[Dracotopía] Entrevista a un domador famoso

[Dracotopía] Entrevista a un domador famoso

Hola, grupo:

Aquí vengo de nuevo con un texto metaliterario sobre mi saga de Dracotopía.

Hoy expongo una entrevista ficticia realizada por el Consorcio Ganadero Nacional (CGN), en el contexto de mi mundo, a un domador famoso que presenta un programa de televisión con un estilo de 'reality show'.

Con un propósito experimental, similar a las vanguardias de inicios del siglo XX, concibo estas entrevistas como microrrelatos en sí mismos.

Estos textos tienen el objetivo de mostrar en primera persona cuál es el modo de vida de una civilización en que conviven humanos y dragones. Al igual que ocurre en las entrevistas reales publicadas en revistas especializadas, los personajes de este mundo se expresan como si su realidad fuera tan real como la nuestra y dan por hecho un conocimiento especializado por parte de sus lectores u oyentes.

¡Disfrutadlo!

[Fuente de la imagen]

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Este mes presentamos una jugosa entrevista a un invitado muy especial. Se trata de Cétrius Al-Nasiri, protagonista del programa de televisión «El domador» del Canal Uno, una serie de reportajes de actualidad que despiertan sonrisas y pasiones entre los telespectadores. Con una devoción admirable y unas dosis de humor sin parangón, el señor Al-Nasiri nos ha concedido un adelanto de la cuarta temporada a los miembros del Consorcio.

[E: Entrevistador; C: Cétrius]

E: Encantados de que haya aceptado atendernos, señor Al-Nasiri. Desde la productora se anuncia que esta nueva temporada de «El domador» traerá muchas sorpresas. Cuéntemos más, por favor.

C: Desde luego. En los tres meses que han durado las grabaciones hemos vivido momentos únicos. Y, como siempre, con nuestro programa no buscamos sólo entretener; sino también enseñar y promover una doma responsable. Hay gente que nos envía agradecimientos porque, gracias a nuestra labor, aprenden a enfocar correctamente su manera de instruir a los dragones.

E: Díganos, ¿qué nos encontraremos en los próximos capítulos?

C: Pues verá, estos dos años atrás estuvimos en dracódromos y centros especializados en dragones de carreras. Trabajar con cuadrúpedos de cierta edad facilita muchísimo el adiestramiento porque ya vienen con la mentalidad de que sus ejercicios deben de salir sí o sí. Están predispuestos a sacar adelante una especialidad y colaboran contigo. Esta vez, quisimos dar un vuelta de tuerca.

E: ¿Ah así? ¿De qué tipo?

C: Por las sugerencias que nos enviaba nuestra audiencia, nos dimos cuenta de que un número considerable de aficionados, educadores, padres y otros individuos estaban interesados en cómo se aplicarían estas técnicas a dragones más jóvenes que muestran problemas de autoridad o de absoluta pereza.

E: Vaya. Pareciera que el enfoque del domador profesional, por antonomasia, vuelve a su significado original.

C: Eso mismo. Antaño, los domadores estaban para doblegar a las bestias contra su voluntad. Sin embargo, como tales acciones suponen una aberración respecto a su dignidad, el domador moderno no suele bregar con menores de edad ni nunca impone nada que no se haya consensuado previamente con el animal o con sus tutores legales. Para esos fines suele actuar un educador draquino o un pedagogo.

E: Entonces, ¿la nueva temporada está enfocada al trabajo con dragones más jóvenes? ¿No es así?

C: Efectivamente. Esta vez nos hemos desplazado a granjas pequeñas e incluso a urbanizaciones que nada tienen que ver con los quehaceres ganaderos. Si antes solamente nos venían escamosos grandes, ahora nos hemos lanzado a la piscina con dragoncitos y dragoncetes de todas las edades. ¡Menudo reto!

E: Usted es conocido por aprovechar cada programa por introducir conceptos de dracología que nos ayudan a acercarnos a la psicología draconiana. Y lo valioso de su metodología está en que lo hace sobre la marcha, delante de la cámara, mientras va practicando ejercicios con sus alumnos. ¿Podría adelantarnos algunos de los temas tratados?

C: Sí, por supuesto. Puesto que disponemos de un abanico más amplio de ejemplares, versaremos sobre las diferencias de crecimiento y el potencial de cada raza, los efectos de la domesticación draconiana y la desensibilización a distintas edades.

E: Veo que tendrán mucha tela que cortar.

C: Ni se lo imagina. A modo de ejemplo, nos llamó el propietario de una dragonada que tenía una nidada a punto de eclosionar. Consideramos que sería una buena oportunidad para ahondar en el efecto de la impronta y de su importancia en el futuro desarrollo de la doma. Como se explica en el episodio, cuando un dragón recién nacido tienen contacto visual y olfativo con un humano, se queda grabado en lo más profundo de su cerebro la percepción de que somos una especie aliada. Y esto ayuda a que tomen confianza en nuestro manejo desde una etapa temprana. De hecho, están documentadas científicamente las diferencias, en cuanto a dificultad y entendimiento, de una relación humano-dragón cuando ha habido presencia o ausencia de impronta durante su eclosión.

E: ¡Interesantísimo!

C: Pues todavía no he mencionado lo mejor. Este año contamos con un caso estrella. Y vaya si dará que hablar. Al acabarlo, el productor vino hasta mí para comentarme que estaba convencido de que la cuota de pantalla subirá como la espuma. ¿Desean saber más?

E: Por descontado, señor Al-Nasiri. Anticipamos que habrá sido un reto con un dragón joven, ¿no es cierto?

C: Todos nos lo imaginamos hasta cierto punto, pero hay que vivirlo para llegar a comprenderlo. Nos llamaron unos padres, desde el archipiélago de Ritset, porque tienen un dragoncete adoptado de unos 15 años que no quiere estudiar ni trabajar. Nos preguntaron si, con nuestras dotes «persuasivas», conseguiríamos que cambiara de conducta. Se hallaban desesperados porque su hijo escamoso era muy rebelde. Nos lo presentaron de una forma tan «de manual» que tuve que aceptar.

E: ¿Qué considera que sea «de manual»?

C: Un dragón salvaje típico rehuye del ser humano, te esquiva, te ignora… Un dragón civilizado que no haya recibido la suficiente disciplina se comporta igual en casa.

E: Uf… Con esas comparaciones nos tiene en vilo.

C: Los pondré en situación. La familia vive en una urbanización a las afueras de Menguante. La madre es abogada y el padre arquitecto. Su casa estaba inicialmente proyectada para humanos e incluía cuadras anexas para dragones de servicio; pero la reformaron para que su hijo adoptivo pudiera disponer de un cuarto dentro y no se chocase con los muebles. Hasta ahí, todo correcto.

E: Por su descripción, intuyo una familia normal y unos padres preocupados por el bienestar de su hijo.

C: Sí. Qué menos que darle un hogar a un dragón. Si hubiera observado algo raro, habría avisado a las autoridades. En cuanto llegamos, vimos que no había ningún tipo de abuso hacia el adolescente escamoso; sino que éste pasaba olímpicamente de sus padres. Iba del televisor a la videoconsola, del ordenador al teléfono, de dormir en su cuarto a tomar el sol en el jardín. No hacía los deberes y había suspendido todas las asignaturas menos Religión y Educación Física. Se largaba volando cuando le apetecía, regresaba a las tantas de la noche y no ayudaba a sus padres en ninguna faena. Sólo cortaba el césped de vez en cuando para comerse la hierba.

E: ¡Menudo ejemplar!

C: Todo un figura. La actitud de muchos dragoncetes se asemeja a la de nuestros adolescentes, esa que parece sacada de un anuncio de champú: «Porque yo lo valgo». El escamozuelo este me decía, con todo su desparpajo, que él iba a ser semental y que no tenía que hacer nada más. Yo le pregunté que qué haría cuando sus padres humanos ya no estuvieran. ¿Cómo pagaría las facturas? Y si se mudaba, ¿qué ganadería estaría dispuesto a alimentarlo si no aportaba nada?

E: Entre los miembros del Consorcio nos encontramos con experiencias similares. Por desgracia, hay demasiados dragones jóvenes que toman como referencia a otros congéneres de éxito y se piensan que ellos, por tener escamas y cola, tienen el cielo ganado. Si supieran que muy pocos de ellos presentan las cualidades necesarias para convertirse en sementales, centrarían sus energías en actividades provechosas.

C: Yo estuve un rato con él, situándole las cosas en perspectiva. Pero no razonaba ni se cesaba en sus fantasías. Sentí que debía actuar con mano firme para que me escuchara. Para empezar, les pedí a los padres una cabezada y un ramal. Me quedé a cuadros cuando me dijeron que no usaban esos «instrumentos de control».

E: Uf… incluso nosotros oímos cosas parecidas entre aficionados que acaban de meterse en el mundillo ganadero. ¡Qué poco van a aguantar!

C: Sí. Desafortunadamente mucha gente relaciona un par de correas y cuerdas con que exista violencia o abuso. Yo les inquirí, con tacto, que cómo habían hecho desde cría para llevarlo al veterinario. Un bicharraco de 32 pies de longitud puede enviarte al otro barrio de un coletazo si no se está quieto. Y la forma básica de que permanezcan así es con una cabezada.

E: Obviamente, sí se la habrán puesto en el pasado para revisarle los dientes y en ese tipo de intervenciones delicadas.

C: Y tanto que sí. No obstante, sus padres no parecían tener consciencia de que únicamente se emplean aquellas herramientas necesarias para evitar accidentes; no los atamos por gusto. No sin dificultad, conseguí que saliera al patio trasero para empezar con algunos ejercicios.

E: ¿Y bien?

C: Más de lo mismo. Rechazaba mi presencia. Quería volver a ponerse con videojuegos o a conversar con una dragona con la que estaba ligando. La sesión alcanzó su culmen cuando intentó embestirme.

E: ¿En serio?

C: Sí. Hizo el amago y tuve que apartarme para que no me golpease con un cuerno.

E: ¡Qué fuerte!

C: En ocasiones como éstas se demuestra la importancia de establecer una disciplina durante los primeros años de edad.

E: ¿Y qué hizo usted?

C: Lo verán en alta definición. Saqué el lazo que siempre llevo en mi cinturón y se lo eché al cuello como a una res brava.

E: ¿Y cómo se lo tomaron los padres?

C: Reaccionaron con quejas al instante. Si bien, les rogué que me concedieran un par de minutos. Ellos mismos se fijarían en que, si le demostraban autoridad a su hijo, él empezaría a mostrar una actitud más dialogante y menos evasiva. Apenas si transcurrieron cinco minutos de forcejeos, empinamientos y piafes dignos de la doma clásica para que se amansara al primer «so». Por su propia conveniencia, no tardó en pedirme disculpas por haber intentado atacarme.

E: ¿Y cómo continuó?

C: Regresamos al día siguiente, con la advertencia previa de que iríamos con el propósito de prepararlo para un oficio. Le pregunté que si quería trabajar en la agricultura o en los transportes, muy importantes en la región. El dragoncete me respondió que «eso de tirar de arados y carros» era para dragones argénteos; que él era zafirino y no le atraían esos menesteres. Entonces le dije: «¿Quieres convertirte en montura?» Y él me replicó: «De eso nada». Ante esta tesitura, yo le contesté, con firmeza: «O pones tus lomos o te pones a estudiar. Tú eliges».

E: ¿Y aceptó?

C: Enseguida. Bastó con recordarle que cualquier estudio implicaba años de cursos y exámenes. En cambio, él tardaría sólo unos meses en estar domado como dragón de silla. Si nos dejaba, yo iniciaría el proceso y continuaría bajo supervisión de otros especialistas hasta que estuviese listo.

E: ¿Y cómo fue?

C: No puedo desvelar más información. Aun así, el espectador podrá ver una gran parte de su transformación y los días que pasé dándole cuerda; primero con un cinchuelo para acostumbrarlo a la sensación de la silla y luego con la montura completa.

E: Imagino que sus quejas no cesarían.

C: Fueron lecciones duras. En especial, cuando llegó el turno de la brida. Él estaba medio conforme con darme paseos por el vecindario mientras me sentaba sobre sus lomos; pero aquello de meterle la embocadura entre los dientes y dirigirlo con riendas le parecía demasiado invasivo.

E: Cierto. Desde el respeto, los propios ganaderos aceptamos que hay aparejos difíciles de «tragar». Y la brida suele ser el principal obstáculo. Con nuestro ganado tratamos de ser dialogantes y de presentar los arreos al ritmo de cada uno. Los dragones tienen personalidades tan diversas como los humanos, lo cual hace que cada alumno sea único. ¿Verdad?

C: Sí, me lo ha quitado de la boca.

E: Nunca mejor dicho.

C: En la guía de un dragón siempre hay límites y dificultades. Soy partidario de introducir el equipamiento estándar, lo cual, a menudo, suele ser una obligación legal según la actividad; y que sea después el dragón ya domado o sus responsables quienes decidan si suprimir o modificar algún aparejo para que esté más cómodo. La clave está en equilibrar el bienestar de nuestros escamosos con la seguridad que amerita su manejo en sociedad. Me enteré hace unos días de que el escamozuelo ha decidido alistarse en los escuadrones de Roca Argéntea en cuanto termine la Educación Secundaria. Al final, todo salió a pedir de boca.

E: Ha sido una conclusión magistral, señor Al-Nasiri. Estoy seguro de que los seguidores de «El domador» nos mantendremos pegados al televisor, a la espera de que dé inicio esta cuarta temporada tan prometedora. ¡Muchas gracias por su tiempo!

C: A ustedes. La educación de los dragones es responsabilidad de todos.

u/drakegalley — 13 hours ago

[Dracotopía] Libertad de estabulación

Hola, grupo:

Aquí traigo un nuevo documento metaliterario correspondiente a mi saga de Dracotopía.

Esta vez se trata de una columna de opinión, escrita por un miembro del Consorcio Ganadero Nacional, que reflexiona acerca de un error de enfoque que causa el cierre de aquellos negocios que buscan lucrarse mediante la crianza de dragones sin tener en cuenta sus necesidades especiales.

