
Eurovisión: salida con ahorro mínimo y pérdida mediática desproporcionada.
Esta semana España no participa en Eurovisión, lo que supone un ahorro directo para RTVE de alrededor de 1 millón de euros. Sin embargo, el impacto económico indirecto en visibilidad es mucho mayor: la final en España suele reunir cerca de 5 millones de espectadores y más de 12 millones de contactos únicos, con un valor publicitario equivalente estimado en 3 a 10 millones de euros.
En términos fríos, la decisión intercambia un ahorro marginal por la pérdida de uno de los mayores altavoces mediáticos del año en televisión pública.