Ex toxico
Odio que me hayas mentido durante meses sobre tu virginidad. Me hiciste creer que era algo especial, que íbamos a vivir eso juntos, y todo era una puta mentira. Cuando te confronté con las conversaciones, con las pruebas, con todo… todavía tuviste el descaro de negarlo. ¿Cómo pudiste mirarme a la cara y seguir negando cuando te mostré todo? Me hiciste dudar de mí mismo, me hiciste sentir que estaba loco por no creerte.Odio haber descubierto cómo te cogiste con ese señor de 52 años. Odio las imágenes que se me quedaron grabadas: tú diciéndole que era la verga más gruesa que habías visto, que te dolió pero que al final te gustó, que te la chupó… Me destruiste. Me rompiste por dentro. Lloré durante semanas, no podía dormir, no podía comer. Me sentía sucio, traicionado y estúpido.Odio todas las veces que me quebré por ti. Las noches en las que no podía parar de llorar, las crisis de ansiedad, los ataques de celos porque sabía que me estabas mintiendo. Y tú, en lugar de asumir tu mierda, me decías que yo era el tóxico, el celoso, el inmaduro. Me hacías sentir que el problema era yo por no poder “avanzar”.Odio el mensaje con el que me terminaste. Ese mensaje largo y cruel donde me echaste toda la culpa, donde me llamaste niño que no aprende a usar las rueditas, donde dijiste que era estresante cuidarme. Y lo peor: lo publicaste en Facebook el mismo día. Me humillaste públicamente. Me hiciste quedar como el malo de la historia después de todo lo que me hiciste.Me trataste como basura. Me manipulaste, me gaslighteaste, me hiciste sentir que yo era el problema cuando fuiste tú el que me rompió una y otra vez.