Y estás bolsas?
▲ 14 r/la_seccion_prohibida+1 crossposts

Y estás bolsas?

Eran las 2:30 de la madrugada cuando salí a fumar.

Había dos bolsas negras frente a mi casa.

La primera estaba cerrada. La segunda tenía una pequeña abertura.

Miré adentro.

Había ropa, una zapatilla y una foto.

Era una foto de mi habitación.

La reconocí porque estaba tomada desde la esquina del techo, mirando hacia mi cama.

La foto parecía reciente.

Volví a mirar la bolsa.

Debajo de la foto había otra cosa: mi cigarrillo.

El mismo que tenía en la mano.

Entré corriendo a mi casa y cerré con llave.

Nunca llamé a la policía.

Porque mientras estaba sentado en mi habitación, escuché a alguien afuera abrir lentamente la primera bolsa.

Y entonces entendí algo que todavía no puedo explicar:

yo había visto dos bolsas desde la ventana antes de salir.

Pero cuando salí…

solo había una.

u/Exact_Survey2878 — 6 hours ago

Éramos 4. El espejo tenía 5 huellas.

Tenía 13 años cuando pasó. Habíamos entrado con unos amigos a una fábrica abandonada y, por hacer una estupidez, decidimos probar lo de Bloody Mary.

Entramos al baño, apagamos la luz y lo repetimos tres veces.

Nos reímos.

Hasta que escuchamos tres golpes en el espejo.

Salimos corriendo.

Al día siguiente volvimos con luz de día. El espejo seguía ahí, pero había algo que no habíamos notado:

tenía nuestras cinco huellas marcadas del otro lado del vidrio.

Éramos cuatro.

u/Exact_Survey2878 — 24 hours ago
▲ 4 r/WritersOfHorror+1 crossposts

NO ESTABA SOLO

Encontraron esta foto en el celular de un hombre que desapareció hace tres días.

Había entrado solo a una casa abandonada donde, según los vecinos, vivió una mujer acusada de practicar brujería.

La habitación estaba vacía.

Solo había fotografías pegadas en la pared.

Todas mostraban a la misma mujer.

El hombre tomó esta última foto a las 3:17 de la madrugada.

No notó nada extraño en ese momento.

Pero cuando revisaron el celular encontraron una segunda fotografía.

La había tomado un segundo después.

En ella, una de las fotos de la pared ya no estaba.

Y detrás del hombre aparecía una figura.

La policía volvió a la casa.

La fotografía que faltaba estaba tirada sobre la cama.

Tenía algo escrito detrás:

“Ahora ya sabe dónde vive.”

u/Exact_Survey2878 — 1 day ago

EL DECIMO TERCER ASALTO

Nota de autor: El texto y la historia de El Decimotercer Asalto son de mi autoría. Las imágenes fueron realizadas mediante una herramienta digital de generación y edición visual, utilizadas como apoyo para representar visualmente la obra. La idea, personajes, trama y contenido narrativo pertenecen al autor.

u/Exact_Survey2878 — 1 day ago
▲ 3 r/WritersOfHorror+1 crossposts

Me dijo que su cuenta fue suspendida. Después me mando estos archivos.

Anoche recibí un mensaje de un usuario que no conozco. Me dijo que tenía unos archivos que necesitaban ser publicados, pero que su cuenta había sido suspendida. No quiso explicarme qué había dentro. Solo me dijo: ‘Si yo no puedo mostrarlos, hacelo vos’.

Me pasó los archivos y desapareció.

No sé quién es ni por qué eligió esta cuenta. Pero después de abrirlos, entendí por qué quería que alguien más los viera.

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u/Exact_Survey2878 — 1 day ago

Las 3:33

​

La Sombra de las 3:33

3:33 — La sombra que espera

La primera vez que apareció fueron exactamente las 3:33 de la madrugada. No hubo golpes. No hubo puertas abriéndose. Solo un silencio extraño. La habitación estaba completamente oscura cuando algo hizo que abriera los ojos. Al principio pensé que era una sombra normal. Estaba parada frente a mí. Alta. Demasiado alta. No podía distinguir sus brazos ni sus piernas. Parecía hecha de humo negro, como si la oscuridad de la habitación se hubiera desprendido de las paredes para tomar forma. Pero tenía dos ojos. Pequeños. Blancos. Y una sonrisa. Una sonrisa larga, imposible, llena de dientes rojizos. Me quedé inmóvil. Entonces escuché un susurro:

—No mires el reloj.