Con un propósito experimental, similar a las vanguardias de inicios del siglo XX, concibo distintos artículos y entrevistas como microrrelatos en sí mismos.

Estos textos tienen el objetivo de mostrar en primera persona cuál es el modo de vida de una civilización en que conviven humanos y dragones. Al igual que ocurre en las columnas de opinión reales, publicadas en revistas especializadas, los personajes de este mundo se expresan como si su realidad fuera tan real como la nuestra y dan por hecho un conocimiento especializado por parte de sus lectores u oyentes.

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Libertad de estabulación

Cuando la ganadería en Brígar se convirtió en un asunto de Estado, no fueron pocos quienes vieron cómo la complacencia de nuestros aliados —y su credulidad genuina en el afán proveedor de los humanos— abría una enorme oportunidad de negocio en la crianza de dragones.

A principios del siglo XIX, según aparece en el Registro Mercantil de Brígar, se establecían unas dos mil quinientas granjas al mes en el territorio nacional; un número espectacular que habría sido incluso mayor si no hubiese acontecido la espantosa Gran Epidemia que asoló a nuestros antepasados. Ni siquiera los años de bonanza que caracterizaron las décadas posteriores lograron rivalizar con aquellas cifras.

El principal motivo de este «júbilo ganadero» compartía una similitud significativa con los modelos tradicionales que se venían practicando en el extranjero desde los albores de la domesticación draconiana: el hecho de que los dragones se conformen con muchos menos recursos —en proporción a su tamaño y complejidad neurológica— que el humano promedio explica por qué ha sido tan rentable históricamente la explotación draconiana, inclusive en tiempos presentes.

Mucho ha llovido desde entonces. Aun cuando nuestras bestias sigan viviendo en establos humildes y pastando pacíficamente en sus rediles, entre asoleamientos y agasajos mutuos, el dragón contemporáneo sabe que existe un mundo inmenso más allá de los cercados.

Y nosotros, como ganaderos, no debemos percibir nuestra sociedad de consumo cual epidemia que se extiende entre nuestro ganado e inocula los mismos vicios que aborrecemos entre los nuestros. Por el contrario, hemos de aceptar el progreso como una oportunidad para brindarles lo mejor que tengamos y mejorar así nuestra competitividad en el mercado.

Lejos queda aquel ganado draquino, desconectado de la realidad geopolítica, que quedaba a merced de sus esclavistas en Eráster o Línseor. Hoy nuestras reses están más y mejor formadas que nunca para ser nuestros socios en un modelo social que nos incluye a dos especies por igual.

Si antaño existía una «patente de corso» para abusar de los dragones y de otros animales por nuestros apetitos primarios, en la actualidad el principio de «libertad de estabulación» se erige como la principal baza de nuestros escamosos para elegir sus condiciones de alojamiento, de trabajo y de reproducción.

Ya no basta con apelar al sentido familiar, a Yalán o a los ancestros para mantener decenas de dragones estabulados, sin sueldo y al servicio de la hacienda. El dragón del siglo XX no solamente es el activo económico de la explotación; sino también el verdadero cliente de los centros ganaderos y aquél que define realmente si una ganadería prosperará. En consecuencia, no cabe descuidar nuestras responsabilidades básicas ni centrarnos únicamente en captar la atención de posibles compradores o contratantes sin preocuparnos primero por las necesidades de nuestras reses.

Hay quienes, con jactancia, señalan que un dragón puede ser fácilmente sugestionable y que las promesas vanas consiguen atarlos más que un ronzal al pesebre. Estos individuos sin escrúpulos, aparte de hacer un flaco favor al sector ganadero, cometen el grave error de subestimar la autonomía e inteligencia de nuestros aliados. A pesar de que un dragón pueda parecer fácil de convencer para los cánones humanos, llegados a un momento de tranquilidad y lucidez, éste sabrá si su ganadero representa o no sus intereses.

Un amo desleal y falso, que se aprovecha de ellos para escatimar sus raciones de comida, sus descansos, sus salarios o sus comisiones, tarde o temprano termina pagándolo. Y no sólo lo hará frente a sus acreedores, sino ante su propio ganado. Y, además, con todo el peso de la ley.

En mis cuarenta años de profesión he visto cerrar más de medio centenar de latifundios, a menudo con un capital inicial envidiable, porque su inversión se centraba exclusivamente en rentabilizar el espacio y el rendimiento. Una ganadería brigueña no puede, ni debe, imitar los modelos productivos que se aplican al ganado convencional en otros países. Tenemos la obligación de hacer más y de ofrecer más.

En consonancia con lo expuesto, los propietarios de ganado draquino deberán implicarse de forma activa en las necesidades de sus dragones si aspiran a que éstos decidan quedarse, en lugar de mudarse a otro centro o de emanciparse por completo.

A colación de esto último cabe señalar que, si bien resulta natural y esperable que cualquiera de nuestras bestias prefiera experimentar la independencia y el libre albedrío, inclusive en una naturaleza salvaje y despiadada, la emancipación de un dragón se relaciona a veces con una baja calidad de las prestaciones. Y, desde luego, puede perjudicar la imagen de nuestros negocios.

Con independencia del caso, un dragón emancipado suele quedar excluido de Dracogamia por voluntad propia. Ello implica tanto una pérdida económica potencial como el desaprovecho de una fuerza laboral y de un acervo genético que, en la mayoría de las ocasiones, no podrá ser analizado ni debidamente valorado en su descendencia.

Al igual que ocurre con nuestros jóvenes formados en la universidad, un dragón criado por medios humanos supone una inversión social que precisa de un retorno para el beneficio global de nuestra civilización. Si cerramos los ojos ante la fuga de talento draconiano, en vez de darles incentivos para que continúen bajo nuestra tutela, perderemos el factor diferenciador que nos ha llevado a la cima como la primera potencia mundial de Zarcadia, en economía y en humanidad.

u/drakegalley — 5 days ago

«Cómo no escribir una novela», de Howard Mittelmark y Sandra Newman.

Hola, grupo:

Desde que llegué aquí he observado un conjunto de errores típicos (normales y esperables entre principiantes) que se repiten constantemente. En varias ocasiones he tenido la oportunidad de recomendar el manual de «Cómo no escribir una novela», de Howard Mittelmark y Sandra Newman. Así, quizás sea el momento de dedicarle una publicación.

Se trata de un libro muy divertido con ejemplos y consejos prácticos para evitar fallos y enfoques comunes entre quienes dan sus primeros pasos en la escritura: malos inicios, sobreexposición, falta de trama, falta de conflicto, personajes planos, vicios narrativos, etc.

Yo suelo leerlo una vez al año porque es una lectura amena y motivadora. Si no lo conoces, búscalo y échale un ojo.

Aquí estaré para comentar y contestar preguntas sobre el libro, en la medida de mis facultades.

P.D.: Me parece fatal que en la cubierta de la traducción del libro al español no le hayan puesto su merecida tilde al "cómo". Las mayúsculas también se acentúan.

u/drakegalley — 12 days ago

[IMPORTANTE] Cambios en la moderación

Hola, grupo:

El usuario u/Jarapa4 y yo, u/DrakeGalley, acabamos de asumir la moderación de r/escribir gracias a la buena fe de sus antiguos responsables.

Ambos somos conscientes de las necesidades de este grupo y estamos planteando estrategias para mejorar nuestra comunidad y alentar la participación de nuevos miembros.

A lo largo de los próximos días iremos consensuando cambios y adiciones en las normas actuales con el fin de poner un poco de orden. Nuestro grupo es bastante peculiar por su amplitud y flexibilidad ante publicaciones muy diversas. Deseamos que eso continúe siendo así, pero con criterio.

En especial, nos preocupa la publicación indiscriminada de contenidos generados por IA, así como las publicaciones perezosas y no relacionadas con la literatura, la escritura creativa o la creación literaria.

Asimismo, creemos que en este punto de encuentro entre hispanohablantes debemos hacer un esfuerzo conjunto por expresarnos con corrección y apego a las normas ortográficas.

Deseamos que en este tema nos dejen comentarios y sugerencias acerca de nuevas normas o maneras de mejorar esta comunidad.

¡Muchas gracias!

u/drakegalley — 23 days ago

An excellent dictation program for Scrivener: OpenWhispr

Hello, everyone. Sometimes, users mention their need for dictation software and its integration with Scrivener. One of the advantages of Scrivener for macOS is its integration with Apple’s built-in dictation feature.

Just today I discovered a very interesting application that can serve as an alternative for Windows and Linux (it works perfectly running Scrivener via Wine and, of course, on MacOS): OpenWhispr.

This cross-platform application allows you to install various AI models locally or run them directly from cloud to dictate, take notes, and translate on the fly.

You can activate dictation using a shortcut, and the result will appear wherever your cursor is positioned. It should be noted, however, that the dictation must first be stopped so that the program can process the words and add them.

It’s free (no cost) for local use. So, if you have a device with sufficient GPU power, you can enjoy a pretty decent utility without compromising your privacy.

Here’s the GitHub page for this project:

OpenWhispr

Best regards.

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Summary:

The content (sentences) is generated by you, not a LLM.
You can use a local model (you are not forced to use cloud services).
Dictation is done on your device (you choose your operating system). Use Linux if privacy matters to you.
Easy integration with Scrivener (like Apple features).

u/drakegalley — 24 days ago

Historia de los vehículos de tracción draconiana

Hola, grupo:

En consonancia con mis publicaciones anteriores, hoy deseo compartir otro texto metaliterario sobre mi saga de Dracotopía. En mis novelas, los dragones son inteligentes, herbívoros y están domesticados por el ser humano.

A diferencia de otros animales, los dragones están completamente insertos en la sociedad humana y ejercen un papel dual como ciudadanos y recursos esenciales para la economía internacional. Así sucede porque estas criaturas se encargan del transporte de humanos por tierra y aire en un mundo en evolución (desde el pasado hasta una tecnología actual) donde no existen los aviones.

En el presente documento, ahondo en la historia de los vehículos de tracción draconiana, también llamados "dracomóviles".

No dudes en dejarme tus comentarios, incluso si piensas (erróneamente) que lo haya escrito una IA. Éste todavía no lo he subido a mi wiki porque voy a ampliarlo con la evolución de tales carruajes durante la Segundad Edad.

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Los vehículos de tracción draconiana durante la Primera Edad

Aparte de por su vuelo, los dragones han sido explotados a lo largo de miles de años para tirar de cargas. Su tamaño no excesivamente grande frente a otros dinosaurios y, sobre todo, su inteligencia y mansedumbre les brindan una versatilidad funcional en las sociedades humanas sólo comparable con la de animales mamíferos.

Hacia el siglo III de la Primera Edad, las poblaciones de nuestra especie empleaban un tipo rudimentario de enganche utilizando dos pértigas a ambos lados del dragón, con las cuales arrastraba un arado tosco, mampuestos o algunas mercancías muy voluminosas.

Para entonces, en lugar de ruedas, los fardos se arrastraban directamente sobre la superficie. A pesar de sus limitaciones, funcionaban mejor en praderas lisas, colinas nevadas o barrizales que muchos de nuestros vehículos actuales más complejos y aparatosos.

Los primeros carruajes conocidos aparecieron en el siglo X de la Primera Edad, durante el apogeo de la dinastía Tedana. No tenían suspensión y estaban pensados para el transporte de uno o dos ocupantes dentro de los núcleos poblacionales. La inexistencia de caminos intercomarcales, unido a los amplios territorios cubiertos por dinosaurios peligrosos, hacía impensable que ningún humano libre se atreviera a viajar por tierra.

La corta duración de los trayectos y su vínculo con las calzadas urbanas propició, paradójicamente, una rápida evolución de los carros. Dado el aislamiento de buena parte de las poblaciones humanas, ni siquiera a los nobles les interesaba tanto cubrir amplias distancias a lomos de un dragón como pasearse entre los suyos para presumir de sus riquezas y ocio.

Hacia el siglo XIII de la Primera Edad, la expansión de las comunidades humanas situadas al este de supercontinente favoreció nuevos intentos de comunicar vías entre pasos abruptos o lindes de vaguadas en que podía vigilarse el movimiento de depredadores. En este contexto surgió el primer dracomóvil con muelles oblicuos bajo la carrocería para compensar la desigualdad de pesos e inclinaciones.

Estos vehículos, antecesores del ómnibus moderno, eran sumamente pesados. Ofrecían pocas comodidades a los pasajeros, cuando menos, para los dragones que tiraban de semejantes armatostes. Puesto que carecían de pescante y primaba la fuerza bruta para recorrer estas carreteras antes de vislumbrar peligros, se enganchaban hasta diez dragones; los cuales eran conducidos por postillones mientras se los obligaba a obedecer a través de crueles embocaduras y amarraduras alares que les impedían salir volando.

Para el siglo XVI de la Primera Edad, los carruajes habían evolucionado de un modo notable. La civilización linseana, ante las numerosas pérdidas económicas y las puntuales revueltas de esclavos draconianos por los tratos indignos, mostró una preocupación inicial por lograr que las diligencias fuesen seguras para humanos y no una completa tortura para sus bestias de tiro.

Las trampas anticarnívoros y la aplicación sistemática de venenos cerca de los caminos redujo la frecuencia de ataques por parte de dinosaurios predadores. Sin embargo, conforme el ser humano aplacaba a la naturaleza con cualquier medio a su alcance, también aumentó el número de forajidos que aprovechaba las confusiones con un posible carnotáurido para atracar. En conjunto, esto propició la utilización de materiales más resistentes y de unas cajas completas, con un techo exterior pensado para que se sentaran escoltas.

Hacia el final de la Primera Edad, los vehículos de tracción draconiana ya se habían convertido en el motor de la agricultura y de los transportes humanos de corta y media distancia. Se estima que solamente en Línseor había medio millón de dragones domados y seleccionados para fines no aéreos.

Los vehículos de tracción draconiana durante la Segunda Edad

Tras la caída de la dinastía Tedana y la inestabilidad general del supercontinente, no hubo avances significativos en materia de dracomóviles hasta la consolidación del Califato de Eráster y la posterior inmigración de los humanos a Brígar.

