¿Las cariñosas merecen ser amadas?
No voy a negar que fui un asiduo cliente de las meretrices, e incluso fue una de mis adicciones más fuertes, hasta el punto que en un año llegué a gastarme un millón de pesos colombianos al mes, frecuentando un lupanar, pero de los recuerdos que más grabados tengo, es de una ocasión en que desesperado cogi un taxi y le dije que me llevara a un lupanar de chicas bellas, todos los taxistas, exceptuando los cristianos, conocen uno, y son bien pagados por recomendarlo, fui a parar a una sombría calle de la ciudad a un sitio enrejado con unas mesas estilo café, música popular (cantina) muchos espejos en la pared y varias mujeres, no eran realmente guapas, pero en medio de ellas había una mujer muy bella, con la que escogí sentarme, tenía una clara voz impostada del centro del país, demasiado diría yo, el precio me pareció más que razonable, y subimos a una habitación precaria con un feo ventilador qué difícilmente disipaba el calor.
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No me explayaré en detalles sobre nuestro encuentro, lo cierto es que al terminar la faena, nos colocamos a hablar, cosa que solía hacer con todas las mesalinas con las que he yacido, ella me dijo que era un hombre muy guapo y muy inteligente, y que ni entendía porque estaba solo (nunca le creo a una prostituta) y que ella quería enamorarse, pero que los hombres la rechazaban de plano al darse cuenta que era una mujer de vida "alegre".
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No me la tomé en serio, he conocido personas que las sacan a vivir, incluso que se casan con ellas, que tienen hijos con ellas, pero la cosa nunca termina bien, o son sumamente infieles, o son adictas, que es altamente probable, o son sumamente violentas, muy pocas mujeres de ese mundo en realidad quedan aptas para la vida marital, y no las culpo, es un mundo en extremo violento, donde hay personas que se creen dueños de sus cuerpos por media o una hora pagadas.
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Además que por lo general son sometidas y víctimas de mafiosos qué son los dueños de los antros, y sometidas a la drogadiccion para sostener su estilo de vida nocivo, pero esa vez, en el taxi camino a la terminal, pensé ¿no tienen derecho al amor las prostitutas? ¿Tienen que cargar siempre con el estigma social y soportar la soledad? Vivir sin amor y solo como baldes de semen, solo como muñecas inflables con vida y con conciencia.
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Yo no me enamoraría de una de ellas, he ahí mi hipocresía exhibida, pero no puedo juzgar al hombre que se enamora de una de ellas, son mujeres, son personas, tengo mis prejuicios, no he sido una buena persona, lo admito, pero ¿porque simplemente espetarle que es una prepago y que no merece ningún respeto?
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