Por supuesto, lo miré. 3:33. Cuando volví la vista hacia la sombra, estaba más cerca. No había caminado. Simplemente estaba ahí. Más cerca. Esa noche no dormí. A las 3:34 desapareció. Pensé que había sido una pesadilla. Hasta la noche siguiente. 3:33. Volvió. La tercera noche también. La cuarta. La quinta. Siempre a la misma hora. Y cada noche estaba un poco más cerca de mi cama.

Hasta que descubrí algo peor. La sombra no aparecía solamente en mi habitación. Empezó a aparecer en las fotografías. Primero detrás de mí. Después al fondo de los pasillos. Después reflejada en las ventanas. Y una madrugada encontré una fotografía que jamás había tomado. Era una imagen de mi habitación. La cama estaba vacía. Yo aparecía parado frente al armario. Y detrás de mí estaba ella. La sombra. Sonriendo. Debajo de la fotografía había una frase escrita con una letra que no reconocí:

"Faltan tres noches."

Desde entonces dejé de mirar el reloj a las 3:33. Pero hay algo que todavía no entiendo. Anoche me desperté sin razón. No miré la hora. No encendí la luz. Y escuché una respiración al lado de mi cama. Después, una voz susurró:

—Ya no necesitás mirar el reloj para saber qué hora es.

Sentí que alguien se inclinaba sobre mí. Abrí los ojos. La sombra estaba a centímetros de mi cara. Sus ojos blancos brillaban en la oscuridad. Y su sonrisa era mucho más grande que antes. Entonces comprendí la verdad. La sombra nunca aparecía a las 3:33. Las 3:33 era la hora en la que yo podía verla. Y ahora... ella podía verme a cualquier hora.

_Esta es una historia de ficción. No intentes invocarla a las 3:33 AM

u/Exact_Survey2878 — 1 day ago

I want to improve my horror writing - can I get some feedback?

Hey everyone,

I've been posting some short horror stories here and I really want to get better.

For those who have read my stuff:

What do you like about my writing?

And what do you think I should improve?

Be brutal. I can take it. I just want to write better horror.

Thanks in advance ❤️

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u/Exact_Survey2878 — 1 day ago

[~3200 words] Psychological Horror

The Person Who Remembers Me

I started writing things down because I was forgetting.

Not important things. At least, not at first.

I forgot if I had locked the door. I’d buy something at the supermarket and find it in the fridge without remembering.

I’d tell someone I’d call them later and then… nothing.

So I started writing it down.

---

The first note said: “You didn’t lock the door.”

I found it on the kitchen counter.

My handwriting.

But I didn’t remember writing it.

The next day there were two.

“Call Marta back.”

“Turn off the stove.”

Both in my handwriting.

Both things I had forgotten.

I thought it was helpful. Like a second brain.

---

Then the notes started predicting things.

“You will forget your keys tomorrow.”

I found that one on Monday night.

On Tuesday I forgot my keys.

“You will argue with your boss.”

Wednesday. I argued with my boss.

It wasn’t advice anymore. It was a schedule.

I stopped reading them. I threw them away.

But they kept appearing. Under my pillow. In my shoes. Inside books I was reading.

Always my handwriting.

---

I went to a psychologist.

She said it was stress. Dissociation. Maybe the start of something worse.

She told me to keep a journal. To write down everything I did, so I could prove to myself that I was in control.

That night I wrote 3 pages.

When I woke up there was a new note on top of them.

“You’re doing good. Keep writing.”

My handwriting.

I didn’t write that.

---

I stopped sleeping. I put cameras in the apartment.

Nothing. No one came in.

But every morning, a new note.

“You’re tired.”

“Drink water.”

“Don’t trust her.”

The last one was about the psychologist.

“Don’t trust her. She’s forgetting you too.”

I laughed. That was stupid.

But the next day at my appointment, she looked at me and said:

“I’m sorry, what was your name again?”

---

I don’t go out now. I don’t talk to anyone.

