Desahogo por tu ausencia
Querido Iker:
Hago este hilo porque hablarte no es una opción, porque recordarte me atormenta todas las noches. El no saber qué pasó me consume, y con esto quiero sacar todo lo que no te puedo decir, porque me quiero, pero sé que no lo puedo seguir guardando dentro de mí.
Todas las noches me acuerdo de cómo te conocí y de cómo, poco a poco, fuiste entrando en mi vida. Como de la nada llegaste a ser mi primer y mi último pensamiento del día. Aunque al principio fue a distancia, esperé cada vacaciones para verte y salir, aunque fuera poco, pero siempre conservo los recuerdos de cómo me hacías sentir.
Recuerdo la primera vez que me dijiste que me amabas y que, cuando regresaras, haríamos todo juntos; que me protegerías de todas las cosas que me lastimaban. Recuerdo que eras mi centro de conversación, que mis amigos estaban felices por verme feliz al hablar de ti. Recuerdo todas las noches que hacíamos llamadas. Todas las noches te quiero marcar y no puedo. Extraño todo eso, tener con quién hablar.
Pero nunca entendí qué fue lo que pasó. Esa noche la llevo marcada en lo más profundo de mí. ¿Qué te hizo hacerme daño? Esa madrugada en la que me marcaste para decirme que no querías nada conmigo, que estabas confundido y todas las cosas feas que me dijiste. ¿Qué pasó? ¿Qué mal hice?
Lo que nunca supiste es que ya tenía todo listo para que, cuando llegaras, te llenara de regalos. Fuiste mi primer amor, mi primer todo. Juraste protegerme y terminaste siendo la persona que más me lastimó.
Vernos diario en la escuela me parte el corazón. Pasamos de ser todo a ser dos extraños. Te odio, te odio. No sabes cómo me siento. Me destrozaste. No puedo ser feliz. A veces quiero vengarme por todo lo que me hiciste; quiero que sufras peor.
Te volteo a ver y te veo solo y jodido. Maldito. Solo quiero que sepas que eras mi mundo entero y que no he podido volver a sentir lo mismo por nadie. Le ruego a Dios que llegue otra persona a quitarme toda esta tristeza, pero, en lo más profundo de mí, anhelo que fueras tú.
Te amo, Iker, pero no te puedo perdonar.