Por qué dejé Instagram
Recientemente, Instagram deshabilitó mi cuenta de negocio, y aunque al principio fue un golpe devastador, con el tiempo me di cuenta de que era una señal.
Durante casi cinco años construí algo real. Lo que comenzó como un experimento se convirtió en una pasión, y la pasión se convirtió en un oficio. Renuncié a mi empleo. Aposté por mí mismo. Invertí tiempo, dinero y la clase de fe que no se recupera fácilmente.
Pero también construí sobre terreno prestado.
Doscientos cincuenta mil pesos (12, 500 USD) en publicidad. Cinco años de trabajo. Una comunidad entera de clientes que confiaron en mí. Todo alojado en una plataforma que un día, sin explicación, sin advertencia, sin apelación real, decidió que yo ya no existía. No porque hubiera hecho algo mal. Sino porque así funciona el negocio de alguien más: tú construyes, ellos deciden.
Y entonces entendí algo fundamental: la mejor publicidad no es la que pagas, es la que mereces.
Así que a partir de hoy, mi negocio no depende de ninguna plataforma que pueda desaparecer con un algoritmo. Estoy reconstruyendo desde cero, esta vez sobre cimientos propios. Contacto directo. Comunidad real. Clientes que me conocen por mi nombre, no por un handle.
Aquí sigo. Distinto canal. Mismo oficio. Mejor historia.
Lo mejor de mi trabajo todavía está por venir.
Atentamente,
Un Ex-usuario de Meta