Diálogos de un personaje mudo.

Hola.

En la historia que estoy escribiendo hay un personaje mudo que se comunica con señas, que sus compañeros interpretan y responden. Tengo duda de cómo hacerle con los diálogos pues no quiero que el narrador hable por él, ni hacerlo más expresivo de lo que es con las señas.

Aquí un fragmento como ejemplo de la solución actual:

—¿Dices que no hay Acechadores? —le preguntó Oído Agudo.

— (Asiente la cabeza, y hace una señal con las manos en forma de remolino, con las palmas abiertas).

—¿Se marcharon? ¿Hace cuanto que ocurrió eso?

—(gira el dedo índice dos veces)

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u/PatronObrador42069 — 2 days ago

El primer capítulo de una crónica que se me ocurrió

Es del mismo universo cinematográfico del post que hice hace un tiempo en este mismo sub, pero esta historia no se enfoca en Amlo sino en su papá el Chapo

u/PatronObrador42069 — 1 month ago

Morality of working for life as a slave, but living in a mental universe of absolute happiness and no suffering, with family, friends, etc.

u/PatronObrador42069 — 1 month ago

Pedazo de un capítulo

Ajales cachalotes! Así se cogieron a mi madrastra la Papaya. —mencionó el Jícama en cuanto presenció al ese güey, ahí encuerado y sin pudor dándole como cajón que no cierra al buche del Cajeta.

No distinguió al cadáver a primera vista. El ángulo de la entrada favorecía una contemplación panorámica hacia los pelos del fundillo del Leproso; y el petateado, por el chingomadral de días petateado, ya estaba todo enjutado, gris y consumido por los gusanitos.

Dichas alimañas y gorgojos se le metían al Leproso, principalmente por el hoyito de la verdura y los múltiples abscesos que tenía en el prepucio. La ventaja de follar intestinos podridos, según el leprosito, era que la carnita estaba tan pero tan amolada que se volvía lubricante con unas cuantas embestidas, asimismo los bichitos que terminaban molidos.

—Ya ve que la calaca si aprieta chido cuate? Exclamó Vasectómio hacia el Jícama, con una mano apoyado en la pared y con la otra jalando toda la tripa adentro. —y qué pedo plomero con lo que nos mandó la pinche Tata mi Leproso goloso? Preguntó Nepomarucenomaracemo, sobre la mamada encargada por la doña culera esa, a lo que el leprosín se volteó de nuevo pero con cara de enojao. —dejame acabo el round cuate y ahi nos fierros.

Por un rato, en dicho conticinio nomas anduvo el Jícama, pendiente sobre la eyaculada del podrido para terminar la chamba de ayer; hasta que de por atrás, otro bato de la crew se les unió.

—qué pex? Preguntó el Dandeny por las ocurrencias nocturnas en la bodega. Sepa la bola porque no andaba en el catre, pero al caerles a los dos estos sararambiches decidió ver que pedo. —pos ahí nomas consolando a mi cuate. Respondió el Leproso. —no que a ese pendejo ya lo habíamos botado en la tarde cabrones? Preguntó nuevamente el este güey. —acuérdate que tengo mis métodos cuate.

Leprosín terminó de recitar la respuesta y también había terminado con la tripa, y decidió cambiar hoyo. Sacó la hinchada así toda apestada de un líquido pastoso con mil chingaderas, y tomó la cabeza del cajetita. Como le caían gordo los dientes, agarró su picahielos y trepanó la choya en un ojo por donde se la metió hasta el cerebro. Y mientras este güey andaba consolando al cuate, Septimiano fue a cotorrear con el Jícama, echándose un porrito ahí mero.

—fíjese mi Jícama, que el otro día andaba con el pochito y con el Cochiloco, osea ya bien pedos pero fuera de pedo pos me cayó enterito todo el veinte. —el veinte marinete de qué? Preguntó jicamín —de la chingadera que nos soplaron con el este cuento de la feria. Los pinches jariositos nos traen como mongolos de circo, pero si nos unimos pos podemos dormir al odisex y su bola de peleles. —la neta camioneta dices pura pendejada mi Güero agüero. Opinó juan. —era broma güey. O creías que no era pedo? Estas estúpido? O crees que soy estúpido... —AY MAMÁ!.

Gritó el Leproso al correrse, sacando de pedo a la plebe congregada y quien sabe si despertando a más mandriles. El creampie encefálico escurrió principiante por el hoyo del plomazo que le soltó Futanario capítulos atrás; mientras el leprosito sacaba la riata y se subía su pañal.

Entre los tres, echaron a la calaca al océano por una de las escotillas de la bodega; tras lo que se regresaron a los petates para dormir amenas horas de sueño reparador. Y mientras dormitaba, al Nepomarucenomaracemo le calaba discretamente el coloquio de Septimiano, sobre que sería mejor torcer a la plebada aquella que comandaba la Grajilla.

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u/PatronObrador42069 — 2 months ago