
Imputación de Zapatero y método periodístico: notas sobre el último artículo de Zarzalejos en El Confidencial
Esta mañana Zarzalejos publicó en El Confidencial "El corrosivo e indecente 'Efecto ZP'" a raíz de la imputación de Zapatero por blanqueo. El artículo me ha hecho pensar y plantea problemas metodológicos que merecen análisis, más allá de la posición política que cada uno tenga sobre Zapatero.
Imputado ≠ condenado ≠ política anterior ilegítima
Lo que ocurrió ayer es que un juez instructor cita a Zapatero como investigado. Es el inicio formal de una investigación, no una declaración de culpabilidad. Pero el artículo ya lo califica de "cínico redomado", tacha su vídeo de defensa de "miserable" y trata como culpabilidad consumada lo que jurídicamente es una hipótesis indiciaria. Es exactamente la conducta que Zarzalejos reprocha —con razón— cuando ciertos medios la practican contra figuras del PP.Salto lógico injustificado de 2026 a 2004-2011
Aquí es donde, en mi opinión, se pasa tres pueblos. La argumentación implícita es: si hoy está imputado por blanqueo relacionado con gestiones post-presidenciales, entonces retroactivamente todo lo que hizo como presidente estaba moralmente podrido. Pero son dominios diferentes. Que un expresidente pueda haber delinquido en actividades privadas posteriores NO prueba que sus decisiones de gobierno (Estatut, memoria histórica, matrimonio igualitario, retirada de Irak, negociación con ETA) fueran operaciones criminales camufladas. Se pueden criticar políticamente aquellas decisiones —mucha gente lo hace con argumentos serios— pero no por la vía del post hoc ergo propter hoc."Destrucción del sistema constitucional de 1978" aplicada a 2004-2011 es hipérbole histórica
El Estatut fue recortado por el Tribunal Constitucional: es decir, el sistema funcionó. La memoria histórica es una ley democráticamente aprobada. La negociación con ETA fracasó, pero ETA acabó disolviéndose en 2011. Llamar a todo esto "destrucción del marco constitucional" solo se sostiene si tu marco de referencia es que cualquier política territorial o de memoria que no sea la del PP equivale a destrucción constitucional. Ese es el sesgo de fondo.Cita aprobatoriamente a Rajoy
Usar a Rajoy ("es más peligroso un bobo solemne que un patriota de hojalata") como autoridad moral contra Zapatero, sabiendo lo que sabemos hoy sobre lo que pasó en el Ministerio del Interior y en Hacienda bajo su gobierno —Operación Cataluña, Kitchen, caso Montoro— es una elección reveladora. No comenta la ironía.Asimetría con su propio estándar
Comparémoslo con cómo trata habitualmente las imputaciones de figuras del PP o las decisiones controvertidas de jueces como Castro, Llarena o el propio Tribunal Supremo. En esos casos suele decir que hay que "esperar al desenlace del procedimiento", "no hacer juicios paralelos", "respetar la independencia judicial". El criterio cambia según quién sea el investigado. El auto judicial todavía es fresco —85 páginas, nadie ha podido analizarlo a fondo en 24 horas— y ya hay sentencia moral emitida.