
Curiosidad sobre el nuevo billete de 10 mil guaraníes.
Creo que no mucha gente sabe que el retrato de José Gaspar Rodríguez de Francia no lo retrata como él se veía, sino que es una recreación posterior hecha por el médico y naturalista francés, Alfred Demersay, cuatro años después de su fallecimiento, inspirado en la hermana del Supremo (que ha de haber sido una chica feísima).
¿Por qué no sabemos cómo se veía?
Porque Francia era una persona sumamente paranoica, y quería evitar a toda costa un intento de magnicidio. Además de ser, por naturaleza, una persona extremadamente introvertida.
Se decía que estaba prohibido por ley mirarlo a la cara o retratarlo y que, en sus paseos matutinos por Asunción, los habitantes debían dejar las calles y cerrar puertas y ventanas para no verlo. Por eso se ganó el apodo de "el solitario de Ibiray".
Tanto era su misterio que la gente pensaba que era un brujo. Y no era un brujo, en realidad era un teólogo y científico entusiasta al que le gustaba observar con telescopio las estrellas de noche.