Los erastianos diversificaron aún más las tipologías de carruajes según sus propias idiosincrasias. Empiezan a usarse maderas combinadas para proporcionar flexibilidad y belleza. Aumenta el número de ornamentos en las carrocerías, así como en los propios dragones, quienes pasan a ser seleccionados por sus escamaciones particulares y su resistencia al calor extremo del desierto.

Aunque valorables en el factor artístico, los vehículos erastianos no mejoraron los aspectos técnicos que ya habían desarrollado los linseanos en épocas anteriores.

En los últimos siglos, nuestro reino ha sido el mayor impulsor en la apuesta por una movilidad segura, eficiente y respetuosa con los trajinantes draconianos.

El carruaje llanero de Trelin o el dracobús aureoliense son sólo dos ejemplos de un cambio de paradigma en la manera de percibir los vehículos de tracción draconiana.

En Brígar, no sin esfuerzo, nos hemos adaptado a las necesidades modernas mientras mantenemos el máximo respeto a los dragones que nos ofrecen su fuerza para proveerlos de movimiento.

u/drakegalley — 28 days ago

Dracogamia: Una aplicación para gestionar tu granja de dragones

Hola, grupo:

En consonancia con publicaciones anteriores, aquí presento un texto metaliterario perteneciente a mi saga de novelas de Dracotopía.

Mi última novela transcurre en una granja de dragones, moderna y de alta tecnología, en que estas criaturas son supervisadas y rastreadas con microchips (de la marca DracoVitalis). La gestión integral de los dragones o del "ganado draquino", como dicen los humanos, se realiza mediante una aplicación estatal llamada Dracogamia.

Esta aplicación ganadera está repleta de funcionalidades y constituye uno de los pilares que permite sacar partido a los recursos draconianos en el reino de Brígar. Como resulta obvio, está inspirada en aplicaciones reales destinadas a la crianza de animales.

¿Te gustaría saber más?

P. D.: Huelga señalar que todo el texto está escrito por mí. La estructura esquemática, tan común en los textos generados por IA, está basada en cómo se estructuran los manuales reales. De ahí la similitud.

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Dracogamia

Dracogamia es una aplicación estatal multiplataforma, desarrollada por el Ministerio de Ganadería, para la gestión integral del ganado draquino. Su creación respondió a la necesidad de unificar los flujos de información en tiempo real y de garantizar la trazabilidad de los dragones que operan en el reino, desde su eclosión hasta la finalización de su respectivo ciclo productivo.

Tras su reciente lanzamiento en el año 1932 de la Segunda Edad, supuso una verdadera revolución para criadores, propietarios y otros profesionales del sector. Su nombre, de «draco» (dragón) y «gamia» (unión), viene a simbolizar la unión humana con los dragones y cómo dicho programa persigue unificar en un mismo lugar todas las herramientas necesarias para administrar las acciones que tienen lugar cada día en dragonadas y en diversos negocios basados en las actividades dracuestres.

Antes de su aparición, los particulares y las empresas que criaban o comerciaban con dragones debían informar de sus acciones a la Administración Pública de forma recurrente para cumplir con la legalidad. Ello implicaba una labor de envíos postales, desplazamientos en persona, verificaciones farragosas y, por supuesto, aquellos riesgos de duplicidades y contradicciones encontradas en los sistemas tradicionales de ficheros en papel.

El diseño de Dracogamia ha sido fruto de una colaboración estrecha entre dracotécnicos, ingenieros y legisladores. Sin entrar de lleno en sus especificaciones técnicas, cabe destacar que ésta se conecta a través de la red con una base de datos administrada por el propio Ministerio para garantizar la privacidad y la seguridad de los datos introducidos. Mientras que antes podía traspapelarse un certificado veterinario o la acreditación de una estirpe con relativa cotidianidad, ahora se ha logrado que estos procesos resulten sencillos y transparentes para todos.

En apenas un lustro, Dracogamia se ha erigido como la columna vertebral que sostiene tanto la producción como la regulación de nuestras bestias sagradas, el «patrimonio viviente» más importante del mundo tanto cualitativa como cuantitativamente.

A continuación se describen sus funcionalidades principales, divididas en módulos.

Perfil del ejemplar

Cuando a un dragón se le da alta en la base de datos de Dracogamia, recibe un Código de Identificación Pecuario (CIP). Este identificador se añade al Código de Identificación Nacional (CIN) del que ya dispusiese para generar un perfil con sus datos de interés veterinario y ganadero.

El perfil de un dragón en Dracogamia incluye:

  • Datos personales: Nombre, apellidos, sexo, raza y fecha de eclosión.
  • Características físicas: Alzada, largura, envergadura alar, peso y rasgos o patrones individuales en la escamación. Este apartado puede incluir fotografías y vídeos que muestren la evolución del ejemplar a lo largo de su vida.
  • Dirección: Dragonada pública o privada, cuartel, vivienda o zonas habituales de estancia o migración (si se trata de un dragón asilvestrado).
  • Datos de parentesco: CIP, nombre y apellidos de sus progenitores, hermanos y progenie. Sólo se aplica en el caso de disponer de estos miembros o si éstos están registrados. Se admite la introducción de datos de dragones fallecidos, con autorización, para completar los registros de linaje.
  • Datos del criador o propietario (opcional): CIN, nombre, apellidos y otros detalles acerca de quién crió al dragón, tiene su tutela o lo emplea a su servicio. Estos datos pueden no estar presentes si el ejemplar se independiza.

El perfil del ejemplar permite obtener una visión general de quién es el dragón, cómo es y a qué se dedica.

Árbol genealógico y parámetros reproductivos

A partir del CIP y de los datos de parentesco, el sistema genera automáticamente un árbol genealógico del dragón, el cual incorpora cada generación, descendente y ascendiente, hasta alcanzar los registros disponibles. Este árbol puede consultarse mediante vistas personalizables.

A partir de los datos disponibles, el programa muestra parámetros, análisis y sugerencias esenciales respecto a su potencial reproductivo:

  • Consanguinidad (endogamia): Indica el porcentaje de parentesco entre progenitores. Ésta puede aparecer más alta o baja dependiendo del cruce que originó al ejemplar.
  • Diversidad genética: Informa del número de alelos únicos presentes en la población, es decir, la posible homocigosis o heterocigosis de la descendencia para un carácter respecto a sus parentales.
  • Riesgo hereditario: Alude a la posible presencia de taras genéticas conocidas y la probabilidad de transmitir mutaciones recesivas.
  • Idoneidad reproductiva y sugerencias: Ofrece una conclusión objetiva a partir de los datos conocidos y sugiere posibles estrategias de cruzamiento.
    • A partir de la versión 3.5, Dracogamia ofrece un listado de machos o hembras disponible con que cruzar al ejemplar. Las recomendaciones mostradas dependerán de la visibilidad de los perfiles y de los criterios escogidos: montura ligera, montura pesada, montura velocista, tiro ligero, tiro pesado, dragonería especial, habilidades intelectuales, habilidades mágicas, etc.

Estos indicadores son esenciales para organizar los programas de cría selectiva, puesto que minimizan la aparición de enfermedades genéticas y maximizan la calidad esperable de la descendencia.

Salud y rendimiento

El módulo de salud integra registros veterinarios, antecedentes familiares, historial de enfermedades y vacunas, pruebas de laboratorio, intervenciones quirúrgicas y observaciones de comportamiento, entre otros factores.

Sus principales componentes incluyen:

  • Historial veterinario: Comprende diagnósticos, tratamientos, alergias o alternaciones físicas y psicológicas.
  • Vacunas e inmunidad: Engloba las vacunas recibidas y próximas (si aplica). También se define la inmunidad esperada ante posibles epizootias.
  • Parasitología: Describe si se han hallado ectoparásitos o endoparásitos en el ejemplar, así como la frecuencia de revisiones o de cargas parasitarias.

Si se dispone de la información necesaria, la aplicación puede advertir de riesgos de contagio entre manadas draconianas o de enfermedades zoonóticas.

En cuanto al rendimiento, el sistema mide parámetros como:

  • Capacidad de carga: Señala el peso máximo sostenido en condiciones aerobias durante dos horas. Se estudia de manera diferenciada en dragones de silla y de tiro.
  • Velocidad media: Muestra el número millas recorridas por unidad de tiempo mediante pruebas estandarizadas, en tierra y aire.
  • Fuerza y fuego: Indica si el dragón es apto para determinadas actividades que requieren el uso de la fuerza y del fuego, como los dracoguardianes.

 

Finalmente, existen tres últimos factores o criterios que se consideran subjetivos o potencialmente perjudiciales para la dignidad del ejemplar. En consecuencia, sólo figuran en casos excepcionales:

  • Productividad laboral: Señala la media de horas trabajadas sin incidencias o lesiones propias o causadas a los demás.
  • Resistencia al estrés: Indica la superación de pruebas estandarizadas para analizar la respuesta del dragón a situaciones de estrés. Éstas dependen del sector profesional.
  • Obediencia: Este parámetro final califica cómo el ejemplar responde al manejo humano y si resulta seguro de guiar o conducir durante las labores. Una obediencia insuficiente requerirá de una evaluación dracológica y un tratamiento personalizado que lo ayude a superar sus reticencias.

En conjunto, la integración de estos datos permite la elaboración de métricas comparativas entre ejemplares, manadas, razas y poblaciones para tomar decisiones con fines éticos.

Valoración económica

Tomando como base en el historial genético, la salud y el rendimiento, Dracogamia estima un valor monetario a cada ejemplar, el cual se actualiza anualmente.

Este precio sirve de referencia para las transacciones que involucren al dragón: compra-venta, alquiler, subastas, convenios de cruzamiento o puestas, sueldo, comisiones de servicio, prima de riesgo para seguros, etc. No obstante, este indicador no es definitorio para los acuerdos tomados entre las partes afectadas.

El algoritmo de Dracogamia considera variables como la demanda del mercado, la adecuación de aptitudes y actitudes al rol ofrecido, la rareza de rasgos específicos e, igualmente, la proyección de ingresos futuros. Al mantener estos valores actualizados, el sistema evita situaciones de engaño y promueve un mercado justo.

Contratos y acuerdos

El módulo legal permite la creación y exportación sencilla de formularios internos para cada centro, certificados y de otros documentos vinculantes:

  • Autorización ganadera: Autoriza a representar al ejemplar en múltiples operaciones ganaderas. Debe estar firmado por el dragón.
  • Certificado de linaje: Otorga validez a la información del ejemplar al constatar sus relaciones de parentesco y la presencia de rasgos característicos de su raza o variedad.
  • Acta de premios: Certifica si el ejemplar ha sido premiado o valorado positivamente en concursos o certámenes de morfología, doma, carreras, enganches, volteo, dracobol, etc.
  • Modelo de compra-venta o alquiler: Detalla una transacción formal entre las partes. Es de requisito obligatorio cuando se produce una transmisión o delegación de algún tipo de responsabilidad o tutela sobre el ejemplar.
  • Contratos de trabajo: Establece un acuerdo entre el dragón, su ganadero y un tercero para realizar una determinada actividad dracuestre. Según el caso, puede ir acompañado de un modelo de compra-venta o alquiler que especifique cuantías, derechos y responsabilidades para ambas partes.
  • Acuerdos de reproducción: Determina la intervención del ejemplar en la procreación, ya sea mediante su participación física (monta natural) o mediada por veterinarios (inseminación artificial). Siempre debe especificar las condiciones del acto reproductivo, los derechos sobre descendencia e inversiones específicas para la crianza de la cría.
  • Acreditación para subastas públicas: La aplicación puede generar listados con una puja inicial, fechas de apertura, duración y reglas de participación. El dragón subastado puede impugnar la subasta si estima que se han contravenido sus intereses.

Todos los documentos y las transacciones quedan registrados en la base de datos con firmas digitales para verificar la transparencia y el cumplimiento de la legalidad vigente. 

Cuentas y permisos de acceso

Dracogamia emplea un sistema de roles y permisos para asegurar que únicamente pueda acceder y modificar la información presente quien esté autorizado con este fin:

  • Visitante: Es la cuenta más básica. Permite el acceso limitado a un perfil o conjunto de perfiles y de documentos relacionados con ejemplares a los que se le hayan brindado acceso temporal. Suele emplearse para intermediarios.
  • Usuario: Es la cuenta que pertenece al propio dragón. Permite acceder a todos los datos que competen a su persona, pero no tiene permisos para editar la información. Puede acceder también, de forma limitada, a los perfiles de sus familiares o miembros de su centro ganadero.
  • Veterinario: Es la cuenta apropiada para el personal dracotécnico. Tiene acceso a los historiales clínicos del ejemplar o conjunto de ejemplares supervisados y puede editar la información del módulo de salud, pero carece de permisos para ver o alterar otros campos.
  • Propietario: Es la cuenta de la que disponen los criadores, ganaderos y otros individuos que participan en las actividades dracuestres. Permite el acceso completo a los perfiles de sus dragones en propiedad y ofrece una visibilidad limitada a los dragones ofrecidos en venta o en alquiler por otros propietarios.
  • Administrador: Es la cuenta de mayor rango, controlada exclusivamente por el Ministerio de Ganadería. Ofrece acceso completo a todos los ejemplares presentes y la capacidad de modificar la base de datos al completo. La utilización de esta cuenta por parte de un administrativo requiere una aprobación específica.

Este estricto control ayuda a garantizar la privacidad y el bienestar del animal durante los procesos económicos en que participa.

Geolocalización y constantes vitales

Un módulo muy interesante, y dependiente de los permisos asociados a cada cuenta, reside en el acceso a la información de geolocalización y a las constantes vitales de los ejemplares.

Desde la versión 2.8, Dracogamia permite un acceso integrado y fácil a los datos emitidos por el microchip inserto en el ejemplar si éste es compatible con las últimas tecnologías. Esta opción estará disponible si el dragón usa un microchip DracoVitalis desde la séptima generación. Los reemplazos desde modelos anteriores son gratuitos si se ha cumplido una antigüedad mínima de tres años. La tenencia del chip es obligatoria para todos los dragones con un propietario.