Because if I do, they forget me.

Friends. Family. The cashier at the store.

It’s like I’m being erased, one person at a time.

Except for the notes.

The notes always remember me.

This morning there was one on my mirror, in red ink.

My handwriting.

“Don’t worry. I’m the one who remembers you.

And I’m getting better at pretending to be you.”

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u/Exact_Survey2878 — 1 day ago

La Persona Que Me Recuerda

​

Empecé a escribir cosas porque estaba olvidando.

Cosas sin importancia.

Al menos, al principio.

Olvidaba si había cerrado la puerta con llave. Compraba algo en el supermercado y lo encontraba en la heladera sin recordar el viaje. A veces abría el teléfono para buscar algo y no tenía idea de qué era.

Tenía veintidós.

Trabajaba desde casa, vivía solo y solía dormirme muy tarde.

Así que le eché la culpa a eso.

Mal sueño. Demasiadas pantallas. Estrés.

Era más fácil que admitir que estaba preocupado.

Lo primero que escribí en el cuaderno fue:

Martes — compré leche.

No recuerdo haber escrito nada más esa noche.

A la mañana siguiente, había otra frase debajo.

No, no lo hiciste.

La miré fijo.

La letra se parecía a la mía.

La taché.

Esa tarde, encontré un cartón de leche en la heladera.

Yo no la había comprado.

Recuerdo quedarme ahí con la puerta de la heladera abierta, intentando decidir si eso se suponía que debía darme miedo.

No lo hizo.

Todavía no.

---

Días después, había otra nota.

No tomes el tren mañana.

Casi tiro el cuaderno a la basura.

En cambio, escribí debajo:

¿Por qué?

A la mañana siguiente, no había respuesta.

Tomé el tren igual.

No pasó nada.

Eso debería haberme hecho sentir mejor.

No lo hizo.

Cuando volví a casa esa noche, revisé el cuaderno.

Debajo de mi pregunta, alguien había escrito:

Nunca haces caso.

Dejé de usar el cuaderno después de eso.

Por unas dos semanas.

---

La primera vez que escuché la voz, estaba acostado en la cama.

Llevaba un rato despierto.

Eran alrededor de las tres de la madrugada.

Estaba pensando en el trabajo cuando escuché:

"No te levantes."

Abrí los ojos.

La habitación estaba oscura.

Esperé.

Nada.

Me senté.

"¿Quién está ahí?"

Me sentí estúpido apenas lo dije.

Nadie contestó.

Encendí la lámpara y revisé el departamento.

La puerta estaba cerrada con llave.

Las ventanas estaban cerradas.

No había nadie.

Volví a la cama.

A la mañana siguiente, me dije que lo había soñado.

Esa explicación me duró hasta la noche siguiente.

Estaba acostado en la misma posición cuando la voz dijo:

"Deberías haber hecho caso."

Sonaba como yo.

No exactamente.

Pero lo suficientemente cerca como para no saber si estaba escuchando a otra persona o a mis propios pensamientos con otra voz.

Después de eso, dormí poco.

---

Eventualmente se lo conté a un amigo.

Se rió al principio.

Después se dio cuenta de que hablaba en serio.

Me preguntó si había estado bebiendo.

No.

Me preguntó si había tomado algo.

Tampoco.

Entonces me dijo algo que no quería escuchar.

"Tal vez deberías hablar con alguien."

Así que lo hice.

La psicóloga no le dio mucha importancia.

Eso ayudó.

Me hizo preguntas.

¿Con qué frecuencia escuchaba la voz?

¿Me decía que me hiciera daño?

¿Perdía la noción del tiempo?

¿Sentía que me observaban?

Respondí con honestidad.

La mayoría de las veces, no.

La voz nunca me dijo que lastimara a nadie.

Nunca me amenazó.

Por lo general decía cosas muy comunes.

A veces se equivocaba.

A veces tenía razón.

Esa era la parte que me molestaba.

Al final de la cita, me pidió que llevara un registro de cuándo ocurría.

Así que volví a usar el cuaderno.

Esta vez, lo dejé al lado de la cama.

---

Por un tiempo, las notas sirvieron.

2:13 a.m. — escuché la voz.

4:40 p.m. — olvidé por qué entré a la cocina.

