
El Día después de las Generales: Esbozos del futuro Gobierno nacional de PP-VOX
Según el promedio de la gran mayoría de encuestas, a diferencia de 2023 en donde había un impasse entre el bloque de la izquierda y el bloque de la derecha en el cuál Junts actuaría como actor pivotal, el bloque de la derecha nacional, conformado por el Partido Popular y VOX, alcanzaría la mayoría absoluta:
Promedio de encuestas electorales por el diario digital norteamericano \"Politico\"
Esto implicaría que en caso de elecciones generales, el bloque de derecha nacional tendría un bloque parlamentario conformado por unos 200 diputados, evidentemente estas cifras son tentativas puesto que las fuerzas políticas a la izquierda del Partido Socialista están muy dispersas y sin un candidato/a claro y no estoy teniendo en consideración el nuevo partido de centro liberal impulsado por Miriam González, que en cualquier caso no creo que vaya a ser exitoso.
De igual forma, el problema principal es que el Partido Socialista ha perdido la capacidad de movilización de su electorado y ha habido un trasvase neto de votos del bloque de izquierda al bloque de derecha (alrededor de 700,000 votos que son clave).
Esto es un fin de ciclo político clarísimo con respecto a la nueva política iniciada en 2014 que en 2018 empezó a transicionar a esta política de bloques (bibloquismo frente a bipartidismo) y es mucho más importante por otra cosa: en la historia democrática española, la derecha nacional SOLO ha obtenido mayoría absoluta en dos ocasiones (no considero a UCD derecha y nos encontrábamos además en un proceso constituyente), en el año 2000 y en el año 2011.
En todas las elecciones generales desde 1993, los partidos nacionalistas han actuado como actor pivotal en la formación de Gobiernos, obteniendo concesiones y privilegios (el Concierto Económico vasco es un ejemplo bastante claro) a cambio de apoyar al ejecutivo de turno (gran parte del "desarrollo" del Estado autonómico se produce gracias a esto), esto ha sido una regla general para Felipe González en el 93, Aznar en el 96 , Zapatero en 2004 y 2008, Rajoy en 2016 y Sánchez desde 2018 hasta día de hoy, todos los presidentes del Gobierno han dependido en algún momento de estos partidos. Este no sería el caso, según los pronósticos la derecha nacional, aunque dividida en dos partidos, arrasaría.
Entonces tenemos que plantearnos la siguiente pregunta: ¿Dados esos resultados, que haría el Partido Popular?
La derecha clásica (el "centroderecha") europea (en el caso de España todas las familias: liberales, democristianos y conservadores; se encuentran en el mismo partido, el PP) tiene un dilema muy grande con respecto a como relacionarse con la nueva derecha (la "derecha populista", la "extrema derecha"...) que en gran parte tiene que ver con que proyecto político quiere definirse la derecha en este siglo. Cada una de las "estrategias" de pactos tiene, evidentemente, sus beneficios y sus costes.
La primera vía, la "vía alemana", que también siguen los equivalentes al Partido Popular en Hungría (Tisza) o en Polonia (Coalición Cívica), consiste en aplicar un cordón sanitario a la derecha populista y pactar con las fuerzas centrales (liberales, verdes, socioliberales y socialdemócratas) gobiernos de Gran Coalición. Trasladado al escenario español, la vía alemana significaría que el PP renunciaría por completo a gobernar con el apoyo de Vox, cosa evidentemente inviable tras los acuerdos de gobierno autonómicos (que conste que el PSOE tampoco le ha dado mucha alternativa).
Esto obligaría a explorar una "gran coalición" con el PSOE, nadie dentro del Partido Popular (ni siquiera Juanma Moreno) ni del Partido Socialista (ni siquiera Felipe o Page) están a favor de esto**.** Esta estrategia, como está pasando en Alemania, especialmente en el Este, deja todo el espacio de la oposición real y del descontento en manos de Vox, que podría presentarse como la única alternativa real al sistema y canibalizar al electorado del PP (y no solo del PP) enfadado con el acuerdo. Al final eso, especialmente a nivel regional/autonómico imposibilita la gobernanza ya que no se puede excluir al 35% del electorado de la gobernabilidad, de hecho se retroalimenta.
Una forma atenuada de esto es la "vía portuguesa" con abstenciones pactadas para la investidura a la primera fuerza (y apoyo a los presupuestos de manera puntual), esta parece haber funcionado mejor para contener a la extrema derecha aún con una aritmética parlamentaria complicada (y fundamentalmente distinta a la española puesto que Portugal no tiene partidos nacionalistas ni regiones con dinámicas de voto nacionalista). Esta es la vía favorecida por Juanma Moreno y el sector crítico del PSOE (Page), pero cada vez parece más improbable por los acuerdos de los Populares con VOX y la debilidad a nivel orgánico del sector crítico dentro del Partido Socialista. Aún así esta vía tiene potencialmente los mismos problemas a largo plazo que la alemana.