En concreto, un usuario con los suficiente privilegios puede acceder a información en tiempo real del ejemplar:

  • Geolocalización: Coordenadas de la localización actual del dragón con una alta precisión. Útil para detectar dragones jóvenes perdidos o fuera de sus áreas habilitadas.
  • Ritmo cardíaco: Estimación del esfuerzo físico. Puede ayudar a intuir si el dragón está afrontando un accidente, peligro o riesgo.
  • Potencial de dolor: Los sensores del microchip recogen el contacto de objetos con sus escamas y posibles estímulos dolorosos por golpes o impactos. Puede ayudar a conocer si el dragón sufre algún tipo de violencia.

En conjunto, la unificación y recopilación de esta información dentro de Dracogamia alerta a los responsables de posibles contingencias graves y favorece que las autoridades puedan actuar de forma inmediata en el caso de que existan indicios de malos tratos. Asimismo, el almacenamiento de las constantes vitales completa el historial clínico del dragón. 

Generación de vistas e informes

Los usuarios, según su nivel de privilegios, pueden generar vistas o informes con filtros personalizados:

  • Distribución del ganado draquino: Esta vista sintetiza y esquematiza cómo se distribuyen los ejemplares asociados al centro ganadero: CIP del dragón, redil, cuadra, rol, incidencias y notas de agenda, entre otros campos.
  • Análisis poblacional: Esta vista ofrece un resumen de la información de los dragones por manadas, linajes, raza, franjas de edad, emparejamientos, sementales, hembras en celo, eclosiones, etc.
  • Indicadores de incidencias: Esta vista muestra distintas incidencia registradas, tanto dentro como fuera del centro, que sean relevantes para la explotación: epidemias activas, alteraciones atmosféricas, avisos por predadores, cambios legislativos, requerimientos administrativos, apertura y cierre de inscripciones a competiciones, etc.
  • Rendimiento económico: Esta vista proporciona una información completa acerca de los ingresos generados por sus reses, costos de mantenimiento, contratos en vigor, empleados asignados y el balance presupuestario por unidad de tiempo.
  • Logros y reconocimientos: Esta vista recopila el conjunto de premios, galardones y otras distinciones obtenidas por el centro o por los ejemplares adscritos al mismo.

Estos informes brindan una perspectiva global del estado del centro, de sus éxitos y de las necesidades globales de la explotación. De tal modo, se convierte en un módulo útil para detectar tendencias y ámbitos de mejora.

Interoperabilidad con otras aplicaciones

Finalmente, cabe resaltar que Dracogamia está diseñada para integrarse y compartir datos con otras aplicaciones estatales y privadas, entre éstas: el sistema sanitario público, consultorios veterinarios locales, bancos de sangre y plasma, laboratorios de investigación dracológica, servicios internos de dracoguardianes, remontistas del ejército y un largo etcétera.

Esta interoperabilidad garantiza que el flujo de la información sea continuo y facilita la intervención de profesionales de distintos sectores.

Conclusión

Dracogamia se ha convertido, por méritos propios, en una aplicación indispensable para gestionar las actividades ganaderas del día a día y efectuar operaciones comerciales bajo el amparo de la ley brigueña. No se trata simplemente de una herramienta administrativa; sino que es el resultado de una ardua búsqueda por la convergencia entre la gestión de centros ganaderos, los avances informáticos y las regulaciones públicas.

Su capacidad operativa para centralizar datos, calcular indicadores críticos y mediar en transacciones lo convierte en el pilar de una dracotecnia moderna, ética y sostenible. Al operar sobre una base sólida de información actualizada, las instituciones —ya sean públicas o privadas— cuentan con un medio eficaz para optimizar los recursos draconianos sin comprometer el bienestar ni la dignidad de los dragones como ciudadanos de nuestra nación.

u/drakegalley — 1 month ago

Identificación del ganado draquino

(La imagen, creada a mano, significa "Tienda de venta y reparación de aparejos y herramientas diversas para dragones" en el idioma dragonés. Si quieres saber más sobre esta grafía, puedes preguntar).

Hola, grupo:

Aquí presento un nuevo epígrafe del «Manual de economía y política dracuestre», una de las muchas creaciones asociadas a mi saga de Dracotopía.

Mientras me dedico a la corrección de una novela y a la escritura de otra, también voy adaptando una infinidad de textos que plasman el mundo de Zarcadia desde dentro. Mi wiki está creciendo a un ritmo más alto del que esperaba. Tal vez añada una página específica para anotar los cambios progresivos.

Esta vez, en el presente texto ahonda en los medios para la identificación de los dragones en el reino de Brígar y cómo estos métodos de mantienen una dualidad del dragón como una especie ciudadana y subordinada.

Podrás conocer más en esta muestra de lectura que ofrezco en mi web de autor.

Sin más aquí dejo el texto de este último epígrafe: Identificación del ganado draquino.

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La trazabilidad del dragón y sus componentes

Una ganadería moderna y ética precisa de la trazabilidad completa del dragón doméstico, desde su eclosión del huevo hasta su jubilación o el cese de sus actividades para con el ser humano.

Este seguimiento preciso asegura no sólo la veracidad de la información poseída acerca del ejemplar; sino que brinda garantías al dragón de que nuestro Estado de Derecho dispone de los datos y de los mecanismos para actuar por motivación propia a fin de velar por que reciba un tratamiento justo en las distintas etapas de su vida productiva.

A continuación, ahondaremos en los distintos componentes que permiten identificar a los dragones, sus criadores y propietarios; y en cómo la aplicación de estos métodos se adecúa a la finalidad perseguida.

Nombre propio y nombre derivado

El elemento básico de identificación de un dragón es el mismo que en un ser humano: su nombre propio. Todos los dragones del reino tienen el derecho y la obligación de disponer de un nombre que aluda a sus personas.

Por lo general, el nombre propio de los dragones es dado por sus progenitores o, en su defecto, por la hembra ponedora cuando asiste a la eclosión.

Dicho nombre se escribe y pronuncia en dragonés y de una forma asimilada en los idiomas humanos. Siempre que resulte posible, se prioriza la grafía y la pronunciación en la lengua draconiana.

El nombre propio de un dragón es inalienable a la propia persona. Por ende, un dragón no puede ser cambiado de nombre o desposeído del mismo, salvo en circunstancias excepcionales que escapan de los fines comerciales aquí descritos.

El nombre derivado, por otra parte, designa a aquél que identifica a un dragón para su dueño, en una explotación o en alguna actividad dracuestre.

Entre criadores aficionados, éste se emplea cotidianamente a modo de mote o apelativo cariñoso. Sin embargo, es en el ámbito profesional donde adquiere una dimensión más compleja.

En centros estatales y en deportes, el nombre derivado favorece el conocimiento público o colectivo de un dragón cuyo papel se vuelve muy relevante por sus aptitudes sobresalientes o especialidad.

Así, por ejemplo, los dracoguardianes y dracoatletas de élite acostumbran a disponer de un nombre derivado de su rendimiento físico, sus proezas o cualidades innatas que ameritan reconocimiento, atraen admiradores o seducen a tratantes de ganado draquino. Otras veces, empero, este alias simplifica la pronunciación en lenguas humanas y favorece la distinción con otros.

A diferencia del nombre propio, el derivado tiene una función y validez legal semejante a la de un seudónimo. Puede ser cambiado libremente con consentimiento expreso del dragón, así como anulado si no requiere uno por contrato.

Códigos de identificación nacional y pecuario

Desde el punto de vista administrativo se vuelve imprescindible que un dragón disponga de un código único que lo identifique, al mismo tiempo, como miembro de la nación y cual animal que queda al cuidado o servicio de un ser humano.

El código de identificación nacional (CIN) es un número compartido entre ambas especies en el reino. Por sí mismo, únicamente permite conocer el nombre y los apellidos del dragón, su fecha eclosión, sexo y raza.

Dada la importancia de conocer a fondo el historial y los atributos de cada ejemplar criado o traído a nuestro país, todo dragón que participa en alguna actividad dracuestre también posee un código suplementario e independiente de este primero.

El código de identificación pecuario (CIP), a diferencia del anterior, incluye información de índole veterinaria y ganadera; tal como la salud del ejemplar, su doma y entrenamientos recibidos, su posible dominio de distintas disciplinas, cruzamientos en que haya participado y su idoneidad reproductiva. Asimismo, como veremos más adelante, dicho código se relaciona con el dispuesto por entidades públicas o privadas: el código de identificación ganadero (CIG).

Marcajes y accesorios

Los dragones, al igual que otros ganados en la historia, han sido marcados durante siglos como forma básica de identificación y trazabilidad. Tales marcajes se producían sin su consentimiento y, a menudo, a costa de un gran dolor.

En nuestros días, los marcajes aplicados en Brígar se circunscriben al interés compartido por los dragones y sus responsables de ser fácilmente reconocidos dentro de unas instalaciones o de representar su pertenencia a una institución.

La mayoría de los marcajes empleados en la actualidad no son permanentes ni implican ningún daño al ejemplar. Entre los más comunes se halla el de alheña negra, un tinte de origen natural, que, combinado con otras sustancias, genera una suerte de pintura grasienta que permanece adherida a las escamas de los dragones durante un largo periodo de tiempo.

Aunque minoritarios, también se aplica hierro candente o nitrógeno líquido —especialmente según el contraste de la coloración— para generar una marca permanente sobre las escamas. Estas opciones suelen ser algo más comunes entre aquellos escamosos que se sienten vinculados a una familia, criadero o estamento.

Todos los tipos de marcajes están regulados en el marco del Bienestar Draconiano, el cual prohíbe expresamente cualquier práctica que pueda vulnerar la integridad física de un dragón o infligirle sufrimiento si no coincide con su voluntad o no ha sido debidamente informado de las consecuencias de su decisión.

De igual forma, se pueden emplear objetos de quita y pon para la identificación de dragones. Entre éstos se encuentran collares, brazales, coleras, gualdrapas, mitones y una larga lista de ropajes y ornamentación.

Normalmente, los accesorios aparecen como parte de los aparejos o de la vestimenta de un dragón en ceremonias o en acto de servicio, para así indicar su rol o nivel en el escalafón del estamento considerado.

u/drakegalley — 1 month ago

Manual de economía y política dracuestre

Hola, grupo:

Para mí, una forma de desconectar de la rutina consiste en adaptar textos antiguos y modernos, guardados en mi proyecto de escritura, para ir conformando la wiki de mi saga Dracotopía.

Entre los cientos (sí, de verdad) de documentos metaliterarios que tengo en mi haber, hoy he seleccionado la introducción a un manual completo de economía y política dracuestre.

El lector, con razón, se preguntará qué diantres es eso. Pues bien, se trata de uno de los muchos libros escritos por autores humanos y no humanos del reino de Brígar que ahondan en aspectos cotidianos de su realidad. No hay mejor forma para entender las idiosincrasias de una civilización que dejar que sus propios habitantes te la muestren.

Si gusta, iré compartiendo más capítulos de este manual o de los otros (lista completa) que existen en el contexto de mis obras.

Manual de economía y política dracuestre

Introducción

En el último siglo, la paulatina industrialización y el surgimiento de nuevas tecnologías han desembocado en una transformación radical del paradigma económico global.

Al mismo tiempo, la consolidación de la convivencia biespecie en Brígar, así como los enormes cambios sociales producidos en las Naciones del Supercontinente, han redefinido las bases del comercio internacional.

Las actividades dracuestres y el conjunto de labores desempeñadas por dragones constituyen uno de los ejes centrales que posibilidad el progreso de la ciencia y de la técnica. Es por este motivo que el presente manual de economía dracuestre buscará analizar cómo el binomio humano-dragón y las particularidades de la especie draconiana han permitido y permiten satisfacer la oferta y demanda de bienes en un mercado cada vez más globalizado e interconectado.

A diferencia del trabajador humano y de otros animales empleados como recursos, los dragones poseen una combinación única de cualidades biológicas que los sitúan, a la vez, como agentes y piezas clave en el engranaje productivo.

La elevada cognición de estos fieles escamosos, su relativa autonomía funcional y su capacidad de interacción con nuestra especie y con herramientas, inclusive tecnológicas, los convierten en sujetos y objetos esenciales e inseparables del sector primario, secundario y terciario.

Antes de comenzar, para comprender adecuadamente la economía dracuestre es imprescindible repasar brevemente la historia de la explotación draconiana y cómo su introducción gradual —y a menudo forzosa— en las sociedades humanas fue transformándose tanto en objetivos como en el propio tratamiento recibido.

La personalidad jurídica de los dragones ha ido evolucionando en distintos lugares desde la malograda res hasta la ciudadanía real. Aun cuando la legislación de diferentes países y los distintos tratados entre naciones persiguen una claridad normativa, todavía hoy su figura legal se vuelve objeto de innumerables debates, conflictos políticos y graves disputas por intereses egoístas respecto de sus cuerpos y de su trabajo.

El presente manual tiene el objetivo de proporcionar una visión clara y práctica sobre cómo ejercer un uso eficiente y respetuoso de los dragones, a la vez que aseguramos su bienestar y el estricto cumplimiento de la legalidad. Su lectura puede servir tanto a especialistas del sector (ganaderos, dracotécnicos, remontistas, corredores de dragones…) como a cualquier ciudadano interesado en mantener una relación profesional con estos cuadrúpedos.

Durante las siguientes páginas exploraremos aspectos tan importantes como el valor económico de los dragones y sus canales de comercialización, los modelos de tasación y transacción, la evaluación pericial del ejemplar, las garantías de compra-venta, el valor añadido de cada raza y la gestión administrativa de espacios particulares y de centros dracuestres. De igual forma, finalizaremos con recomendaciones para aprovechar el potencial de la aplicación estatal de Dracogamia, un glosario de conceptos y unas reflexiones acerca de las perspectivas futuras de la ganadería draconiana y su sostenibilidad a largo plazo.

Con todo ello, se pretende ofrecer una guía exhaustiva para operar dentro del mercado dracuestre con conocimiento de causa, transparencia y respeto por la dignidad de nuestra «segunda especie».

u/drakegalley — 1 month ago

Descripción general de los dragones (Draco sapiens)

Hola, grupo:

Ando unos días con bastante estrés por motivos diversos. El poco tiempo libre lo dedico a ojear textos que me envían distintos escritores muy prometedores y a ordenar un sinfín de documentos metaliterarios mientras escribo, reescribo y planifico las tramas que voy a desarrollar en mis novelas.