Domingo — encontré las llaves en el baño.

Entonces una mañana encontré algo que yo no había escrito.

Una frase al final de la página.

No te acuerdas de mí.

La miré fijo.

Le saqué una foto.

Entonces escribí:

¿Quién eres?

Dejé el cuaderno abierto sobre el escritorio y me fui a trabajar.

Cuando lo revisé esa noche, había una respuesta.

Alguien que te recuerda.

---

Empecé a revisar fotos viejas.

Quería averiguar si había algo que había olvidado.

No había nada.

Al menos, eso creía.

Cumpleaños en familia.

Excursiones del colegio.

Viejos amigos.

Mi primer departamento.

Todo se veía normal.

Hasta que encontré una foto m

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u/Exact_Survey2878 — 1 day ago

No estoy solo en mi cabeza

NO ESTOY SOLO EN MI CABEZA

Relato de terror psicológico

No recuerdo exactamente cuándo empezó.

Durante mucho tiempo pensé que era estrés.

Eso fue lo primero que me dijeron.

Estrés.

La palabra parecía suficiente para explicar cualquier cosa que no supiera explicar.

Dormir poco. Pensar demasiado. Escuchar cosas. Tener la sensación de que alguien me observaba cuando estaba solo.

Yo también quería creerlo.

Porque la otra posibilidad era mucho peor.

---

La primera vez que escuché la voz tenía veintidós años.

Estaba acostado, mirando el techo, intentando dormirme.

Eran las 2:43 de la madrugada.

No había televisión encendida. No tenía música. El departamento estaba completamente silencioso.

Entonces pensé:

Tengo que levantarme temprano.

Y una voz respondió:

—No.

Abrí los ojos.

Me quedé inmóvil.

La voz no había sonado en la habitación.

Había sonado dentro de mi cabeza.

Pero no era exactamente como pensar.

Mis pensamientos tenían mi voz.

Aquello no.

Era una voz masculina, tranquila, casi apagada.

Me senté en la cama.

—¿Qué?

No esperaba respuesta.

La tuve.

—No te levantes.

Me quedé mirando la oscuridad.

Esperé unos segundos.

Nada.

Me reí solo.

—Estoy loco.

La voz contestó inmediatamente:

—Todavía no.

Esa noche no dormí.

---

Al día siguiente no se lo conté a nadie.

Me parecía ridículo.

Además, la voz no volvió.

Pasaron cuatro días.

Después una semana.

Empecé a olvidarlo.

Hasta que una tarde estaba trabajando frente a la computadora y pensé:

Qué hambre tengo.

La voz apareció.

—No comas.

Me quedé quieto.

Miré alrededor.

No había nadie.

—¿Quién sos?

Silencio.

—¿Quién sos? —repetí mentalmente.

Esta vez respondió.

—Eso es lo que deberías preguntarte.

Apagué la computadora.

Esa noche busqué síntomas en internet.

Ansiedad.

Estrés.

Falta de sueño.

Alucinaciones auditivas.

Leí durante horas.

Cada explicación parecía encajar.

Eso me tranquilizó.

Hasta que encontré una frase que me hizo cerrar el teléfono.

Las personas que experimentan determinados trastornos pueden escuchar voces que sienten como ajenas.

Me quedé mirando la pantalla.

Entonces pensé:

No puede saber lo que estoy leyendo.

La voz respondió:

—Claro que puedo.

---

Ahí empezó el miedo de verdad.

Intenté ignorarla.

Funcionó durante algunos días.

Después comenzó a aparecer con más frecuencia.

Nunca gritaba.

Nunca me amenazaba.

Eso era lo peor.

Hablaba como alguien que me conocía.

A veces me advertía cosas.

—No contestes.

—No vayas hoy.

—No abras eso.

Algunas veces tenía razón.

Una noche me llegó un mensaje de un número desconocido.

La voz dijo:

—No lo leas.

Lo abrí.

Era un mensaje vacío.

Nada más.

Me quedé mirando la pantalla.

—¿Cómo sabías?

La voz tardó unos segundos.

—Porque yo también lo vi.

Sentí un frío en el estómago.

No respondí.

---

Con el tiempo descubrí algo peor.

La voz sabía cosas que yo no recordaba.

