El terremoto
Ya ha pasado un mes del terremoto de Venezuela y es difícil encontrar a alguien que no tenga a un familiar o amigo afectado. Yo mismo tengo dos amigos afectados, a ambos les cambio la vida.
Farias vivía en un apartamento de clase media, en un conjunto residencial con piscina, salón de fiesta, en una zona buena de La Guaira,.muy cerca de la playa. En esa misma zona tenía un negocio que le generaba tranquilidad económica. Todo se le cayó en el sismo. Incluso sus dos carros quedaron debajo de los escombros del edificio. Agradecemos que él, su esposa y sus 3 hijos quedaron vivos, en la calle pero con vida.
Maitán, que realmente era un conocido, no corrió con la misma suerte. Al parecer estaba acostado durante el evento y no le dio tiempo de salir ni siquiera del cuarto: cuando hallaron el cuerpo estaba acostado sobre su colchón.
Es difícil procesar lo frágiles que somos y lo efímera de la vida. Tenemos que entender esto