Dicho esto, me he planteado mostrar algunos de estos documentos por si inspiran o le interesan a otros escritores, especialmente de fantasía o ciencia-ficción.

El siguiente texto es una descripción general de los dragones que habitan mi mundo. Me he basado en mis conocimientos de biología para ofrecer una visión global de estas criaturas, de su filogenia y de sus rasgos característicos.

Este texto y muchos otros están (o estarán) publicados en la wiki de Dracotopía. Sobra señalar que todos los textos son originales y de mi autoría. ¡Dame tu opinión y compártelos si te gustan!

Introducción

Los dragones son la especie protagonista de Dracotopía y pobladores nativos del reino de Brígar. Aparecen descritos como unos grandes reptiles domesticados por el ser humano, junto con dinosaurios y otras criaturas prehistóricas y existentes en el mundo real. Su estudio corresponde a la ciencia de la dracología, la cual surgió a partir de los usos y costumbres que estos animales han tenido tradicionalmente para los humanos.

A diferencias de otras obras fantásticas, los dragones no asumen el rol de monstruos gigantes ni de terribles carnívoros ajenos a la civilización; sino que figuran como animales que han coadyuvado, con voluntad o sin ella, a una evolución mutua en la historia de la humanidad.

Descripción general

El dragón (Draco sapiens) es un reptil herbívoro, alado y de gran tamaño, perteneciente al infraorden de los dracosaurios, un clado de dinosaurios caracterizados por su capacidad para exhalar fuego. Dentro de este grupo se hallan varias familias de dracónidos (Draconidae), casi todas herbívoras y de pequeño tamaño relativo, diferenciadas entre sí por sus peculiaridades esqueléticas.

Entre los representantes conocidos de este subgrupo, los dragones destacan por su envergadura y cognición elevada. Se caracterizan por dos alas, cuatro extremidades terrestres, dos cuernos y una cola. Según la raza, pueden aparecer asimismo alerones más o menos desarrollados, espinas y unos escudos dorsales prominentes. 

Aun cuando existe una amplia diversidad entre las razas draconianas, todas tienen en común la de presentar un tamaño similar al de un caballo de gran alzada, sin contar con sus grandes alas y su larga cola.

Razas y tamaños

Los dragones se separan en nueve razas silvestres: áureos, argénteos, cobrizos, esmeraldas, rubíes, plomizos, malaquitas, zafirinos y azabaches. La mayor parte de los dragones que viven en estado salvaje son híbridos en un mayor o menor grado. En siglos recientes, los cruces por mediación humana han generado un número indeterminado de razas domesticadas, a menudo catalogadas por sus denominaciones etnográficas.

Los dragones presentan unas tallas considerables; comprendidas entre 6 y 10 pies de alzada, 25 y 40 pies de longitud y 38 y 52 pies de envergadura. Cabe señalar que la cola constituye entre la mitad y dos tercios de su largura total. La envergadura alar aparenta bastante menos en tierra debido al repliegue de las alas en cada una de sus falanges. En general, las proporciones draconianas los dotan de un aspecto planudo.

Vida y crecimiento

Los dragones cuenta con una esperanza de vida cercana a los 300 años. A los 12 años alcanzan la pubertad y exhiben el 50 % de su tamaño adulto. A partir de entonces, el crecimiento se enlentece hasta alcanzar la mayoría de edad, con 40 años. Un dragón adulto continúa creciendo durante toda su vida, si bien, los cambios suelen ser casi inapreciables.

Existen diversas teorías acerca de por qué los dragones disfrutan de una longevidad tan amplia o de por qué se desarrollan rápido durante las primeras etapas. Se supone que está relacionado con la mortalidad infantil: los dragones se ven forzados a crecer rápido para sortear la depredación. Entre los dinosaurios existe una verdadera carrera por quién aumenta de talla y volumen en menor tiempo para cazar o no ser cazado.

Una vez alcanzada una talla mínima, en los dragones jóvenes se produce un retardo natural de la madurez sexual, lo cual favorece la estabilidad del grupo al reducir la presión competitiva sobre las hembras fértiles de la manada.

Sexo y puestas

El sexo de un dragón se ve influido por la temperatura a la cual se expone el huevo durante su desarrollo. Nacen más hembras que machos en una proporción aproximada de 65/35 por cada 100 eclosiones. Este fenómeno favorece la poliginia y que haya una media de dos o tres hembras por macho.

Asimismo, se observa un ligero dimorfismo sexual, combinado con un dicromatismo sexual muy patente. Los machos muestran una talla levemente superior y las hembras exhiben un cuerpo más grácil. Algunos de sus patrones de coloración son invisibles al ojo humano.

En el medio natural, las dragonas adultas crean sus nidos con la ayuda de su pareja y de otros miembros de la manada. En cambio, en tiempos modernos, esta labor queda limitada entre los dragones domesticados que viven en granjas o centros ganaderos.

Las puestas suelen ser uniovalinas (de un único huevo) en hembras primerizas y llegan hasta un total de dos o tres en hembras maduras. Tras la ovoposición, la hembra roza frota la barbilla con su huevo para marcarlo con su olor. El tiempo de incubación dura unos 90 días.

Anatomía y escamación

Según la región corporal y las variedades propias del individuo, un dragón puede exteriorizar unas escamas granulares por las extremidades, cuadrangulares por los costados y acorazonadas por garganta y pecho.

Algunos ejemplares exhiben unas escamas mucho más marcadas por el lomo que reciben el nombre de «escudos dorsales» o «placas dérmicas»; las cuales pueden extenderse también a lo largo de la cola en forma de «escudos simples». Algunos dragones, especialmente los de raza cobriza, disponen de caballones por el torso o una crin espinosa.

En líneas generales, en los dragones se aprecia una metamería superficial por la garganta, los costados y el vientre. En este último caso, se corresponde con los puntos de unión de unas placas óseas llamadas «osteodermos», las cuales participan en el intercambio calorífico y les ofrecen una defensa relativa ante los peligrosos mordiscos de otros dinosaurios.

En el interior del vientre los dragones albergan una caja ventral o gastralia, constituida por unas costillas aplanadas especiales que sirven de anclaje para los músculos de la cola y facilitan que puedan elevarse sobre dos patas para alcanzar los árboles más altos, como consta en otras especies de dinosaurio.

El esqueleto presenta una osificación típicamente aviar, mediante la presencia de trabéculas o canalículos que originan espacios de aire en el interior de los huesos para reducir el peso, incrementar la capacidad pulmonar y mejorar la aerodinámica. En este sentido, disponen de un esternón aquillado que actúa de soporte muscular para las vastas tensiones ejercidas durante el vuelo, a través del cual llegan a superar velocidades de hasta 60 millas por hora en aire, y de 30 millas por hora en tierra gracias a unas extremidades adaptables y polivalentes.

Control de la temperatura

Al igual que otros dinosaurios, los dragones son endotermos facultativos. Generan y regulan su propia temperatura; pero solamente lo hacen de un modo fisiológico e involuntario cuando no disponen de una fuente externa de calor, normalmente, durante periodos invernales. Ello les permite seguir activos durante todo el año sin tener que hibernar o con un periodo de letargo mínimo en las regiones más frías.

Al carecer de glándulas sudoríparas, sus extremidades desempeñan un papel esencial como reguladores del calor. En concreto, consiguen regular su temperatura gracias a la intensa vascularización alar. Al extenderlas, absorben los rayos del sol. Al agitarlas, se enfrían con rapidez. Y, al plegarlas, reducen el contacto con el aire y mantienen su estado calorífico dentro de un intervalo adecuado.

Morfología

Los dragones presentan una cabeza ligeramente hipognata, es decir, orientada hacia el suelo, por un ángulo agudo formado entre nuestro único cóndilo occipital y la primera vértebra cervical. Esta disposición les facilita el pastoreo y la movilidad del cuello; el cual alcanzan a girar 120º a cada lado.

En el interior de la boca, disponen de una lengua aguzada atravesada por una veta olfato-gustativa y dos ollares por los cuales respiran. Tienen 48 dientes en alveolos enciáticos; los cuales reemplazan conforme los desgastan, alrededor de cada año. Esto les duele ni les supone molestia alguna. Sería imposible para ellos alcanzar una longevidad de siglos si no ocurriera así porque morirían de inanición.

Dentro de la laringe se halla el órgano ignitor, responsable de generar el fuego. Éste consta de un engrosamiento del epitelio, recubierto de unas finas hileras de paladio, un mineral que actúa como catalizador. Por debajo de esta sección, se encuentra un conducto paralelo al esófago que vierte metano a través del esfínter igneofaríngeo. La acción muscular inyecta el gas y éste se prende al pasar con presión entre los filamentos de paladio. A su vez, este mineral funciona como convertidor catalítico de la combustión al evitar que un exceso de monóxido de carbono los asfixie.

Sus membranas mandibulares les permiten abrir las fauces para arrojar llamas sin que se les disloquen las mandíbulas. A diferencia de otros reptiles, sus labios o belfos se notaban carnosos y esponjosos al tacto por acúmulo de lípidos. Ello se relaciona con que la epidermis requiere un engrosamiento para soportar el choque térmico provocado por las igniciones.

Los dragones son plantidigitígrados, es decir, caminan utilizando parte de su palma y de sus dedos. Esta configuración alarga la longitud de la extremidad y mejora la fuerza impulsora del cuerpo en tierra. Sus tobillos, asimismo, cuentan con unos fuertes músculos para salir al vuelo y ayudarlos a topetar cuanto tengan por delante.

Una peculiaridad de los dragones se halla en la presencia de alerones, unas expansiones alares situadas a la altura de la cadera y del último tercio de la cola. En otros grupos de dinosaurios aparecen elementos esqueléticos defensivos y, en el caso de los dracónidos, tales elementos se han adaptado para favorecer el vuelo.

La cola es parcialmente prensil y se regenera con tejido cartilaginoso en caso de pérdida. El extremo caudal presenta una forma de punta de lanza y, por ello, inspirados en las armas antiguas, recibe el nombre de «lanceta».

Órganos de los sentidos

Los dragones poseen un oído bastante agudo. El canal auditivo se sitúa por detrás de la fenestra temporal, cuya entrada está rodeada de unas escamas apiladas muy sensibles a la presión que actúan para propagar y amplificar el sonido hacia el tímpano interior.

De la olfacción se encargan unos receptores situados en el techo de la cavidad nasal, junto con el órgano vomeronasal, una estructura ubicada en la base del cráneo que les permite una discriminación fina de los olores para la identificación de congéneres, el seguimiento de su receptividad reproductiva y la detección de predadores.

En lo tocante a la vista, los dragones ven en un espectro de color más extenso que el de los humanos y perciben el movimiento con extrema precisión. Si algo se mueve mínimamente a su alrededor, se percatan al instante. Por el contrario, distinguen peor la profundidad de los objetos debido a la predominancia de una visión monocular.

Los ojos se encuentran en posición lateral, lo cual los dota de un ángulo de visión extremadamente amplio. Cada uno alcanza a verse las ancas y el lateral de la cola con la cabeza recta. Con un sutil viraje, un ejemplar de dragón abarca la totalidad de cada flanco e incluso cuanto hubiera por detrás acechándolo.

Esta posición de los ojos no se correlaciona con su dieta herbívora; sino con la direccionalidad de los estímulos visuales mayoritarios o de aquéllos más relevantes para la supervivencia. En hábitats acuáticos y aéreos, desde los cocodrilos hasta los pterosaurios, las especies animales tienden hacia la visión lateral debido a que se trataba de ambientes tridimensionales en donde los estímulos llegan por todas partes. En tierra, en cambio, los depredadores sólo fijan su atención en una presa y los herbívoros deben fijar su atención en cualquiera de ellos.

A la complejidad del ojo draconiano se le suma el tercer párpado, la membrana nictitante, y un tejido reflectante llamado «tapete coroideo», el cual actúa a modo de espejo para reflejar los rayos luminosos entrantes e incrementar la luz disponible en condiciones de oscuridad. Esto dota a sus ojos de un brillo cuando se los enfoca con un objeto luminoso.

Encéfalo

El encéfalo de los dragones está construido por el prosencéfalo (hemisferios cerebrales), el mesencéfalo (lóbulos ópticos) y el rombencéfalo (bulto raquídeo y cerebelo).

El cerebro se encarga del procesamiento de los estímulos. Éste es de ocho a diez veces más pequeño que el de los humanos al quedar recluido entre una protuberante mandíbula y unos cuernos macizos.

El porcentaje de encefalización, como el de otros dinosaurios, es muy reducido en comparación con el enorme tamaño relativo del cerebro humano. Lejos de perjudicarlos, los expertos en dracología consideran que el cerebro de los dragones presenta una ventaja adaptativa que los diferencia de otros dinosaurios con una masa encefálica similar.

A pesar de su escaso tamaño, las teorías aceptadas postulan que los dragones pueden desarrollar un nivel de cognición similar al de un humano —con diferencias notables en algunas facultades— debido a la presencia de «convoluciones», o crestas internas, que maximizan el área cerebral. Cabe recordar que la cognición no se correlaciona con el tamaño total del cerebro; sino únicamente con la superficie de su corteza. Existen mamíferos con un volumen cerebral más grande que los humanos y no por ello los superaban a ellos o a los dragones en capacidades cognitivas.

Para explicar esta diferencia tan llamativa se ha propuesto que el desarrollo del lóbulo frontal, responsable de la coordinación motora para el vuelo, habría conllevado una mejora paralela en el razonamiento para acciones voluntarias (consciencia).

Por otro lado, esta hipotética «optimización cerebral» habría propiciado que determinadas conductas de los dragones quedasen fijadas de forma automática e instintiva. Esto explicaría por qué los dragones no cuentan con tanto autocontrol para respuestas mediadas por emociones, sentimientos o condicionantes del medio. De tal forma, la limitada área cerebral reserva su preciado espacio para actividades intelectuales.

