
este partido fue una BELLEZA.
luego de perder la final contra España, hubo que volver a ver el lamentable fútbol argentino, con sus moribundos 0-0s, viendo a Riestra cogerse a todos, viendo a los grandes sufrir, ver a Racing caer cada vez más bajo. una depresión muy profunda.
pero ESTE partido me dió algo que hace mucho no sentía: la pasión. la esperanza en el fútbol. me hizo revivir.
el partido empieza con un 2-0 de Banfield, que te hace pensar "ya fue, violada monumental"; pero no. Midland empieza a jugar el partido de una forma extraterrestre.
Marín hace el gol más hermoso de la Copa hasta ahora. Rossetti, el 10, se BAILÓ de derecha a izquierda a todo el mundo, mostrando una gran destreza, con enganches y centros impecables; posta, en cualquier momento lo llaman a Primera.
Recalde mete el 2-2 y Midland se vuelve el dueño de la pelota.
Los defensas, mientras se equivocaban de vez en cuando, barrían pelotas difíciles y mantenían la acción.
Incluso Banfield, cuando El Funebrero se equivocaba, metía contras emocionantes hasta el último respiro.
Termina 2-2 y van a los penales. El MEJOR por lejos del partido, Rossetti, patea el primer penal y LO ERRA.
Banfield termina ganando 4-3 en los penales, y, mientras verdaderamente NO se merecía ganar el partido, admito que no perdió bajó los brazos hasta el último respiro.
El partido pudo no ser perfecto, ni mucho menos, pero fue la cosa más apasionante que ví hace mucho tiempo.
Luego me acuerdo que RACING perdió 1-0 contra Banfield el viernes, y vuelvo a sumergirme en los pensamientos suicidas, pero hay una cosa que me queda: el verdadero fútbol sigue vivo en algunas partes pequeñas.