¿Y si la IA no hace que todo el mundo sea más inteligente por igual, sino que convierte a personas ya inteligentes, disciplinadas y adaptables en superhombres económicos?
¿Y si la IA termina creando una nueva clase social definida por acceso a modelos más avanzados? Hoy casi todo el mundo puede usar IA, pero no todo el mundo tiene acceso al mismo nivel de inteligencia artificial. A medida que los modelos se vuelven más potentes, caros y computacionalmente intensivos, parece posible que una minoría, empresas, élites técnicas o personas con dinero, tenga acceso a sistemas radicalmente superiores al resto. No sería simplemente “tener IA”, sino tener acceso a modelos capaces de investigar mejor, aprender más rápido, automatizar negocios completos y multiplicar productividad intelectual a niveles absurdos. Históricamente, internet democratizó información. Pero la IA podría concentrar capacidad cognitiva.