Inteligencia comparada

En las pruebas de aptitudes, los dragones obtienen un patrón de resultados diferente al de los humanos. De media, puntúan mejor en pruebas de comunicación corporal y cálculo de dimensiones; pero bastante peor en lógica formal y en expresión verbal.

Según los ensayos, un dragón promedio muestra entre un 10% y 25% menos de inteligencia general en etapas «equiparables». Estos resultados explican por qué el aprendizaje de los dragones se aprecia más lento y tienden a una inocencia duradera.

La mayoría de los expertos propugnan que los dragones han de considerarse agentes «protomorales», al menos, durante la mayor parte de sus vidas. Esto significa que pueden guiarse por la empatía y aplicar valores éticos; pero que no llegan a ser completamente conscientes ni responsables de sus actos al mismo grado que un humano adulto.

En consecuencia, esta asunción de inteligencia comparada se erige como la base reguladora de aquellas disposiciones legales que facultan a los humanos a convertirse en tutores de dragones, especialmente, cuando los crían desde el huevo. Sin menoscabo de enjuiciar acciones o situaciones que puedan derivar en abuso.

u/drakegalley — 2 months ago
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Descripción general de los dragones (Draco sapiens)

Hola, grupo:

Ando unos días con bastante estrés por motivos diversos. El poco tiempo libre lo dedico a ojear textos que me envían distintos escritores muy prometedores y a ordenar un sinfín de documentos metaliterarios mientras escribo, reescribo y planifico las tramas que voy a desarrollar en mis novelas.

Dicho esto, me he planteado mostrar algunos de estos documentos por si inspiran o le interesan a otros escritores, especialmente de fantasía o ciencia-ficción.

El siguiente texto es una descripción general de los dragones que habitan mi mundo. Me he basado en mis conocimientos de biología para ofrecer una visión global de estas criaturas, de su filogenia y de sus rasgos característicos.

Este texto y muchos otros están (o estarán) publicados en la wiki de Dracotopía. Sobra señalar que todos los textos son originales y de mi autoría. ¡Dame tu opinión y compártelos si te gustan!

Introducción

Los dragones son la especie protagonista de Dracotopía y pobladores nativos del reino de Brígar. Aparecen descritos como unos grandes reptiles domesticados por el ser humano, junto con dinosaurios y otras criaturas prehistóricas y existentes en el mundo real. Su estudio corresponde a la ciencia de la dracología, la cual surgió a partir de los usos y costumbres que estos animales han tenido tradicionalmente para los humanos.

A diferencias de otras obras fantásticas, los dragones no asumen el rol de monstruos gigantes ni de terribles carnívoros ajenos a la civilización; sino que figuran como animales que han coadyuvado, con voluntad o sin ella, a una evolución mutua en la historia de la humanidad.

Descripción general

El dragón (Draco sapiens) es un reptil herbívoro, alado y de gran tamaño, perteneciente al infraorden de los dracosaurios, un clado de dinosaurios caracterizados por su capacidad para exhalar fuego. Dentro de este grupo se hallan varias familias de dracónidos (Draconidae), casi todas herbívoras y de pequeño tamaño relativo, diferenciadas entre sí por sus peculiaridades esqueléticas.

Entre los representantes conocidos de este subgrupo, los dragones destacan por su envergadura y cognición elevada. Se caracterizan por dos alas, cuatro extremidades terrestres, dos cuernos y una cola. Según la raza, pueden aparecer asimismo alerones más o menos desarrollados, espinas y unos escudos dorsales prominentes. 

Aun cuando existe una amplia diversidad entre las razas draconianas, todas tienen en común la de presentar un tamaño similar al de un caballo de gran alzada, sin contar con sus grandes alas y su larga cola.

Razas y tamaños

Los dragones se separan en nueve razas silvestres: áureos, argénteos, cobrizos, esmeraldas, rubíes, plomizos, malaquitas, zafirinos y azabaches. La mayor parte de los dragones que viven en estado salvaje son híbridos en un mayor o menor grado. En siglos recientes, los cruces por mediación humana han generado un número indeterminado de razas domesticadas, a menudo catalogadas por sus denominaciones etnográficas.

Los dragones presentan unas tallas considerables; comprendidas entre 6 y 10 pies de alzada, 25 y 40 pies de longitud y 38 y 52 pies de envergadura. Cabe señalar que la cola constituye entre la mitad y dos tercios de su largura total. La envergadura alar aparenta bastante menos en tierra debido al repliegue de las alas en cada una de sus falanges. En general, las proporciones draconianas los dotan de un aspecto planudo.

Vida y crecimiento

Los dragones cuenta con una esperanza de vida cercana a los 300 años. A los 12 años alcanzan la pubertad y exhiben el 50 % de su tamaño adulto. A partir de entonces, el crecimiento se enlentece hasta alcanzar la mayoría de edad, con 40 años. Un dragón adulto continúa creciendo durante toda su vida, si bien, los cambios suelen ser casi inapreciables.

Existen diversas teorías acerca de por qué los dragones disfrutan de una longevidad tan amplia o de por qué se desarrollan rápido durante las primeras etapas. Se supone que está relacionado con la mortalidad infantil: los dragones se ven forzados a crecer rápido para sortear la depredación. Entre los dinosaurios existe una verdadera carrera por quién aumenta de talla y volumen en menor tiempo para cazar o no ser cazado.

Una vez alcanzada una talla mínima, en los dragones jóvenes se produce un retardo natural de la madurez sexual, lo cual favorece la estabilidad del grupo al reducir la presión competitiva sobre las hembras fértiles de la manada.

Sexo y puestas

El sexo de un dragón se ve influido por la temperatura a la cual se expone el huevo durante su desarrollo. Nacen más hembras que machos en una proporción aproximada de 65/35 por cada 100 eclosiones. Este fenómeno favorece la poliginia y que haya una media de dos o tres hembras por macho.

Asimismo, se observa un ligero dimorfismo sexual, combinado con un dicromatismo sexual muy patente. Los machos muestran una talla levemente superior y las hembras exhiben un cuerpo más grácil. Algunos de sus patrones de coloración son invisibles al ojo humano.

En el medio natural, las dragonas adultas crean sus nidos con la ayuda de su pareja y de otros miembros de la manada. En cambio, en tiempos modernos, esta labor queda limitada entre los dragones domesticados que viven en granjas o centros ganaderos.

Las puestas suelen ser uniovalinas (de un único huevo) en hembras primerizas y llegan hasta un total de dos o tres en hembras maduras. Tras la ovoposición, la hembra roza frota la barbilla con su huevo para marcarlo con su olor. El tiempo de incubación dura unos 90 días.

Anatomía y escamación

Según la región corporal y las variedades propias del individuo, un dragón puede exteriorizar unas escamas granulares por las extremidades, cuadrangulares por los costados y acorazonadas por garganta y pecho.

Algunos ejemplares exhiben unas escamas mucho más marcadas por el lomo que reciben el nombre de «escudos dorsales» o «placas dérmicas»; las cuales pueden extenderse también a lo largo de la cola en forma de «escudos simples». Algunos dragones, especialmente los de raza cobriza, disponen de caballones por el torso o una crin espinosa.

En líneas generales, en los dragones se aprecia una metamería superficial por la garganta, los costados y el vientre. En este último caso, se corresponde con los puntos de unión de unas placas óseas llamadas «osteodermos», las cuales participan en el intercambio calorífico y les ofrecen una defensa relativa ante los peligrosos mordiscos de otros dinosaurios.

En el interior del vientre los dragones albergan una caja ventral o gastralia, constituida por unas costillas aplanadas especiales que sirven de anclaje para los músculos de la cola y facilitan que puedan elevarse sobre dos patas para alcanzar los árboles más altos, como consta en otras especies de dinosaurio.

El esqueleto presenta una osificación típicamente aviar, mediante la presencia de trabéculas o canalículos que originan espacios de aire en el interior de los huesos para reducir el peso, incrementar la capacidad pulmonar y mejorar la aerodinámica. En este sentido, disponen de un esternón aquillado que actúa de soporte muscular para las vastas tensiones ejercidas durante el vuelo, a través del cual llegan a superar velocidades de hasta 60 millas por hora en aire, y de 30 millas por hora en tierra gracias a unas extremidades adaptables y polivalentes.

Control de la temperatura

Al igual que otros dinosaurios, los dragones son endotermos facultativos. Generan y regulan su propia temperatura; pero solamente lo hacen de un modo fisiológico e involuntario cuando no disponen de una fuente externa de calor, normalmente, durante periodos invernales. Ello les permite seguir activos durante todo el año sin tener que hibernar o con un periodo de letargo mínimo en las regiones más frías.

Al carecer de glándulas sudoríparas, sus extremidades desempeñan un papel esencial como reguladores del calor. En concreto, consiguen regular su temperatura gracias a la intensa vascularización alar. Al extenderlas, absorben los rayos del sol. Al agitarlas, se enfrían con rapidez. Y, al plegarlas, reducen el contacto con el aire y mantienen su estado calorífico dentro de un intervalo adecuado.

Morfología

Los dragones presentan una cabeza ligeramente hipognata, es decir, orientada hacia el suelo, por un ángulo agudo formado entre nuestro único cóndilo occipital y la primera vértebra cervical. Esta disposición les facilita el pastoreo y la movilidad del cuello; el cual alcanzan a girar 120º a cada lado.

En el interior de la boca, disponen de una lengua aguzada atravesada por una veta olfato-gustativa y dos ollares por los cuales respiran. Tienen 48 dientes en alveolos enciáticos; los cuales reemplazan conforme los desgastan, alrededor de cada año. Esto les duele ni les supone molestia alguna. Sería imposible para ellos alcanzar una longevidad de siglos si no ocurriera así porque morirían de inanición.

Dentro de la laringe se halla el órgano ignitor, responsable de generar el fuego. Éste consta de un engrosamiento del epitelio, recubierto de unas finas hileras de paladio, un mineral que actúa como catalizador. Por debajo de esta sección, se encuentra un conducto paralelo al esófago que vierte metano a través del esfínter igneofaríngeo. La acción muscular inyecta el gas y éste se prende al pasar con presión entre los filamentos de paladio. A su vez, este mineral funciona como convertidor catalítico de la combustión al evitar que un exceso de monóxido de carbono los asfixie.

Sus membranas mandibulares les permiten abrir las fauces para arrojar llamas sin que se les disloquen las mandíbulas. A diferencia de otros reptiles, sus labios o belfos se notaban carnosos y esponjosos al tacto por acúmulo de lípidos. Ello se relaciona con que la epidermis requiere un engrosamiento para soportar el choque térmico provocado por las igniciones.

Los dragones son plantidigitígrados, es decir, caminan utilizando parte de su palma y de sus dedos. Esta configuración alarga la longitud de la extremidad y mejora la fuerza impulsora del cuerpo en tierra. Sus tobillos, asimismo, cuentan con unos fuertes músculos para salir al vuelo y ayudarlos a topetar cuanto tengan por delante.

Una peculiaridad de los dragones se halla en la presencia de alerones, unas expansiones alares situadas a la altura de la cadera y del último tercio de la cola. En otros grupos de dinosaurios aparecen elementos esqueléticos defensivos y, en el caso de los dracónidos, tales elementos se han adaptado para favorecer el vuelo.

La cola es parcialmente prensil y se regenera con tejido cartilaginoso en caso de pérdida. El extremo caudal presenta una forma de punta de lanza y, por ello, inspirados en las armas antiguas, recibe el nombre de «lanceta».

Órganos de los sentidos

Los dragones poseen un oído bastante agudo. El canal auditivo se sitúa por detrás de la fenestra temporal, cuya entrada está rodeada de unas escamas apiladas muy sensibles a la presión que actúan para propagar y amplificar el sonido hacia el tímpano interior.

De la olfacción se encargan unos receptores situados en el techo de la cavidad nasal, junto con el órgano vomeronasal, una estructura ubicada en la base del cráneo que les permite una discriminación fina de los olores para la identificación de congéneres, el seguimiento de su receptividad reproductiva y la detección de predadores.

En lo tocante a la vista, los dragones ven en un espectro de color más extenso que el de los humanos y perciben el movimiento con extrema precisión. Si algo se mueve mínimamente a su alrededor, se percatan al instante. Por el contrario, distinguen peor la profundidad de los objetos debido a la predominancia de una visión monocular.

Los ojos se encuentran en posición lateral, lo cual los dota de un ángulo de visión extremadamente amplio. Cada uno alcanza a verse las ancas y el lateral de la cola con la cabeza recta. Con un sutil viraje, un ejemplar de dragón abarca la totalidad de cada flanco e incluso cuanto hubiera por detrás acechándolo.

Esta posición de los ojos no se correlaciona con su dieta herbívora; sino con la direccionalidad de los estímulos visuales mayoritarios o de aquéllos más relevantes para la supervivencia. En hábitats acuáticos y aéreos, desde los cocodrilos hasta los pterosaurios, las especies animales tienden hacia la visión lateral debido a que se trataba de ambientes tridimensionales en donde los estímulos llegan por todas partes. En tierra, en cambio, los depredadores sólo fijan su atención en una presa y los herbívoros deben fijar su atención en cualquiera de ellos.

A la complejidad del ojo draconiano se le suma el tercer párpado, la membrana nictitante, y un tejido reflectante llamado «tapete coroideo», el cual actúa a modo de espejo para reflejar los rayos luminosos entrantes e incrementar la luz disponible en condiciones de oscuridad. Esto dota a sus ojos de un brillo cuando se los enfoca con un objeto luminoso.

Encéfalo

El cerebro se encarga del procesamiento de los estímulos. Éste es de ocho a diez veces más pequeño que el de los humanos al quedar recluido entre una protuberante mandíbula y unos cuernos macizos.

El porcentaje de encefalización, como el de otros dinosaurios, es muy reducido en comparación con el enorme tamaño relativo del cerebro humano. Lejos de perjudicarlos, los expertos en dracología consideran que el cerebro de los dragones presenta una ventaja adaptativa que los diferencia de otros dinosaurios con una masa encefálica similar.

