
Un poco de historia 40: Un beso robado.
El marinero de la foto quiso sellar el fin de la guerra con un beso, y lo consiguió al encontrarse con una chica vestida de blanco.
El escenario es bien conocido, el 15 de agosto de 1945 la gente festeja el fin de la Segunda Guerra Mundial en Nueva York. Entre el gentío, George Mendonsa, marinero en servicio y que había luchado en el Pacifico, se encontró con una chica de 21 años, Greta Zimmer; la abrazó y la besó. No se conocían, y nunca más volvieron a encontrarse, pero el beso ha pasado a ser un icono de la historia mundial. El fotógrafo, Albert Eisenstaedt afirmó que el beso fue más bien patético y nada romántico; aunque en la foto parezca muy pasional. El fotógrafo documentaba los festejos y, casualmente, una mujer vestida enteramente de blanco pasó cerca; decidió hacerle un par de fotos; tuvo la inmensa suerte que un marinero – seguramente un poco chispa por lo bebido en la fiesta - la cogió por el cuello, la beso y la dejó estar sin una disculpa o un “adiós”.
Del marinero se sabe poco, se cree que fue George Mendonsa por ser el que dio más detalles de lo ocurrido. Hasta 11 hombres – y un número similar de mujeres – reclamaron ser los protagonistas de la foto. En cambio, de Greta Zimmer se sabe casi toda su vida. De los dos, era la que tenía más motivos para celebrar la caída de Alemania y de Japón. Judía de nacimiento, tuvo que huir de Austria junto con dos hermanas, cuando Hitler invadió su país natal. Otra hermana acabó en Oriente Medio a la fuerza. Sus padres murieron en el Holocausto.
La foto ha sido alabada y criticada por igual, se ha usado como símbolo de la alegría al terminar la guerra más sangrienta y destructiva de la humanidad; se celebra para festejar el fin de cualquier guerra. Se dijo que era la documentación de una agresión sexual pública, incluso se propuso prohibir su difusión, cosa imposible, por cierto, está por todo el mundo. Digan lo que digan es una gran foto.
Pepe Bataller.