Una noche mencionó una casa.

Una casa pequeña, con una puerta verde.

Me dijo:

—Ahí llorabas.

No entendí.

—¿Cuándo?

—Cuando tenías siete años.

Me quedé pensando.

No recordaba ninguna casa con una puerta verde.

Pero al día siguiente llamé a mi madre.

Le pregunté por la casa donde había vivido cuando tenía siete años.

Hubo silencio.

Después me dijo:

—¿Por qué preguntás?

Le describí la puerta.

Otra pausa.

—Era verde.

Sentí que se me cerraba la garganta.

—¿Cómo sabías que era verde? —preguntó.

No respondí.

Ella tampoco volvió a preguntar.

---

Empecé a escribir todo.

Cada vez que la voz hablaba, anotaba exactamente lo que decía.

Día.

Hora.

Lugar.

Frase.

Durante casi un mes hice una lista.

La mayoría eran cosas inútiles.

Pero algunas me inquietaban.

03:11 — “Mañana vas a recibir una llamada.”

Al día siguiente me llamó mi hermano.

18:42 — “No abras el cajón.”

No lo abrí.

Al día siguiente encontré dentro una fotografía que no recordaba haber guardado.

Era una foto de mi infancia.

Yo estaba sentado frente a la casa de la puerta verde.

A mi lado había otro chico.

Un chico aproximadamente de mi edad.

Le pregunté a mi madre quién era.

Ella miró la fotografía.

Se puso pálida.

—No sé.

—Mamá.

—No sé quién es.

—¿Nunca lo viste?

Ella negó con la cabeza.

Después tomó la fotografía y la guardó.

—No vuelvas a hablar de esto.

Esa misma noche la voz dijo:

—Ahora entendés.

---

Empecé a pensar que había reprimido algún recuerdo.

Quizás había ocurrido algo de niño.

Quizás había inventado a alguien para soportarlo.

Quizás la voz era una parte de mí.

Eso era lo que quería creer.

Fui a un psicólogo.

Le conté todo.

No me juzgó.

Me hizo preguntas.

Cuándo aparecía la voz.

Qué decía.

Si podía controlarla.

Si me ordenaba hacer cosas.

Le dije que no.

—¿Y cómo te sentís cuando aparece?

Pensé unos segundos.

—Como si alguien estuviera sentado detrás de mí.

El psicólogo escribió algo.

—¿Aunque estés solo?

—Sí.

—¿Y qué creés que quiere?

No supe responder.

La voz apareció.

—Que te acuerdes.

Me quedé mirando al psicólogo.

Él levantó la cabeza.

—¿Qué pasó?

—Nada.

Pero había dejado de escuchar su voz.

Ahora escuchaba otra cosa.

Un murmullo.

Muy cerca.

Detrás de mi oído.

—No le digas.

---

Dejé de ir.

Durante las siguientes semanas mi vida se deterioró.

Dormía con la luz encendida.

Revisaba los armarios.

Miraba debajo de la cama.

Tapaba los espejos.

No porque creyera que hubiera alguien.

Sino porque ya no estaba seguro de que mis pensamientos fueran míos.

Entonces ocurrió algo que cambió todo.

Encontré el cuaderno.

Estaba debajo de mi cama.

No recordaba haberlo comprado.

Era negro.

Viejo.

Lo abrí.

Las primeras páginas estaban vacías.

Después encontré una frase.

Reconocí la letra.

Era mi letra.

Decía:

“Si estás leyendo esto, todavía no recuperaste el control.”

Pasé la página.

Había otra.

“No confíes en la voz.”

Otra.

“No confíes en tus recuerdos.”

Y una última.

Escrita con tanta fuerza que el papel estaba marcado:

“No sos el primero.”

Me quedé sentado en el suelo.

Entonces escuché la voz.

Pero esta vez no apareció dentro de mi cabeza.

La escuché desde el pasillo.

—Por fin.

Me levanté lentamente.

No había nadie.

La voz volvió.

—Pensé que nunca ibas a acordarte.

—¿Quién sos?

Silencio.

Después:

—Soy vos.

Sentí que me faltaba el aire.

—No.

—Sí.

—No sos yo.

La voz soltó una pequeña risa.