A pesar de su escaso tamaño, las teorías aceptadas postulan que los dragones pueden desarrollar un nivel de cognición similar al de un humano —con diferencias notables en algunas facultades— debido a la presencia de «convoluciones», o crestas internas, que maximizan el área cerebral. Cabe recordar que la cognición no se correlaciona con el tamaño total del cerebro; sino únicamente con la superficie de su corteza. Existen mamíferos con un volumen cerebral más grande que los humanos y no por ello los superaban a ellos o a los dragones en capacidades cognitivas.

Para explicar esta diferencia tan llamativa se ha propuesto que el desarrollo del lóbulo frontal, responsable de la coordinación motora para el vuelo, habría conllevado una mejora paralela en el razonamiento para acciones voluntarias (consciencia).

Por otro lado, esta hipotética «optimización cerebral» habría propiciado que determinadas conductas de los dragones quedasen fijadas de forma automática e instintiva. Esto explicaría por qué los dragones no cuentan con tanto autocontrol para respuestas mediadas por emociones, sentimientos o condicionantes del medio. De tal forma, la limitada área cerebral reserva su preciado espacio para actividades intelectuales.

Inteligencia comparada

En las pruebas de aptitudes, los dragones obtienen un patrón de resultados diferente al de los humanos. De media, puntúan mejor en pruebas de comunicación corporal y cálculo de dimensiones; pero bastante peor en lógica formal y en expresión verbal.

Según los ensayos, un dragón promedio muestra entre un 10% y 25% menos de inteligencia general en etapas «equiparables». Estos resultados explican por qué el aprendizaje de los dragones se aprecia más lento y tienden a una inocencia duradera.

La mayoría de los expertos propugnan que los dragones han de considerarse agentes «protomorales», al menos, durante la mayor parte de sus vidas. Esto significa que pueden guiarse por la empatía y aplicar valores éticos; pero que no llegan a ser completamente conscientes ni responsables de sus actos al mismo grado que un humano adulto.

En consecuencia, esta asunción de inteligencia comparada se erige como la base reguladora de aquellas disposiciones legales que facultan a los humanos a convertirse en tutores de dragones, especialmente, cuando los crían desde el huevo. Sin menoscabo de enjuiciar acciones o situaciones que puedan derivar en abuso.

u/drakegalley — 1 month ago

Entrevista a un criador de dragones

Hola, grupo:

Con anterioridad he compartido opiniones y experiencias acerca de escritura creativa; pero poco he mostrado acerca del contenido de mis novelas o del mundo que las envuelve.

Algo que me atraer muchísimo es la metaliteratura, es decir, analizar lo que muestra una obra. Y lo que es más: cómo se puede construir literatura a partir de la literatura para plasmar pinceladas de una sociedad ficticia como si fuese real.

El siguiente texto, el cual presento con literalidad, es una entrevista hipotética que se le realizaría a un criador de dragones en Zarcadia, un mundo moderno en donde los humanos conviven con estas criaturas junto con dinosaurios y otros animales prehistóricos.

Podrás descubrir más en mi web de autor y en la wiki de mi saga.

Texto original de esta entrevista aquí.

>Fimós Neres, criador y draconista, nos ofrece la entrevista de este mes como miembro experimentado del Consorcio Ganadero Nacional. Con 65 años a sus espaldas, agradece que los dragones le permitan seguir viajando por tierra como de joven lo hacía por el aire.

>En el último Dracoencuentro, organizado el pasado 5 de humus en Puerto Tranquilo, el señor Neres planificó una caravana con nuestra asociación para visitar el Sagrado Zigurat de la Elevación. Bajo un apacible sol de verano, tuvimos la oportunidad de hacerle llegar unas preguntas acerca de sus inicios y de las peregrinaciones estivales.

>E: ¿Por qué empezó usted a peregrinar?

>F: Por mi fe virtuosista, por supuesto. Yo me crie a las afueras de Trelin, al pie de las vaguadas, en una plantación de trigo. Mi padre tenía un acuerdo con algunos dragones de la región para que le faenaran en los campos y lo transportasen a la ciudad. Conforme crecimos, llegó un momento en que le convino disponer de ellos todo el año para que también se llevaran a mi madre y a mis tres hermanas. Así pues, construyó un establo y les ofreció estabularse.

>E: ¿Fue entonces cuando nació su pasión por las actividades dracuestres?

>F: Sí, seguramente. A mi padre le gustaba montar y nos enseñó antes que en la escuela. No sólo por la utilidad y la protección que brindaba; sino por ese gusto de observar las alturas. Nos brinda otro punto de vista muy diferente.

>E: ¿Volaba mucho durante sus años mozos? 

>F: Todo lo que me permitían mis dragones —Rio—.  Entonces se hacían algunas carreras sobre del delta del río Círez, y era impensable conducir dragones por las llanuras porque los caminos estaban enfangados y llenos de dinosaurios predadores.

>E: Trelin siempre se ha considerado un fortín, tanto por la naturaleza como por los erastianos. ¿Está de acuerdo?

>F: Y tanto que sí. Conocí a una chica de Arán y me mudé para aquella región. Como echaba de menos a mis queridas bestias, deseaba criar a mis propios dragones. Por la zona deambulaban algunos escamosos semisalvajes que habían sido esclavos bajo el Califato de Eráster. Daban problemas porque no estaban todavía integrados en la sociedad brigueña. Solicité la adopción de una pequeña manada en régimen de tutela y, con la supervisión de asistentes sociales, mi esposa y yo fuimos capaces de darles la educación y la confianza que necesitaban. Ellos me han acompañado todo este tiempo.

>E: Se rumorea por Puerto Tranquilo que fueron sus dragones quienes lo introdujeron en el mundillo, ¿es cierto?

>F: Sí, y por partida doble. Mis bestias iban por sí solas a los templos para rezarles a sus ancestros y a Yalán. Dado que sabían que parte de mi familia residía en Trelin, se ofrecían a llevarme. Y, entre idas y venidas, acabé involucrándome en las actividades religiosas y en las agrupaciones locales de ganaderos.

>E: ¿Cuáles fueron sus primeras rutas?

>F: Empecé haciendo viajes cortos con mi esposa y amigos. Uno de ellos tenía dragones en Puntallama y los acompañaba en trashumancia a través de las montañas para alcanzar los pastos de Trelin cuando apretaba el calor. Viajábamos entre localidades para hacer un poco de turismo y la mejora paulatina de las carreteras, sobre todo de su seguridad, hizo factible que pasáramos a hacerlas en carruaje.

>E: ¿Hubo alguna razón para el cambio?

>F: Principalmente la comodidad y el equipaje. Si íbamos en uno de nuestros dragones o con dos, debíamos salir con lo puesto y unas maletas ligeras para no fatigarlos en exceso. Eso limitaba nuestras salidas y la duración. Al final, preferíamos tardar más y disfrutar del paisaje que llegar sufriendo una paliza en el cuello y en las lumbares.

>E: ¿Qué razas de dragones tiene o ha tenido?

>F: De pequeño tuve amatistas y de mayor, a raíz de las adopciones, he cuidado de rubíes y de mestizos variados. Con la ayuda del Consorcio pude cruzar a varios ejemplares para encauzar sus razas como lo merecen.

>E: ¿Y rinden bien en tierra?

>F: Más de cuanto la gente imagina. No son dragones adecuados para atravesar pasos abruptos, como lo sería un argénteo, pero el terreno llano no les supone dificultad. Siempre los conduzco en tronco para el esfuerzo les resulte mínimo.

>E: ¿Qué tipo de enganche prefiere?

>F: Intentamos reciclar los modelos antiguos e ir probando las innovaciones. Encontramos que los nuevos carruajes con ruedas neumáticas resisten mejor los traqueteos del camino.

>E: Y eso sólo fue el principio…

>F: En efecto. Le pillamos tanto el gusto a esto de viajar cómodos que a mi esposa y a mí se nos ocurrió fundar una cooperativa de turismo dracuestre. Quería convertir un pasatiempo en una actividad remunerada.

>E: ¿Y cómo se adaptaron sus dragones a este propósito?

>F: La mayoría se entusiasmó porque prefería darse paseos por el campo que faenar en los cultivos o en una fábrica. Uno de los dragoncetes tenía demasiado carácter, por lo que tuve que buscarle otra cosa. Tras hablarlo con él, se lo vendí a un vecino para que le forjara un caché como dragón de carreras.

>E: ¿Hay muchos turistas que elijan recorrer los paisajes en carruaje?

>F: No demasiados, pero los suficientes para sacar el negocio a flote. El turismo dracuestre es reducido porque todavía predomina la visión de que debemos desplazarnos en dragones por necesidad y no por mero placer, a excepción de las peregrinaciones. Yo me pongo en la piel de los virtuosistas más acérrimos; pero no veo nada de malo si el propio dragón, converso o no, está de acuerdo.

>E: A pesar de las dificultades, ustedes completan casi todas las plazas por temporada.

>F: Hay gente que opta por un paseo relajante y en mitad de la naturaleza, con las debidas precauciones, que exponerse a una caída mortal, soportar los vientos y pasar frío.

>E: ¿Cuáles mitones de herradura les pone a sus bestias para el trabajo diario?

>F: Usamos modelos con aleación de hierro y vidia para las carreteras convencionales, y unos de goma para los tramos pavimentados con hormigón. Aunque estos últimos resistan mejor la erosión de los elementos, también aumentan el riesgo de resbalones entre nuestros cuadrúpedos. Por otro lado, se integran mal en nuestro patrimonio natural. Habría que evitarlos en la medida de lo posible.

>E: Según se comenta, algunos de sus clientes se animan después a peregrinar con ustedes.

>F: Sí. Así repiten la experiencia. Además, el costo de la travesía lo dejo a la voluntad del creyente. No exigimos ningún pago porque es lo que nos mantiene unidos a nuestros orígenes.

>E: ¿Cuánta distancia recorren cada jornada?

>F: Diría que un promedio 50 millas. Nuestros dragones son de tranco lento, pero gozan de gran aguante. Depende asimismo de la orografía y de si hay curvas o pendientes. 

>E: ¿Cómo preparan las peregrinaciones?

>F: Estudiamos la ruta gracias a la aplicación de Mapas de Brígar. Luego buscamos posibles alojamientos para la primera jornada. Normalmente, desde Puerto Tranquilo salimos diez o doce carruajes. Sin embargo, a veces hemos llegado a formar una recua de treinta. Nos acompañan varios dragones montados que se adelantan y anticipan las necesidades del grupo. Se les da muy bien localizar pastos entre los claros del camino.

>E: ¿Y cómo valora estas excursiones?

>F: Siempre nos lo pasamos en grande y los lugareños nos reciben para compartir comida, cánticos y alegrías. Si nuestros dragones están cansados, alguien se ofrece a traerles pienso o un espacio en donde puedan reposar.

>E: ¿Qué les dice a aquellas personas que nunca han peregrinado?

>F: Los invitaría a hacerlo cualquier año en que puedan. No se arrepentirán. El contacto con los dragones y las amistades que hacemos por el camino han ayudado a más de uno a aliviar el estrés y la ansiedad que padecemos en nuestro mundo moderno.

>E: Gracias por sus sabias palabras, señor Neres.

>F: A ustedes por entrevistarme. Roguemos a Yalán por que sigamos criando un ganado sano, vivaz y tan admirable por sus virtudes innatas.

u/drakegalley — 2 months ago

Busco amigos escritores tan raritos como yo...

Hola, grupo:

He visto varias publicaciones de personas que buscaban establecer contactos con gente en Reddit con quienes comparten gustos. ¡Y han funcionado muy bien! Como dicta el refrán: siempre hay un roto para un descosido. :)

Con este mismo fin, he decidido compartir mis gustos y el enfoque que persigo en mis obras para así conocer si hubiera alguien interesado en los mismos temas o que tuviera experiencias similares para compartir ideas, temas de conversación y propósitos.

Aquí dejo una lista de siete puntos con detalles sobre mí y aquello que me conmueve especialmente:

  1. Soy español y tengo 33 años. Tengo estudios superiores en biología, crítica literaria y programación informática.
  2. Siempre me ha gustado tocar distintos los campos del saber. También tengo afinidad por la filosofía, la dialéctica y la defensa de los derechos animales. Me encanta escribir mientras escucho música épica.
  3. Escribo desde un seudónimo que elegí hace más de 10 años porque me gustó su sonoridad y contiene el significado de mi apellido materno.
  4. Llevo escribiendo novelas de fantasía desde hace más de 15 años. Nunca he intentado publicarlas hasta ahora. En la actualidad ando buscando agencias y editoriales, nacionales y extranjeras.
  5. Mis criaturas favoritas son los dragones y suele gustarme cualquier libro o película en que no aparezcan como seres inherentemente malvados o simple decorado. Siempre he tenido una predilección por las películas de animación, como las de "Cómo entrenar a tu dragón".
  6. Lo que más me conmueve al escribir radica en analizar qué somos, por qué sentimos y cómo podríamos experimentar en el cuerpo de otro ser. En mis novelas, los dragones representan la potencialidad de un animal que tuviera una cognición similar a la humana. Su anatomía, fisionomía e inteligencia buscan enfrentar lo humano y lo no-humano para contrastar nuestras formar de vivir y de pensar.
  7. Desde el punto de vista cultural y contextual, los dragones de mi mundo reciben un tratamiento similar al de caballos: son montados por jinetes, enganchados a carruajes, cargados con alforjas y conducidos con bridas, riendas, bocados, etc. Se los doma (draconación) y se los emplea en deportes (dracobol, etc.). Aparte de las razones contextuales que lo justifican, decidí hacerlo así por mi fascinación hacia estos animales y como metáfora perfecta de la mansedumbre, de la abnegación y de su uso total y polivalente ejercido por parte del ser humano en la historia. No en vano, podría decirse que, en mis novelas, los dragones sustituyen a los caballos como entidad principal entre las especies domesticadas por el ser humano.

Conclusión: Si te gustan los dragones y, en especial, te interesa una visión diferente de estas criaturas mitológicas; basada en conocimientos y experiencias ecuestres del mundo real, tendremos mucho de lo que conversar. Si, igualmente, coincides con alguno de los temas o enfoques mencionados, también estaré encantado de compartir opiniones.

