really noticeable under urban skies?
Is it still enjoyable mainly from a balcony?
Looking back, would you buy it again for this kind of use?
I'm interested only in visual observing, not astrophotography.
Thanks in advance!
https://barcelonalaciudadcoronada.blogspot.com/2026/07/mariana-olivera-azotada-y-expulsada-de.html?m=1
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Mariana Olivera, azotada y expulsada de Barcelona.
En 1666, la Inquisición de Barcelona volvió a detener a Mariana Olivera. Tenía cincuenta y ocho años, había nacido en la ciudad y vivía allí con su marido, Ramón Oliver.
Pràctica d'exorcistes i ministres de l'Església
"Pràctica d'exorcistes i ministres de l'Església..."
Manual d'exorcismes, imprès a Barcelona el 1688. La segona part parla de la pràctica real de l'exorcisme.
Conté els ritus i oracions específiques per expulsar dimonis dels "energúmens" (posseïts).
Un "pacte de llops" a Barcelona.
Si coneixes la pel·lícula "El pacte dels llops", de l'any 2001, segur que aquesta història et deixarà bocabadat.
Continua llegint, et sorprendrà el que amaga Barcelona...
A prop de Lió, a França, hi ha la regió de la Losera (Lozère). Imaginem-la al segle XVIII. Faltaven poc més de dues dècades perquè esclatés la Revolució Francesa. Devia ser una zona agrícola, amb extensos camps, boscos densos...
En aquella època, en caure la nit, tot quedava submergit en un ball d'ombres provocat per les flames aïllades de torxes o fogueres que pretenien donar escalfor o il·luminar qualsevol incaut o incauta que s'endinsés en aquella foscor aclaparadora que donava ales a la imaginació.
Però la realitat superaria de llarg qualsevol pensament macabre.
Entre els anys 1764 i 1767, alguna cosa d'origen desconegut va acabar amb la vida de prop d'un centenar de persones, infants inclosos. El rastre que deixava al seu pas era desolador. Cossos mutilats i sang pertot arreu. Va caldre temps, moltes conjectures i molta por per localitzar la causa de tant d'horror.
Els habitants d'aquella zona parlaven d'un home llop o d'una bèstia infernal. Fins i tot hi havia qui afirmava haver-la vist de lluny. El cert és que els atacs continuaven i ningú no aconseguia trobar-la.
El juny de 1767, el marquès Jean-Joseph d'Apcher va organitzar una gran batuda per aquells boscos, amb homes a cavall i enormes gossos ensinistrats, amb la finalitat de donar caça a allò que fos que estava aterrint la població.
Finalment, l'animal va ser caçat i mort. Va resultar ser un llop enorme i famolenc, que va ser dissecat i exposat a l'ajuntament d'aquella població. Però la dissecció va ser tan matussera que va acabar podrint-se sense arribar fins als nostres dies.
El marquès va ser recompensat pel rei Lluís XV de França per aquesta gesta. Però, anys més tard, de ben poc li servirien els títols i les terres amb què havia estat obsequiat...
I aquí és on Barcelona entra en escena.
Anys després de la desaparició de la "Bèstia del Gavaudan", va triomfar la Revolució Francesa i el marquès va haver de fugir precipitadament pel risc de ser perseguit pels revolucionaris.
I va buscar refugi aquí.
Va venir a Barcelona, on de ben poc li van servir els seus antics títols. Sense diners, va acabar els seus dies d'una manera molt humil. De fet, va ser trobat mort al carrer del Comte de l'Assalt, l'actual Nou de la Rambla, i les seves restes van acabar en una tomba sense nom a la Basílica del Pi (foto).
I probablement, dècades després, acabarien en algun ossera per buidar aquella tomba i permetre que una altra persona l'ocupés.
Així doncs, aquesta fascinant història acaba en aquesta fascinant ciutat.
300 libros espiritistas ardieron en Barcelona. No salió como esperaban
En 1861 tuvo lugar en Barcelona una escena que hoy parece sacada de otra época; más de 300 libros fueron condenados públicamente a la hoguera.
¿Su delito?
Hablar de espiritismo.
Las autoridades eclesiásticas consideraban aquellas obras peligrosas. Fueron confiscadas, juzgadas y sentenciadas a ser destruidas.
La ejecución tuvo lugar en la explanada de la Ciutadella. 📸
Ante numerosos curiosos, se leyó la condena.
Después comenzaron las llamas.
Pero ocurrió algo inesperado.
La hoguera planteó una pregunta que empezó a extenderse por toda la ciudad:
¿Qué podía haber escrito Allan Kardec para provocar una reacción tan extrema?
La quema pretendía enterrar aquellas ideas.
Consiguió exactamente lo contrario.
La noticia se difundió, la curiosidad creció y el espiritismo ganó una notoriedad que probablemente no habría alcanzado sin aquella espectacular condena pública.
Y aún existe una historia más extraña.
Años después, algunos espiritistas afirmaron que el obispo relacionado con la condena se manifestó desde el más allá para arrepentirse de lo ocurrido.
Según la leyenda, también anunció que el lugar de la hoguera acabaría convertido en un gran jardín.
Con el tiempo, la antigua Ciutadella terminó transformándose en el parque que conocemos hoy.
No se sabe qué hay de cierto en esa última historia.
Lo que sí está documentado es que Barcelona celebró una quema pública de libros espiritistas.
Y que, a veces, una hoguera no consigue destruir una idea.
Solo consigue reforzarla.
L'italià que va ajudar a salvar la Sagrada Família
La Sagrada Família i moltes altres obres d’Antoni Gaudí van estar a punt de quedar inacabades més d'una vegada per manca de suport i finançament.
Després de la mort de Gaudí, el temple va continuar construint-se, però als anys quaranta les obres estaven pràcticament aturades per falta de diners. Aleshores va passar una d'aquelles històries poc conegudes que poden canviar el curs dels esdeveniments.
Un ciclista professional italià anomenat Gino Bartali va fer una donació de 100.000 pessetes perquè les obres es poguessin reprendre. Aquella quantitat, en aquell temps, representava una autèntica fortuna.
Gràcies a aquella ajuda, la construcció va poder continuar i la Sagrada Família va recuperar l'impuls necessari per seguir creixent.
Però Bartali no només va destacar sobre la bicicleta. Durant els anys del règim de Mussolini, va col·laborar en el salvament de centenars de jueus italians perseguits pels nazis. Aprofitant els seus entrenaments, transportava documentació falsa amagada dins del quadre de la bicicleta.
Una figura extraordinària, recordada per les seves victòries esportives, però també per haver ajudat a salvar vides i, de manera indirecta, una petita part de la història de Barcelona.
📸 Meva.
Un mamut al cor de Barcelona
El mamut del Parc de la Ciutadella és un dels racons més estimats del parc.
El que no tothom sap és que és una femella i que té nom propi: es diu Júlia.
Aquesta escultura va ser creada per Miquel Dalmau l’any 1907 per al Museu Martorell de Geologia. L’any 1966 va ser traslladada a la seva ubicació actual, al costat de l’Umbracle, on amb el pas dels anys s’ha convertit en una autèntica icona de Barcelona.
La Júlia no és només una escultura decorativa, sinó una peça que va néixer amb una funció educativa: apropar la història natural i el món dels animals prehistòrics a la ciutadania.