Beber alcohol es sumamente importante entre los 15-30 años de edad
Hay una realidad innegable en este país y es que la vida social entre los 15 y los 30 años gira en torno a la fiesta y al alcohol. En España, salir a beber es el mecanismo principal para conocer gente, formar tus grupitos y expandir tus círculos de amistades. Es en esos botellones, en los bares de copas y en las discotecas donde realmente se forjan los vínculos. Nos guste o no, el ocio nocturno es el gran punto de encuentro donde todo el mundo interactúa, se mezcla y crea esa red de contactos que te va a acompañar durante la juventud y el resto de tu vida.
Y esto es vital porque, aunque tengamos fama de sociables, la verdad es que somos un país bastante cerrado a partir de cierta edad. Los grupos de toda la vida se consolidan en esa etapa y luego se vuelven tremendamente herméticos. Si durante esos años clave no sales de fiesta, no bebes y te quedas fuera del circuito, estás bastante jodido de por vida. Intentar integrarte en pandillas ya formadas cuando pasas de esa edad es casi imposible, y eso afecta directamente a tus posibilidades de tener vida social, encontrar pareja o simplemente no quedarte completamente aislado cuando todo el mundo ya tiene su círculo hecho.
Luego siempre está el típico que te viene con el cuento de que él sale de fiesta, no prueba el alcohol y se lo pasa de puta madre. Muy bonito sobre el papel, pero la cruda realidad es que con 18 años nadie quiere ser el único rarito que está con un vaso de fanta en la mano mientras absolutamente todos en su círculo están bebiendo y en otra sintonía. Puede sonar lamentable tener que seguir la corriente para encajar, sí, pero es la realidad que hay en la calle. Desentonar de esa manera en pleno apogeo de la juventud te acaba apartando de las dinámicas del grupo y de las conversaciones.
Al final, participar de todo esto durante esos quince años es casi un trámite obligatorio si quieres tener unas bases sociales sólidas en España. Negarse en rotundo a formar parte de esa cultura del alcohol y la noche es jugar la partida en modo extremo. Es la época de integrarse, de conocer a muchísimas personas y de asegurar tu entorno. Quien decide quedarse al margen, por el motivo que sea, se va a dar cuenta unos años después de que se ha levantado un muro invisible que le va a impedir encajar con normalidad en la sociedad tal y como está montada aquí.