Actualización: Le vendí mi alma al diablo.
Hola, hace algunas semanas publiqué buscando desahogarme la historia de cómo había tenido que aceptar un trabajo de mesero en una taquería con un horario de 13 horas diarias.
Siendo sincero, fueron semanas bastante pesadas, los primeros días fueron muy desgastantes, la verdad que mis compañeros meseros no eran los mas amables, literalmente en mi primer día querían que hiciera todo perfecto (como cerrar bolsas de salsa con una cantidad de aire exacta), y cuando fallaba o no me salía bien, solo negaban con la cabeza sin decirme nada.
El dueño de la taquería por otro lado era bastante amable, si bien era un señor grande y de pocas palabras, me explicaba todo con mucha mas calma y claridad que los otros meseros.
Gané decente durante estas semanas, alrededor de 200/300 pesos diarios de propinas más los 350 de base. Con ese dinero pude empezar a pagar mis deudas. Aun no termino, pero poco a poco la luz se ve al final del túnel.
Hace una semana, en mi día libre, vi un anuncio para un puesto de cobranzas en una compañía de Internet, metí mi cv y me terminaron por llamar. Fui a las entrevistas y me comentaron que era un puesto para contactar a clientes morosos por medio de llamadas telefónicas, afortunadamente tenia experiencia en Call Center y mi perfil les agradó.
Hoy acabé mi primera semana y me siento muchísimo mejor, el ambiente es muchísimo mas tranquilo, trabajo en oficina, con aire acondicionado, mis compañeros son mucho más laxos para enseñarme las cosas que debo de saber, compramos comida cerca y comemos todos juntos, vaya, un mundo totalmente distinto. Además, pasé de trabajar de 2 de la tarde a 3/4 de la mañana, a trabajar de 10 de la mañana a 6 de la tarde con una hora de comida. Si bien es cierto que gano menos que en la taquería, el ya no tener que estar llegando a mi casa casi al amanecer, vale más que cualquier propina. Poco a poco mis deudas estan reduciéndose, soy optimista y siguiendo la ruta de pago que calculé, aproximadamente en agosto/septiembre terminaré de pagar todo.
Muchas gracias a todas las personas que me dejaron un comentario de apoyo en aquella publicación, creanme que fueron de gran ayuda para mentalizarme y aguantar los horarios pesados. No se rindan, siempre hay una nueva oportunidad esperándoles allá fuera.