La IA sigue siendo tu mismo
Si siempre trabajas con Inteligencia Artificial, una buena práctica es como si hicieses una bitácora en tiempo real de todo lo que piensas y vas construyendo.
No me refiero a un documento aparte que te lleve más tiempo crear sino que se vuelva una conversación fluida que te permita aplicar tu criterio en todo momento y nunca una confianza ciega desde el principio.
Esto te permite tener un control absoluto e incluso servir como de espejo del pensamiento, en donde validas tus propias ideas y las confrontas con otras opiniones u aspectos que se te puedan escapar.
Sólo así entendemos que no estamos hablando con otra persona, sino, con un robot de información. Es como si tuvieses un bloc de notas en tiempo real que no necesitas escribir sino que se va consumiendo in situ.