Por si a alguien quisiera ver exactamente qué escribo y cómo, en mi página web figura una muestra de lectura del primer capítulo y se enlaza a una wiki (en fase de creación) que contiene la sinopsis y más información sobre la saga.

Un saludo cordial.

reddit.com
u/drakegalley — 3 months ago

[Ética e IA] El problema de los falsos positivos y los filtros editoriales

Hola, grupo:

El otro día estuve charlando con un amigo, que es profesor de bases de datos e inteligencia artificial para Grados Superiores (estudios técnicos no universitarios en España).

Él me comentó algo que ya tiene poca novedad: cada vez más alumnos, inclusive mayores de edad, se dedican a copiar y pegar respuestas de la IA de su elección sin entender, revisar ni contrastar la información.

Sin embargo, la pregunta que dejó en el aire no fue: ¿Qué hacer con estos alumnos? Por el contrario, ambos caímos en consideración del peligro más injusto en la educación: ser incapaces de distinguir quién ha realizado un trabajo completo de redacción o documentación técnica por sí mismo y quién se haya limitado a copiar y pegar.

Ya no se trata de que consigan engañar al docente para obtener un título que no les servirá de nada; sino que también se cernirá la duda sobre cualquier alumno que haya obtenido su título mediante el aprendizaje y el esfuerzo.

En cierto sentido, el éxito de la IA conducirá al triunfo definitivo de la mediocridad. Ya no habrá solamente ningún incentivo por aprender y formar nuestras mentes, sino que, sobre el papel, no habrá diferencia alguna entre alguien con la cabeza hueca y otro con la cabeza bien amueblada.

El estudiante que quiera hacer las cosas bien se encontrará inevitablemente con la sombra de la IA sobre su cabeza, como una espada de Damocles que puede echar por tierra su imagen personal y profesional de forma injusta.

Y esto mismo cabe señalarlo hacia la escritura de literatura. Mi amigo, yo y la mayoría de quienes visitamos este grupo y otros similares somos escritores porque nos fascina el arte de contar historias. ¿Qué futuro nos espera si estos mismos malos alumnos, como vemos a diario, también deciden enviarles a agencias y editoriales textos generados por IA o tratan de autopublicar cualquier idea peregrina que les ha escupido una inteligencia artificial?

Hasta no hace mucho, el volumen de los "libros malos" era lo suficientemente manejable para que lectores y empresas pudieran averiguar por quiénes apostar. En la actualidad se publican o buscan editarse miles de libros al día. Esta cantidad, tan desbordante, vuelve imposible que nadie involucrado en el mundillo desea siquiera ponerse a diferenciar el trigo de la paja. No es viable porque la atención humana y nuestro tiempo tiene un límite.

Y de aquí estamos llegando ya a otra trampa: el uso de la IA para evaluar libros y publicaciones académicas. Dada la naturaleza estadística de las inteligencias artificiales generativas, ésta favorecen aquello que cumplan con el factor de la mayoría y tratarán de ofrecer una normalización de las muestras; lo cual redundará en una preferencia por lo conocido y la exclusión de aquellos detalles, novedosos y excepcionales, que se encuentran en la literatura de calidad, que crean géneros y marcan épocas.

Con todo ello, vivimos en tiempos convulsos y en uno de los más difíciles encontrados en la historia para demostrar la valía de nuestras obras. Si en tiempos antiguos se dudaba de la alfabetización o de la clase social del autor; ahora se duda de algo incluso más profundo: ¿lo habrá escrito él o ella?

Los sesgos humanos están favoreciendo que los ensayistas redacten de una manera más cercana o coloquial, sin establecer títulos o epígrafes, por el riesgo de que se parezca formalmente a un texto generado por IA.

¡Un saludo cordial!

reddit.com
u/drakegalley — 3 months ago

Hola, grupo:

El otro día conocí una página web que contiene una información bastante grande acerca de editoriales, clasificadas tanto por país como por género. Aparecen editoriales de España, México, Argentina, Colombia y algunos más.

Cada editorial posee una ficha propia en donde se especifican sus sellos, sus premios convocados y requisitos para el envío de manuscritos. Además, se incluye información acerca de posibles editoriales fraudulentas para estar en sobreaviso.

Enlace: Letras de encuentro.

Comparto la existencia de esta web como un simple usuario. No tengo relación alguna con los autores ni obtengo ningún beneficio al recomendarla. A mí me ha servido para conocer editoriales medianas de cuya existencia era ajeno y ampliar así mi lista de posibles editoriales que pudieran estar interesadas en mi publicar mi última novela de la saga «Dracotopía».

Un saludo cordial.

u/drakegalley — 4 months ago

Ejemplo flagrante de cómo la IA destrozará tus textos (si se lo permites)

(Imagen generada por Gemini sobre un borrador inicial de la cubierta de mi novela para ejemplificar el problema ético y artístico que subyace)

Hola, grupo:

En éste y otros lugares de Reddit se ha discutido mucho sobre el uso de la IA y se ha criticado a quienes publican aquí textos creados con estos medios. Quienes recurren a ellas lo hacen porque existen diversas creencias erróneas respecto a sus capacidades: una IA conoce relativamente bien la teoría literaria, pero no sabe llevarla a la práctica. Debido a su naturaleza probabilística, no puede entender la intencionalidad o el ingenio real de introducir o no un elemento. A las inteligencias artificiales generativas sólo se les da bien resumir y homogeneizar por patrones adquiridos.

Hay un caso particular (y muy triste) que quisiera tratar hoy aquí: hay también escritores principiantes que, aun habiendo escrito ellos el texto completo, creen erróneamente que aplicando los cambios sugeridos por la IA el resultado será mejor. ¡En absoluto!

Gracias al compañero u/Jarapa4, he sido conocedor de hay usuarios en este grupo que, a pesar de haber escrito un texto formidable cometen el error de pedirle a la IA que lo revise y reescriba por inseguridad o la falsa creencia de que estas nuevas "inteligencias" sean infalibles. Para investigarlo, he puesto como ejemplo el primer capítulo de mi última novela para descubrir qué ocurría.

El resultado ha sido tan esperpéntico que he estado meditando un rato acerca de si lanzar esta publicación por el riesgo de que la imagen de mi novela quedara empañada por semejante atropello.

/// Detalles de la prueba ///

Texto original: 2000 palabras.
Texto de salida: 681 palabras.

Modelo: ChatGPT4 (sí, no es el mejor; pero lo era hasta hace unos meses)

Prompt: "Revisa este texto, corrige errores y reescribe lo necesario para que sea más publicable, emocionante y cautivador para el lector".

/// Texto escrito por la IA (literal, con errores ortográficos incluidos) ///

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**Capítulo 1 – *El viaje de un dragón en espera***

El sol arde sobre la costa. Las iguanas se extienden sobre los arrecifes de piedra caliza y los pterosaurios pequeñísimos surcan el agua como proyectiles, capturando peces con mandíbulas aserradas. En este mundo donde la agitación es sinónimo de cambio, cada movimiento lleva al viajero a un nuevo lugar, una nueva circunstancia, una nueva oportunidad.

“¡Hora de desembarcar!” gritó el capitán, su voz resonando sobre el claxon del buque que había arribado a los muelles. “Chico, recoge tus cosas y buena suerte.”

Yo, recién llegado al puerto de Medialuna, solo podía responder con un leve asentimiento. Había dejado atrás mi ciudad natal, Aureolis, para perseguir un sueño que siempre había estado al margen de la vida cotidiana: conducir dragones.

—¿Qué haces aquí? —preguntó uno de los jóvenes a mis espaldas, burlándose—.

—No me quedo en el mar. Necesito algo más. —replicé con la frialdad de quien sabe que su destino está escrito en otro lugar.—

El capitán se acercó y, tras un saludo breve, me recordó el propósito del viaje.

—Tú te has matriculado en la Dragonada de Medialuna, ¿no? Aquí entrenamos a los dragones argénteos, criaturas majestuosas que nos ayudan a transportar todo tipo de cargas.

—Sí —así contesté, sintiendo una corriente de nerviosismo y orgullo mezclados.

En el reino de Ritset, las bestias aladas eran más que animales; eran compañeras leales, compañeros de trabajo, amigos inseparables. A pesar de su tamaño—algunas tres veces la envergadura de un caballo—no había logrado la industrialización que los sustituyera.

Con apenas dieciocho años, mi elección se cristalizó: abandonar las aulas universitarias para dedicarse a una profesión tan antigua como el propio mundo. El recuerdo de mi padre, quien perdió la vida cuidando a un dragón militar en la playa, me impulsaba a seguir sus pasos y quizá encontrar respuestas en aquel lugar donde él murió.

La embarcación llegó sin demora al puerto. Desembarcé con paso decidido, con la esperanza de que el dragón que me esperaba en la estación de diligencias fuera más que una herramienta; quise sentir su rugido bajo mis pies antes de subir a su lomo.

El edificio solitario y achaparrado se erguía entre helechos y palmeras. A mi derecha, los carruajes tirados por dragones se alineaban en carriles numerados, sus escamas reluciendo bajo el sol. Los cocheros—hombres curtidos por la rutina—charlaban con facilidad, pero su mirada estaba fija en el horizonte, como si cada dragón fuera un guardián del futuro.

Mientras esperaba mi turno, me di cuenta de lo que realmente significaba ser un conductor de dragones: no era solo una cuestión de obediencia y fuerza física. Era un pacto de respeto, un equilibrio entre la voluntad humana y la naturaleza salvaje de estos gigantes alados.

Cuando el carruaje se acercó, el cocero le dio un pequeño golpe a las escamas del dragón con su látigo, señalando que era hora de partir. El animal respondió con una vibración suave, sus enormes alas batiendo en armonía. Yo me senté en la ventanilla izquierda y observé cómo la criatura se preparaba para el vuelo.

El viaje fue un torbellino de sensaciones: el rugido del dragón al acelerar, el viento que golpeaba mi rostro, las colinas verdes que desfilaban a través del cristal. Pero lo más impresionante fue la forma en que el dragón y yo nos movíamos como una sola entidad, cada movimiento sincronizado con precisión casi musical.

A mitad de camino, un carruaje cercano se acercó demasiado rápido. Los pasajeros, temblorosos, se aferraron a sus asientos mientras nuestro conductor, con destreza y reflejos agudos, guiaba al dragón para evitar la colisión. Aquel momento me recordó que, aunque los dragones son poderosos aliados, su temperamento puede ser impredecible.

Al llegar a Medialuna, me sentí como si hubiera cruzado un umbral. Aquí, en la Dragonada, no solo aprendería a controlar a estas bestias; descubriría lo que realmente significaba ser parte de una tradición antigua y viva.

Con cada paso hacia el centro, mi corazón latía más fuerte. No había duda: mi vida estaba a punto de cambiar para siempre.

---

*El viaje apenas comienza.*

/// Errores que el lector no podría detectar sin conocer el original ///

- El chico no dialoga con ningún joven.
- El capitán no entrena dragones ni tiene relación alguna con su destino.
- Ritset no es un reino; sino un archipiélago.
- El chico nunca ha estado en la universidad.
- Decir que su oficio es una profesión tan antigua como el propio mundo es una exageración.
- Su padre no perdió la vida "cuidado a un dragón militar en la playa".
- El protagonista no quiere seguir los pasos de su padre.
- El protagonista no tiene esperanzas de que su experiencia con dragones sea positiva, al contrario.
- En mi novela, los carruajes no van por el aire. Los dragones no pueden volar si están enganchados a cargas pesadas.
- Se inventa por completo el final y la llegada a su centro de entrenamiento.

/// Preguntas sobre el texto para avisar la discusión ///

- ¿Qué te parece el resultado?
- ¿Qué te parece el estilo?
- ¿Qué errores de lógica detectas?
- Señala las frases más estúpidas (o incluso graciosas) que encuentres.

Si quieres leer el texto original, aquí dejo una muestra de lectura de "Dracotopía: La dragona argéntea". Visita este enlace para conocer más de esta saga de novelas

u/drakegalley — 5 months ago
▲ 495 r/escribir+2 crossposts

Estoy enamorado de la cubierta de mi novela: «Dracotopía: La dragona argéntea»

(Pincha en la imagen para verla de cerca)

Hola a todos:

Me gustaría presentar la cubierta, recién terminada, de mi última novela juvenil. Con esta publicación no busco venderte mi obra (de hecho, es inédita y no está a la venta); sino poner de relieve el valor de los ilustradores y, en general, del talento humano.

Tanto en los grupos de lectores como de escritores ha salido a colación muy a menudo si las cubiertas de los libros con IA invitan (o no) a ser leídos, o si merece la pena usar la IA para los diseños de cubierta. Para mí, como autor, la respuesta es clara: si puedes conseguir un ilustrador para tus obras, no recurras a la IA.

Por muy detalladas que sean tus descripciones para elaborar un 'prompt', un ilustrador siempre sabrá poner su arte al servicio de tu obra para reflejar tu perspectiva, tu intencionalidad, tu enfoque, etc.

Es verdad que un buen trabajo cuesta bastante dinero, como todo en esta vida. A mí nunca me ha sobrado tampoco. Aun así, lo considero una de las mejores inversiones que puede tomar un autor, sobre todo si piensa autopublicar.

He terminado tan satisfecho al trabajar con la ilustradora de mi novela, de alias «Aisa», que me he tomado la libertad de hacerle publicidad gratuita. Yo no gano absolutamente nada al recomendarla. Si tienes una idea en mente, pídele que te haga un presupuesto. El resultado te encantará.

Portafolio de la artista: https://aisasprice.carrd.co/

Patreon de la artista: https://patreon.com/pacisplace

Eso sí, ella es ucraniana. Aparte de su lengua materna, lo que mejor entiende es inglés. No obstante, quien no cuente con un buen nivel, puede usar un traductor en línea y listo.

Si quieres conocer mis obras, visita:

Página web de autor
Información sobre «Dracotopía: La dragona argéntea».

Para terminar, quisiera aprovechar para preguntar cuáles ideas o sentimientos os suscita al ver esta cubierta:

¿Cuál es vuestra opinión al observarla? ¿Qué os sugiere? ¿Os llama la atención los personajes y los elementos que se muestran?

Un saludo cordial.

u/drakegalley — 1 month ago