


Brujería Católica.
¿Qué pasaría si los símbolos religiosos y de santidad fueran usados con intenciones oscuras? ¿Sería posible dañar a terceros con imágenes santas?
El catolicismo oficial rechaza abiertamente el uso de poderes superiores para dañar y doblegar a terceros, pero la realidad es que existen santos relacionados a crímenes y otras prácticas antisociales, de ahí que Jesús Malverde y san Judas Tadeo sean reconocidos por conceder favores a criminales.
Otro punto para considerar es que muchas deidades de la popularmente llamada santería, tienen sincretismos con el santoral romano apostólico, de modo que se usan las imágenes y estatuas de dichos santos en altares y ngangas del palo mayombe y la religión yoruba.
También existen testimonios de personas “trabajadas” con intercesión de santos a los que se les solicitan favores del tipo “cerrar” la boca, los ojos o los caminos del enemigo, situaciones en las que comienzan a desdibujarse los límites éticos, porque el bien de un grupo es el mal del contrario.
Incluso, hay personas que fueron a buscar soluciones con brujos sólo para descubrir que el “trabajo” (en su contra) provino de un regalo del que nunca sospecharon: esculturas marianas. Porque para el brujo o el sincretista, la figura del santo es un canal de energía. Si la deidad o el fetiche que está dentro de la estatua es "alimentado" con la ofrenda correcta, este cumplirá el trabajo asignado (sea de protección, de curación o de ataque contra un enemigo), actuando bajo la ley de la reciprocidad mágica, no bajo la moral judeocristiana.
Si nos ponemos rígidos, la misma Iglesia Católica roza estas prácticas en su día a día. Consideran "brujería" o superstición el usar rezos como amuletos para la suerte, o colgarse la medalla de San Benito como un escudo mágico, o incluso la mezcla de folclores, como lo es el Día de Muertos en México, donde literalmente se hace un altar con ofrendas y elementos rituales (sal, agua, velas) esperando unir el mundo físico y el espiritual.
Y pensándolo bien, no hay gran diferencia entre los altares y las ofrendas de la santería y la liturgia católica: se tienen imágenes o esculturas de las deidades que se visten, se limpian y se cuidan; ofrendas monetarias, comida, dulces, flores, inciensos, velas y otros regalos, así como existe la dinámica de "hacer una promesa" o voto: el fiel pide un favor a la deidad o santo y promete a cambio una acción.
¿Será que todos estos sistemas de creencia no son tan contrarios como nos han hecho creer? ¿acaso las similitudes son más grandes que las diferencias? ¿Ustedes que creen, Criaturas que leen? ¿Tienen alguna historia sobre brujería católica o imágenes “cargadas”? Los leo en los comentarios.