—Eso mismo dijiste la primera vez.

Me quedé congelado.

—¿Primera vez?

—Cuando despertaste.

—¿Cuándo?

La respuesta tardó unos segundos.

—Hace seis años.

Sentí un vacío en el pecho.

Yo tenía veintidós.

La voz continuó:

—Vos creés que tu vida empezó hace seis años.

Miré el cuaderno.

Había una fecha escrita en la primera página.

Seis años atrás.

Y debajo:

“Hoy despertó él.”

---

No sé cuánto tiempo estuve sentado.

Quizás minutos.

Quizás horas.

Busqué fotografías.

Documentos.

Mensajes antiguos.

Todo.

Y encontré algo extraño.

Había un período de casi un año del que no tenía recuerdos.

No existían fotos.

No había mensajes.

No había publicaciones.

Nada.

Como si durante ese tiempo yo no hubiera existido.

Entonces encontré un video.

Una grabación vieja.

Yo aparecía frente a la cámara.

Parecía más joven.

Estaba sentado en mi habitación.

Miraba directamente al objetivo.

Y hablaba.

—Si algún día ves esto, significa que él está empezando a volver.

Me quedé sin respirar.

El video continuó.

—No intentes convencerlo de que sos vos.

Mi versión del video miró hacia un costado.

Como si hubiera escuchado algo.

Después volvió a mirar la cámara.

—Porque vos no sos el original.

La grabación terminó.

Me quedé mirando la pantalla negra.

Entonces la voz apareció.

Esta vez sonaba diferente.

Más cerca.

Más clara.

—Ahora ya lo sabés.

Cerré los ojos.

—¿Qué querés?

La respuesta fue tranquila.

—Mi vida.

Abrí los ojos.

Frente a mí estaba el espejo.

Por primera vez en semanas me animé a mirarlo.

Mi reflejo estaba ahí.

Pero había algo extraño.

Yo estaba respirando rápido.

Él no.

Mi reflejo levantó lentamente la mano.

Yo no lo hice.

Y escribió sobre el vidrio empañado:

NO SOY EL QUE ESTÁ EN TU CABEZA.

Me quedé inmóvil.

Entonces comprendí algo.

La voz nunca había estado intentando entrar en mi cabeza.

Nunca había sido una segunda personalidad.

Nunca había querido controlarme.

Había estado intentando avisarme.

Porque durante seis años yo había vivido convencido de ser una sola persona.

Pero había alguien más.

Alguien que había estado conmigo desde el principio.

Alguien que conocía cada recuerdo.

Cada miedo.

Cada pensamiento.

Cada secreto.

Y ahora entendía por qué la voz nunca me había pedido que hiciera nada.

Solo esperaba.

Esperaba que yo recordara.

Esperaba que yo entendiera.

Esperaba que yo me diera cuenta de algo que todavía no quería aceptar:

No estaba solo dentro de mi cabeza.

Y mientras miraba mi reflejo, escuché una última frase.

Pero esta vez no vino de la voz.

Vino de mí.

—Ahora sí me acordaste.

Mi reflejo sonrió.

Yo no.

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u/Exact_Survey2878 — 1 day ago

[Real] Jugamos Charlie Charlie en el baño del colegio. La puerta no abrió en 30 minutos

Esto me pasó en 6to de primaria.

Era hora de recreo. Con un compañero entramos al baño. No había nadie.

Estábamos aburridos y sacamos una hoja y un lápiz.

Hicimos el tablero de "sí" y "no".

"Charlie, Charlie, ¿estás aquí?"

Nos reímos. Pensamos que era mentira.

Cuando quisimos salir, la puerta no se abría.

No tenía seguro. Pero era como si alguien la estuviera sosteniendo del otro lado.

Empezamos a gritar y a golpear.

Pasaron como 30 minutos. Afuera pensaban que estábamos jugando.

Hasta que llegó el conserje y la abrió normal.

Nos dijo "la puerta estaba sin seguro. ¿Por qué no salían?"

Nos miramos. Los dos sabíamos que algo la estaba trabando.

Desde ese día no volví a jugar eso nunca más.

Y los baños solos me dan mala espina.

¿A alguien más le pasó algo raro con este juego?

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u/Exact_Survey2878 — 1 day ago