La segunda vía es la "vía italiana" (también se ha llevado a cabo en Finlandia), esta fórmula implicaría la entrada directa de Vox en un Gobierno de coalición. Se traduciría en un reparto proporcional de carteras replicando a escala nacional lo que ya se ha hecho ya en varias comunidades autónomas. Para el PP, supone asumir el coste político de normalizar a Vox en el Gobierno, pero a cambio gana una estabilidad gubernamental más sólida y un compromiso de corresponsabilidad (fomentando que VOX acepte ciertos consensos europeos), lo cuál puede debilitar seriamente a VOX ya que ya no serían vistos como la alternativa radical sino simplemente la muleta del Partido Popular y probablemente llevaría a la creación de una escisión a la derecha de VOX (como en Italia) mientras que fortalecería electoralmente a la izquierda.
Promedio de encuestas en Italia (bloques empatados con ligerísima ventaja de la izquierda)
Promedio de encuestas en Finlandia (desplome de la derecha clásica y la extrema derecha)
Por una parte le permitiría al PP y a VOX articular su agenda de Gobierno (rebajas de impuestos, políticas de apoyo a la natalidad y familias, desregulación, políticas sociales conservadoras, restricción de la inmigración...) pero por otra implicaría un resurgimiento de la izquierda (especialmente si llevan a cabo políticas excesivamente duras) y, dado el gran poder orgánico que posee en su partido, de Pedro Sánchez quizás. El más perjudicado en este escenario, probablemente sería VOX.
Dentro de VOX, la ejecutiva del Partido (Abascal) está a favor de esta vía, al menos de manera formal, pero debería plantearse seriamente si quiere ser visto por los electores como la muleta del Partido Popular. Dentro del PP, quien aboga por esta vía es el ala dura: Isabel Díaz Ayuso, Aznar (el cuál aboga por una "mayoría nacional") y recientemente Feijóo:
"En el caso de que tengamos que hacer un acuerdo y una coalición de gobierno, nos sentaremos y haremos una coalición de gobierno de acuerdo con los principios básicos de nuestros partidos, buscando una serie de líneas rojas que yo no estoy dispuesto a traspasar."
Finalmente, la tercera vía es la "vía sueca", inspirada en el pacto de Tidö en Suecia, esta opción plantea que el PP gobernaría en solitario, mientras que Vox se mantendría fuera del Consejo de Ministros. A cambio de no entrar en el Ejecutivo, Vox actuaría como socio parlamentario estratégico, condicionando la agenda gubernamental desde el Congreso. La idea de esto es mantener la ilusión de respetar los consensos europeístas y la ilusión de alternancia de poder. Irónicamente este sería el caso en el cuál el PP tendría más poder en el Congreso ya que podría actuar como pivote entre el Partido Socialista y VOX de forma que quedaría en el "centro" del tablero político, aunque claro, esto dependerá si el PP se ata o no a VOX (o mejor dicho, VOX le fuerza a atarse).
Promedio de encuestas en Suecia (el bloque de izquierda parece ganarle la partida al de derecha)
Esta era la vía que Feijóo y el resto de su ejecutiva (Tellado, Sémper...) defendieron en el Congreso del PP de 2025:
"Solo hay dos opciones: o Sánchez o yo. Y yo quiero un Gobierno en solitario. El único gobierno en coalición que ha habido hasta la fecha no ha funcionado y yo no quiero darle a mi país los mismos espectáculos que vemos cada martes en el Consejo de Ministros.”
Así que se ha contradecido él solito. Muy recientemente, en Cadena SER, Borja Sémper volvió a afirmar que el PP gobernaría en solitario, así que la postura oficial del Partido no queda muy clara.
En mi humilde opinión, si los resultados electorales en 2027 dan al bloque de la derecha unos 180-200 diputados habrá una batalla interna dentro del PP para ver si gobiernan en solitario o en coalición y lo mismo en VOX, que realmente tampoco saben que harán cuando toquen poder, lo mismo le pasó a Pablo Iglesias.
Aún así, el Partido Popular sabe que su rival político a largo plazo no es el Partido Socialista, es VOX. Así que probablemente opten por un gobierno de coalición en donde intenten domesticar a VOX y... Probablemente esa sea su mejor opción.
Por lo pronto, yo solo soy un tibio socialdemócrata, centrista, socioliberal, que mira desde fuera la dinámica de bloques y la aritmética electoral en España, así que me gustaría saber que opinaís vosotros.