Fui
Fui semilla de Raimondi: tardé, pero florecí;
anduve detrás del tiempo cual ave resistiendose al viento;
Nunca fui contemporáneo de mí.
Fui cuanto quise ser... y disfruté de ello;
Decidí perseguir el placer, tal vez por mis miedos.
Nunca creí en lo que podía hacer, por más que me dijeron,
pero un día se acabó ese cuento... y empecé uno nuevo.
Fui un león felizmente enjaulado,
un águila criada entre pingüinos;
nunca creí poder volar,
porque aunque muchos me exhortaron, jamás vi a nadie intentar.
Fui feliz siendo nada, y siendo nada viví;
me conformé con caminar, pues caminando era feliz...
Hasta que un día vi a alguien volar,
y transformé en SOY aquel FUI.